Práxedes Aristizábal Granada encontró en la educación su amor eterno.
Práxedes Aristizábal Granada, una quindiana que se dejó encantar por las maravillas de su entorno y que encontró su vocación en la educación, en sembrar conocimiento en cientos de estudiantes que han pasado por sus clases.
Su nombre, heredado de su abuela paterna se escucha en diferentes espacios académicos a nivel local e internacional, gracias a la investigación, una de sus pasiones.
Enamorada de la academia, de los gatos y de la variedad de culturas y costumbres que convergen en un territorio, se ha dedicado a despertar la curiosidad de estudiantes, docentes y comunidades, siendo mentora investigativa como una herramienta importante para transformar al mundo.
¿Quién es Práxedes Aristizábal?
Nací en la ciudad de Armenia, soy hija de un comerciante antioqueño y de una maravillosa mujer que teje arte con sus manos. Soy egresada de la Universidad del Quindío, tengo una licenciatura en educación y tecnología educativa, una maestría en comunicación educativa de la UTP de Pereira. En este momento soy tesista en una maestría en diseño y creación interactiva en la Universidad de Caldas.
Mi experiencia siempre ha estado vinculada al sector educativo en el nivel universitario, he estado vinculada a la Universidad del Quindío, a La Gran Colombia y a la Institución Universitaria EAM.
Soy una persona muy tranquila, amo lo que hago, soy una persona que disfruta mucho la docencia, mi razón de ser y mi proyecto de vida ha estado relacionado con las universidades; en serio que yo me siento bendecida por todas las oportunidades y por la cantidad de gente a la que le he enseñado, los estudiantes me saludan en la calle y eso es muy gratificante.
¿Cómo llegó la educación a su vida?
Puedo decir que todo inició con la profesora Luz Amparo Palacio, que en paz descanse; ella influyó mucho, fue nuestra maestra, era comunicadora social, egresada de la Universidad Bolivariana de Medellín y fue la primera profesora que incursionó con la comunicación social en la Universidad del Quindío. En ese entonces ella era la única comunicadora social y, además, tenía su doctorado.
Lo que pasa es que con Luz Amparo había un proceso muy interesante en la formación de monitores, era muy exigente y tenía un ojo clínico para escoger a sus monitores, toda mi formación docente la tuve con ella, fui la monitora desde segundo semestre hasta que me gradué y eso me dio la oportunidad de vincularme al sector educativo.
Yo pienso que ella tenía esa capacidad de entender a quién le gustaba la docencia y quién definitivamente tenía la capacidad de trabajar con los chicos.
Ella me decía usted tiene que estar más preparada que cualquier persona, y cuando me gradué, al semestre siguiente, me presenté para la convocatoria y de una me vincularon, nunca salí de la universidad.
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¿Cómo fue esa relación con la música?
En Tecnología Educativa teníamos un espacio que se llamaba Apreciación musical, es un espacio académico que trabajé mucho tiempo, fui la única que se le medía a eso y era trabajar la música, el sonido, la palabra y es increíble. Ese espacio era un trabajo muy duro porque sin conocer de música, sin tener oído musical, había que entender y aplicar un elemento estético, emocional.
¿Cuál fue su motivación para empezar a investigar?
Siempre me ha gustado la investigación. Lo que pasa es que cuando uno incursiona a nivel de posgrado, se empieza a interesar y a entender por qué es necesario generar conocimiento.
Cuando incursionamos en la investigación lo que se hace es aportar conocimiento, es mirar de qué manera ampliamos la posibilidad de resolver situaciones, de encontrar necesidades y generamos una disciplina.
¿Cuál ha sido su proyecto más actual?
El pasado 27 de julio presentamos junto a otro docente, la ponencia de la investigación ‘Gestión del diseño en procesos de creación’, en un espacio que abre anualmente la Universidad de Palermo, donde convergen diversas universidades de Latinoamérica.
¿Qué trabajo viene realizando en torno al Paisaje Cultural Cafetero?
Tenemos la oportunidad de trabajar el turismo cultural relacionado al Paisaje Cultural Cafetero, PCC. Yo creo, a través de los espacios académicos, microproyectos que tienen relación con el PCC, por ejemplo, vamos a trabajar la falta de apropiación social, entonces nosotros vamos, hablamos con los campesinos, hacemos un proyecto donde, a través del diseño de contenidos digitales, impulsamos esa apropiación social del PCC. La experiencia más enriquecedora en este proceso es hacer esos recorridos y conocer las zonas de impacto y dónde está la declaratoria del paisaje, entender en qué consisten esos atributos del PCC que van más allá del mismo paisaje.
La otra cosa que me tiene súper enganchada es un espacio académico que tomé hace 2 años, que es el diseño precolombino, nos ha dado la oportunidad de vincularnos con comunidades indígenas presentes en la ciudad de Armenia, ya que no pudimos abordar todo el departamento porque la pandemia nos restringió muchísimo, pero actualmente trabajamos un proyecto para los pueblos Pastos, de Armenia, entendiendo de qué manera el diseño precolombino tiene injerencia en estas comunidades y cómo aportarles en su componente biocultural, de tradiciones, costumbres, el tema es supremamente apasionantes. Entender cómo, desde el conocimiento de los pueblos indígenas, nosotros tenemos una gran injerencia y de llegarle a ellos con el PCC, ellos tienen relación con la naturaleza, con el territorio, entender su medicina tradicional, sus costumbres, hemos hecho un trabajo bellísimo.
Retomando la esencia de Práxedes ¿Por qué ese amor por los gatos?
Yo soy la loca de los gatos… con el terremoto nosotros teníamos una gatica, hacía como 8 días había tenido como 3 crías y, como mi casa quedó destruida, quedamos literalmente en la calle, nos tocó dejar la casa abandonada, fueron 2 años muy duros, porque la casa se tuvo que levantar de cero, solo nos quedó la puerta; en esos momentos nos apegamos mucho a la gatica: estar con ella, estar pendiente de ella, y desde esa época en mi casa siempre hay una mascota; es un amor que nace de la necesidad de proteger los animales, de no abandonarlos; la gente sabe de ese amor y me regalan gatos, tengo una colección grandísima.
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