Bambuco, pasillo, vals y cumbia son los géneros que interpreta.
La escuela municipal de Artes y Oficios de La Tebaida funciona desde el 2016 en la casa de la cultura de dicha localidad. Allí se ofrecen distintos programas de pintura, danza folklórica, teatro y música.
Con este último, desde el proyecto del coro municipal con el programa Músicas Universales empezó Esneider Marín García en el 2016. En dicho espacio se imparte formación sobre batería, guitarra eléctrica y piano. Más adelante, en 2017 crearon el programa de Música Colombiana en el que incursionan en cumbias, pasillos, valses y bambucos.
“Siempre he tenido la convicción de salvaguardar nuestro patrimonio. Por eso me interesé por este tipo de música que representa toda nuestra cultura, llevamos años replicando la cultura de otros, era necesario ocuparnos de lo nuestro. Buscamos fomentar también espacios como el teatro y el museo municipales”, dijo Marín García.
El objetivo del proyecto es brindar espacios para que los niños y jóvenes ocupen su tiempo libre, de esta manera la escuela busca fortalecer talentos y acompañar a las familias en procesos educativos. “Aquí apoyamos desde diversas artes y expresiones que a veces no se tienen en los colegios. Estamos en el camino del crecimiento y aprendizaje”.
Durante los últimos años, empezaron a participar en convocatorias a nivel nacional como Neira le canta al Paisaje Cultural Cafetero y Festival Nacional de Música Andina Colombiana el Turpial Cafetero. Para el 2022, participaron en los últimos días en 2 festivales de relevancia nacional.
En el primero, el festival nacional de música andina colombiana Paisaje Cultural Cafetero, cuya décima primera versión fue realizada en Manizales, obtuvieron el segundo lugar con Jireh Daniela Henao Gálvez en la modalidad vocal juvenil. El evento tuvo lugar entre el 24, 25, y 26 de junio del 2022. Como agrupación musical instrumental acompañante estuvieron los estudiantes Luis David Medina, clarinetista; Juan Sebastián González, trompetista y Esneider Marín, guitarrista.
El segundo festival en el que participaron fue el Concurso Nacional de Música Andina Colombiana Apolinar Críales en su vigésima octava edición, que se llevó a cabo en Puerto Salgar, Cundinamarca, entre el 1 y el 4 de julio. En el evento, Sara Guzmán González, consiguió el primer lugar en la modalidad vocal juvenil.
Respecto a los resultados, el director explicó que: “Ver el crecimiento artístico, musical y vocal de los chicos es muy satisfactorio para mí como maestro. Ver que concursan y ganan a nivel nacional demuestra que la tarea se ha hecho bien”, sostuvo Marín García.
Sobre su pasión por este arte, los integrantes de la escuela señalan que son músicos las 24 horas, los 7 días de la semana. Para ellos, la música es la madre de las artes.
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LA CRÓNICA conversó con las 2 ganadoras, sobre ellas se conoció:
Jireh Daniela Henao Gálvez tiene 15 años, toca el piano y canta. Estudia en la institución educativa Santa Teresita. Empezó a estudiar música a los 9 años. “La música andina colombiana me interesa porque muestra nuestra diversidad cultural, las letras son muy hermosas y retratan el paisaje en el que vivimos. La experiencia en el festival de Manizales fue muy bella, interpreté Cuánto Vale, de Ancizar Castrillón y Fernando Salazar, y Libre, de Armando Lenis Duque”.
Sara Guzmán González tiene 14 años y estudia en la institución educativa Santa Teresita. Ella empezó desde los 6 años en el coro de la iglesia cristiana. Toca guitarra, batería y canta. “De la música andina lo que más me apasiona es que en sus letras se refleja el país y su historia, además nos identifican, revelan nuestros valores y cultura. Mi experiencia en el festival fue muy enriquecedora, quedé muy contenta y agradecida”.
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