Un artista consagrado, querido y apreciado por sus allegados. Por su trabajo artístico y su trayectoria, fue reconocido por parte de la alcaldía de Armenia con el Cafeto de Oro, en el 2015.
Destacado artista colombiano nacido en Filadelfia- Caldas- el 10 de diciembre de 1934 y fallecido en Armenia- Quindío- el 25 de junio de 2023. Sus padres, Hernando Mejía Mejía ferretero y comerciante, y Bertha Henao Salazar, ama de casa, en dicho hogar nacieron diez hijos: Cielo, Bertha, Marina, Amparo, Ligia, María Eugenia, Alberto, Luz Elena, Colombia y Hernando.
Dotado de especiales condiciones artísticas, desde la propia infancia mostraba sus dotes que empezó a reafirmar en el colegio La Salle de Ibagué, a donde se había trasladado la familia, después de haber vivido un tiempo en Armenia, siguió sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios El Carmen de Ibagué, en la Escuela de Bellas Artes también de Ibagué y en la Escuela de Artes y Oficios León XIII de Bogotá, donde recibió el influjo y la enseñanza de los maestros Julio Fajardo, Jairo Soto y José Gómez Quijano. En Ibagué se trataba del colegio de La Salle. Al final la familia regresó nuevamente a la bella ciudad milagro.
Contrajo matrimonio con la distinguida dama Valentina Macías Salazar, notable escritora y columnista desde hace años en la Crónica del Quindío, ceremonia celebrada en la ciudad de Armenia el 23 de mayo de 1963, en dicha unión tres hijos: Luis Fernando, ingeniero agroindustrial, casado con Luisa Fernanda Solorza, dos hijos Maximiliano y Macarena; Patricia, abogada, experta en derecho laboral y Claudia, gerontóloga, dos hijos: Mateo Ospina Mejía, conocido administrador de empresas de la Universidad Javeriana y CEO de su propia empresa internacional, su esposa Manuela Jaramillo Gómez, empresaria, la hijita Elena, y María José estudiante de medicina, actualmente interna en el hospital San Juan de Dios.
Viajero
Culminados sus estudios en Bogotá, se dedicó al comercio aún soltero y recorrió varios lugares de la patria; en una visita a su familia ya radicada en Armenia, vio a la joven Valentina en la calle y quedó prendado, pero necesito seis años de coqueteos, cartas y poemas para lograr casarse con la bella e inteligente escritora. Gracias a su talento innato, empezó a dedicarse al arte del puntillismo con lámparas, dibujos indígenas y las esculturas.
Artista admirable
De acuerdo con el académico y amigo Roberto Restrepo Ramírez “ (…) Fue un rebelde irredento. Y así se le calificó de parte de los críticos de arte. Sobre todo, cuando manejó la técnica de la escultura, un trabajo que requiere del artista mucha sensibilidad en el despliegue del cincel o la rasgadura de la mano que moldea. Eso lo demostró Mejía, cuando en una de sus exposiciones presentó sus cristos desgarradores, al Prometeo que se explaya o al pescador simple que se siente atrapado en su malla de subienda. Es la proyección del artista, en sus esculturas, que muestra también la rebeldía (…)” (1).
Manos mágicas
El terremoto de 1999 le produjo una viva emoción, el drama de la tragedia que sacudió a la ciudad amada, viajó a Cartagena y durante dos años se encerró en su apartamento y con materiales como carbonato de calcio, bentonita, talco, porcelana, logró gracias a su talento, una serie de esculturas de figuras humanas que bajo la técnica del relieve , aparecían melancólicas, la ciudad de la furia telúrica, como la llamó el maestro al ser expuestas en la Sala de Exposiciones Roberto Henao Buriticá de la Gobernación del Quindío; obras que según su propia explicación, es volver a nacer, la tragedia del abandono y el derecho al clamor. En Cartagena empezó a fabricar los mosaicos y se hizo amigo de muchos turistas ilustres que conocieron y alabaron su obra. Al regresar de la costa caribe, continuó con el arte del puntillismo, aplicado a las lámparas y varios mosaicos, entre ellos su auto retrato fumando su inseparable pipa que lo hacía conocido entre los contertulios de la ciudad.
Lea también: Me encontré en la vida con… Kirlianit Cortés Gálvez
Expositor deslumbrante
En diferentes salas de Bogotá y el Quindío se exhibieron sus obras que según el escritor y poeta Jorge Julio Echeverri, “(…) evidencian la fuerza de su rebeldía como una actitud ética frente al orden establecido. En su escultura hay una razonable alusión a la justicia, hay un patético reclamo de impotencia frente a esa llaga de impunidad que en alguna manera ha generado la violencia fratricida en la patria que hoy nos duele (…)” (2).
Gestor Cultural
En el gobierno del excelente gobernador Henry Gómez Tabares- 1998-2000- desempeñó durante dos años diferentes tareas culturales de gran importancia, además representó al Quindío en varias ferias del libro en Bogotá y otras ciudades del país. Debe recordarse su amistad de cincuenta años con el poeta y compositor Carlos Botero Herrera, autor de campesinita quindiana, actualmente residenciado en Medellín.
Con el gran Carlos E. Restrepo Ramírez
Uno de los mejores amigos del ya fallecido eminente médico y samaritano Doctor Carlos E. Restrepo, nadie mejor para recordarlo que su esclarecido hijo antropólogo Roberto Restrepo: “(…) El mejor testimonio de su amistad se manifestó en dos obras divinas de la expresión artística. Son sublimes porque fueron dirigidas a un amigo. El rostro en mosaico, magistralmente trabajado, donde cada detalle reproduce un gesto de vida del padre. Y su obra máxima, para homenajear al amigo que se había ido sin regreso. Eso ocurrió en el momento de la muerte de Carlos E. (…) Así fue que, con pesar, las manos del artista se confundieron con las del amigo ido(…) Entonces, el maestro amigo dejó para la eternidad el más hondo mensaje de lo que fue y significó nuestro padre: Estas manos dieron vida(…)” ( 3 ).
Lea también: Armenia 134 años de fundación, 120 años de vida administrativa
Condecoraciones
La Alcaldía de Armenia en octubre de 2015, le otorgó el Cafeto de Oro, por su trabajo artístico y su trayectoria; varias instituciones públicas y privadas reconocieron el mérito maravilloso del destacado artista.
Hernando Mejía Henao fue un ciudadano sin tacha, buen padre de familia y ferviente abuelo de sus nietos adorados; dotado de capacidades culturales, gran lector y conversador, conocedor de personajes y temas literarios, su enorme sensibilidad la puso al servicio del Quindío, donde desarrolló buena parte de su actividad como escultor y pintor magnífico; gran admirador de Rodrigo Arenas Betancourt y del maestro Fernando Botero, aparte de los trabajos que he mencionado, hizo obras de herrería, biombos y mesas, no fue ajeno a los desnudos, en la época de su residencia en Cartagena.
Conocer los cruces y caminos del gran artista ha sido posible, gracias a la colaboración de su querida esposa, amiga Valentina Macías Salazar, alma y nervio de su hogar, señora ejemplar y escritora meritoria.
Con emoción y orgullo regional entrego a mis lectores, la vida y la obra de un gran colombiano que vivió en función de crear, con la fuerza de su sensibilidad y la trasformación artística lograda por sus manos prodigiosas, un sencillo hombre de a pie que caminaba con la alegría propia del deber cumplido. Un artista que vibraba con las cosas elementales, con el sufrimiento del ser humano, con las vivencias de su trasegar y de su talento, un quindiano apasionado y feliz.
1) Restrepo Ramírez, Roberto. La Crónica del Quindío. 02-07-2023.
2) Echeverri, Jorge Julio. Opus. Cit.
3) Restrepo Ramírez, Roberto. La Crónica del Quindío. 25-06-2023. In Memoriam Hernando Mejía Henao.
- Temas relacionados :
- Hernando Mejía Henao
- Historia
