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Como un recuerdo de la infancia, los dientes de león la motivaron, en su proceso personal y creativo, a capturar su esencia en obras de arte, esencia que logra plasmar por medio de aquellas finas fibras lo efímero, los sueños, la fragilidad de la vida y la memoria misma.

Ina Bayter Horta, guiada por su sensibilidad creativa, transformó la devastación del terremoto en una fuente de inspiración. En medio de las ruinas, hizo germinar semillas de esperanza, enfrentando la adversidad a través del arte. Su ingenio se convirtió en una poderosa herramienta para plasmar el dolor con sutileza, utilizando las delicadas y detalladas fibras de los dientes de león. Estas virtudes la llevaron a convertirse en la ganadora de la exposición “Resiliencia y superación, 26 años después”, en el marco del vigésimo sexto aniversario del terremoto de Armenia.

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Ina, mujer cuya vida fue marcada por el desplazamiento forzado, encontró en el Quindío un nuevo hogar, su hogar y el orgullo de sus raíces que se entrelazaron con la tierra que la acogió y le enseñó la pasión y el respeto por la naturaleza. Desde esa experiencia de dolor y huida, nació su vínculo con el arte, un refugio donde su imaginación voló y comenzó a crear un universo propio, transformando la adversidad en expresión.

Su obra, ‘Despertar de las semillas, es un testimonio de esa resiliencia. Con la imagen de los dientes de león, Ina reflexiona sobre lo efímero, sobre lo que se pierde y lo que perdura, sobre aquellos recuerdos que sobreviven a las tragedias. La obra que conmemora el terremoto de Armenia se convierte en un homenaje a las vidas que fueron arrasadas, pero también a las que, como las semillas dispersas por el viento, siguen germinando en la memoria.

¿Qué la trajo hasta tierras quindianas?

Me trajo el desplazamiento forzado, tristemente por la violencia en ciertos sectores del país.

Mi familia fue desplazada y gratamente nos recibieron con mucho amor en el Quindío, así que mi corazón y mis raíces son de acá.

¿Cómo surgió su relación con el arte?

Imaginándome mundos paralelos a lo que vivía en la violencia del desplazamiento, dejando volar mi imaginación creando mi propio universo, así empecé a crear y siempre visualicé tener un espacio donde todos los proyectos que pensaba se hicieran realidad, y hoy es una realidad.
¿Qué la inspira a la hora de crear? ¿Qué ha sido indispensable y clave en esta exploración?

La sensibilidad, soy una persona extremadamente sensible, me conmuevo y me conmuevo mucho, así que mi mente empieza a crear espacios y formas para diseñar, me inspira la naturaleza, lo efímero y con ello el desapego… Somos transeúntes en la vida.

¿Qué momentos de su carrera han marcado un antes y un después en su proceso?

Cuando decidí crear empresa, cuando Plan Botánico empezó a crecer y pasar de trabajar yo sola a dos personas y luego a 7 personas trabajando en conjunto; es un camino donde se batalla todos los días, pero es una batalla satisfactoria el pasar de ser emprendedora a empresaria.
¿Cómo surgió ‘Despertar de las semillas’?

Surgió de una manera muy inesperada, como el terremoto mismo. Las semillas que el viento dispersa en el aire se transforman en una representación de las vidas, recuerdos y sueños que fueron esparcidos y, en otros casos, olvidados, así surgió la obra; a través de un estilo artístico que combina elementos de realismo y abstracción, la obra explora la dualidad entre lo que se ha perdido y lo que persiste en la memoria. Los dientes de león, con sus finas y detalladas fibras, contrastan con la brutalidad de las ruinas del terremoto, representadas mediante texturas y fragmentos que evocan las huellas físicas y emocionales del desastre, se plasmaron 26 dientes de león en un cuadro, simbolizando 26 años que han transcurrido desde el terremoto y con ello algunas semillas esparcidas.

¿Cómo logró representar y plasmar este duro momento para el pueblo a través del arte?

La obra “Despertar de las semillas” emplea la delicada imagen de los dientes de león como metáfora visual del impacto del terremoto que devastó Armenia hace 26 años. Este desastre natural no sólo arrasó con infraestructuras, sino que también dejó cicatrices profundas en la memoria colectiva de la población, manteniendo algunas huellas vivas a través del tiempo. Los dientes de león, que en su forma frágil y efímera representan la vulnerabilidad y la transitoriedad, se convierten en símbolo de las vidas rotas por la tragedia.

¿Qué simbolizan los dientes de león en su proceso, cómo y por qué convertirlos en arte?
Simbolizan una evocación a la infancia, lo efímero, los sueños, la fragilidad de la vida y la memoria que en algunos casos vamos perdiendo. Recuerdo siempre que iba caminando desde la finca al colegio veía muchos dientes de león y desde ese momento me prometí capturar la esencia misma en obras de arte.
¿Qué representa ser la ganadora de este espacio,y cómo la motiva a continuar trabajando?
Es un premio cien por ciento para Plan Botánico, Plan Botánico representa mi vida para seguir creando arte, la motivación es una reflexión misma sobre cómo el dolor puede ser transformado en esperanza y cómo, aunque el tiempo siga su curso, algunos recuerdos siguen siendo una fuerza viva que nos conecta con el pasado y con los demás.


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