Crecer para seguir siendo una fuente de ayuda para aquellos que se benefician con este emprendimiento y continuar preservando las ganas y el empuje que un día lo motivaron y hoy continúan siendo, aparte de la atención y los productos, el principal atractivo de este emprendimiento hecho desde el amor.
Orlando Lemus es oriundo de la ciudad de Armenia, donde ha pasado toda su vida. Su paso por distintas compañías lecheras durante 15 años, le hizo plantearse, contando con la experiencia, pero también con la necesidad, la idea de elaborar productos cuya base fuera la leche, pero los cuales cuidaran la salud y digestión de quienes los consumieran. Fue entonces como la travesía por distintos rincones de Colombia lo fue empapando de la riqueza sensorial que se podía ofrecer mediante este producto insignia, la leche, motivo que incentivó aún más su idea de negocio. Así pues, con tan solo 20.000 mil pesos, con una mesa y produciendo arroz con leche en la cocina de su hogar, este luchador empezó a edificar un sueño que más allá del valor comercial, se fundamentó y continúa representando el sacrificio, la valentía, el empeño y berraquera de un inquieto que ha hecho de su idea un referente de la alimentación, el buen sabor y el excelente servicio al cliente en el departamento y la región.
¿Cómo surgió entonces esta idea de negocio, qué la motivó?
Mi idea con el negocio nació ya que trabajé con compañías lecheras por muchos años, pero después de esto, trabajé con la empresa de aseo de Armenia, que para ese entonces se llamaba Servigenerales, para regresar nuevamente a los alimentos. Tomé un tiempo de mi vida paseando por varias ciudades del país, conociendo de la gastronomía, más por la parte de los lácteos, en la Costa conocí el suero costeño; en el Cauca, el kumis patiano, el que manejo acá, cuchareable, bajo en grasa, bajo en lactosa, un kumis muy diferente al tradicional. Retomando todo esto arranqué con mi negocio, yo después de que salí de trabajar en Colanta, me fui para Jersey Lact, y desde ahí se me vino a la cabeza la idea de montar en algún momento una empresa de lácteos, pero hace 20 años atrás que nació la idea.
¿Cómo inició su negocio, cómo era la producción, cuál fue el producto pionero?
Donde Lemus nació en el 2015, debido a la falta de oportunidades de empleo por la edad, obviamente llegamos a una edad donde las empresas nos cierran las puertas, y le toca entonces a uno pensar en hacer emprendimientos para poder salir adelante. Arranqué inicialmente con arroz con leche, pensé empezar con este porque era lo que me podía de pronto ayudar; inicié entonces en mi casa con una mesita, una nevera de icopor y solo con este producto. Todo lo elaboraba yo, no tenía cuarto de producción, trabajaba en la cocina de mi madre y empecé a salir a la calle para que la gente me viera y así empezara a arrimar.
¿Cómo se fue transformando su negocio, cuál cree que fue el gancho para surgir con el?
Cuando monté este negocio pensé más que todo en poder brindarle la oportunidad a otras personas de salir adelante, que madres cabeza de hogar pudieran ser parte de esto y también poder ayudar a otras personas. Empecé a implementar más productos, después de eso empecé a hacer postres, luego pasé con el kumis patiano que es una formulación caucana, pero ya es la tierra porque lo hacemos con leche quindiana y el proceso lo hacemos acá directamente. Yo ya cuento con mi cuarto de producción, ya certificado por la secretaría de Salud, y manejamos 17 productos actualmente, todos son orgánicos, artesanales, bajos en grasa, sal y sin ningún tipo de preservantes.
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¿Cuántos trabajos directos e indirectos genera actualmente?
En este momento tengo aproximadamente entre 4 y 5 trabajos directos, ya que en Cartago también tengo una pequeña nevera, y hay una persona que me trabaja allá; además, tengo una persona que me ayuda en el local de Armenia los fines de semana y uno que otro día entre semana. Trabajos indirectos tengo entre 5 y 6 personas que venden por fuera también. Yo hago producción, mercadeo, atiendo mi negocio, en realidad hago de todo un poco.
¿Qué ha sido lo más duro que le ha tocado afrontar como emprendedor?
En este momento de emprender con empresas nuevas, lo más duro de pronto puede ser el apoyo de la gente como tal, porque la gente cuando ve un emprendimiento nuevo no colabora por miedo, temor, por si será bueno, pienso que el temor de la gente al mirar y consumir nuevos productos, hace que fracasen muchos emprendedores, y mucho emprendedor por eso también fracasa, porque no ve el apoyo realmente de los compradores. Acá ha sido una lucha frecuente, a mí realmente lo que me sacó adelante fue la pandemia, a muchos los quebró, pero a mí me ayudó, porque en este tiempo como manejaba productos de básica necesidad como la leche, y el queso, se me disparó la venta, ya no venían por una unidad, sino por muchas; la gente cuando venía ya no venía por un vasito de leche sino por un litro y así se fue incrementando todo. Yo detrás de esto venía de 4 o 5 años caminando lento, más bien con ganas de cerrar, pero este tiempo me impulsó.
¿Cómo tomó usted este tiempo, y cómo la ve ahora que ya está más lejos de lo que fue?
Lo que fue la pandemia permitió mucho el tiempo en familia, eso fue algo básico que la familia siempre estuviera reunida, además del tema de seguir pensando qué íbamos a hacer para sacar adelante el negocio, pero después de que pasó este tiempo, el negocio se afianzó un poquito más, la gente confió más en mí y en mis productos y empezó a venir más, lo que fue muy positivo.
¿Cuál es el producto que más vende?
Entre los 17 productos que manejo, el kumis patiano, que es muy parecido al yogurt griego, pero con la ventaja que el mío es artesanal, y no es yogurt sino kumis, y la gran diferencia es que en la fermentación de la leche para el kumis se generan directamente los microorganismos positivos y buenos, mientras que al yogurt hay que incrustarlos químicamente.
¿Cuál es el sello de Donde Lemus más allá de los productos y lo que ellos ofrecen?
En el tiempo en que laboré trabajé en muchas empresas lecheras y siempre vi el tema de manejo del alimento, pero con preservantes, porque sacar un producto al mercado para que dure uno o dos meses, obviamente debe llevar preservantes, más si es un producto tan delicado como la leche, así que me propuse eliminar eso del mercado y de la parte digestiva de quienes lo consumen, sabiendo que esto es lo que está haciendo mucho daño hoy día y muchos de los problemas son debido a estos productos.
¿Qué representa Donde Lemus para Orlando después de 9 años en el mercado?
Para mí este tiempo ha sido muy enriquecedor porque contar hoy día con este negocio donde la gente está confiando en Orlando Lemus y lo promociona como un producto bueno, confiable, es algo que me hace crecer y pensar que podemos hacer cosas buenas por las demás personas. Donde Lemus es un negocio que he sacado con las uñas, porque cuando inicié con el solo contaba con 20.000 mil pesos, con eso arranqué y hoy día no es que tenga mucho el tema de que las personas visiblemente ven a mi maquinaria o mis cosas, pero realmente tengo mucho y se trata más de ganas, de berraquera y empuje, más de lo que tengo físico en el negocio, acá en realidad lo que prima es la atención al cliente.
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