Delgado Cáceres investigó y recopiló, por más de 35 años, material para su trabajo escrito. Detalles.
El Quindío a través de la fotografía es la investigación que le sirvió a Jorge Hernando Delgado Cáceres como ponencia para ingresar a la Academia de Historia del Quindío y a partir de ella editó un libro. El nuevo texto reúne, a través de imágenes y precisos datos, elementos y aspectos propios a la llegada de los colonos y la creación del departamento.
Jorge Hernando Delgado Cáceres se encargó de reunir todo este material, una tarea que nadie había llevado a cabo, para así ofrecer otra mirada a la creación del ente territorial.
El también director del Cineclub El Mohán contó detalles de lo que fue su labor investigativa.
¿Cómo resumir el libro El Quindío a través de la fotografía?
Se trata de una investigación realizada sobre la historia del Quindío, un trabajo de más o menos 35 años, donde comencé a desarrollar una investigación en cada uno de los municipios, hicimos un rastreo y logramos reconocer algunos fotógrafos locales y a partir de ello empezamos a elaborar esta propuesta que se da por primera vez en el departamento.
La fotografía en el Quindío no tenía muchos dolientes, en cierta forma para desarrollar la historia del arte en el departamento con este invento que comenzó a principios del siglo XIX y que concuerda propiamente en 1842 con la creación de la penitenciaría en Boquía. Estamos hablando de que nuestra historia entra en la modernidad, en el sentido de que la mayoría de nuestros fundadores, las plazas de nuestros municipios no quedaron plasmadas en la pintura como en todas las historias de los pueblos, sino que comenzamos de una vez registrando todo ese proceso de colonización.
Es decir, una de las herramientas que llevaban los fotógrafos en las mulas llegó con los colonos, los arrieros, ahí se empezaron a registrar unas imágenes que son como el inventario visual de nuestro departamento.
Esta investigación también se basó en averiguar por qué se acabaron los álbumes; estos elementos vienen siendo la raíz de todo este trabajo, es decir, las familias que aún conservan estos elementos que guardan historias y están en las casas. Desgraciadamente, cuando fallece un viejo lo primero que botan es el colchón, las fotos y sus recuerdos. Es también nuestra lucha la de rescatar esa imágenes, cuando alguien le toma la foto a su abuelita en un parque, para la comunidad es la imagen de la plaza municipal, toma otras dimensiones porque en una imagen podemos detectar arquitectura, moda, vehículos y cómo vivía la gente.
¿Por la tecnología hemos olvidado la importancia de la fotografía en papel?
Yo creo que como todo hemos cambiado de piel, las imágenes siguen siendo las mismas, pero el traje ha cambiado y también el punto de vista de las personas al tener la posibilidad de fotografiar. Antes había todo un proceso a desarrollar, es que al inicio de la fotografía una imagen era muy costosa, fuera de que se debía estar totalmente inmóvil por 5 minutos, con el tiempo se ha mermado y los precios de realizar una imagen son ya muy cómodos.
Un sabio expresó que uno de los aportes de la fotografía es la democracia, donde se puede fotografiar a un gran terrateniente como también a un jornalero, o sea, hay un cambio de concepto y visión. Sin embargo, estas nuevas generaciones van a tener el problema de archivo, cómo tener esas historias que antes estaban en la casa como un libro fundamental y en torno al cual se creaba una historia.
Ahora tenemos unos álbumes electrónicos que lo puedes colocar en cualquier parte e ir pasando cada imagen.
Hablemos del proceso…
La recopilación se hace en nombre de la fundación Cineclub El Mohán y se tuvo el apoyo de la secretaría departamental de Cultura, donde hemos venido desarrollando el acercamiento al patrimonio audiovisual del Quindío. Anteriormente, el cineclub había efectuado la historia de los teatros en un libro llamado Imágenes y Cinemas del Quindío, después se impulsó un libro, publicado en la Biblioteca de Autores Quindianos, sobre las grabaciones y filmaciones que se realizaron en la zona.
Nos quedaba esa parte tan importante que es el legado fotográfico, el escrito está como puesto en una reflexión, ya que uno de los grandes hallazgos de esta investigación es que la mayoría de las imágenes tomadas son anónimas, con aquellos fotógrafos que no hicieron marca nos quedó fuera del alcance rescatar realmente al autor. En muchas investigaciones importa la imagen, pero en nuestro caso también la historia de los fotógrafos. Entre otras cosas las monografías que se han efectuado sobre los municipios quindianos, la mayoría no aborda la historia del arte en el Quindío y mucho menos la historia de los fotógrafos, quienes siguen siendo unos personajes anónimos; aún quedan algunos en las calles, pero con las nuevas tecnologías la fotografía ha tomado otra dimensión y es una historia cotidiana que cada uno lleva en su bolsillo.
¿Dónde está disponible el libro?
Por ahora no se imprimieron en abundancia, ahora el libro se publica a partir de los 40 años del Cineclub El Mohán, y también fue clave para entrar a la Academia de Historia del Quindío con la presentación de este trabajo.
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