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Lina María Cruz Giraldo lleva un año desaparecida en el país del norte y su hermana Paula Cruz Giraldo asegura que su ser querido está “bajo condiciones extrañas”.

“Paula si no me vuelves a ver, si no te vuelvo a escribir, no hagas nada, es peligroso”, así Paula Cruz Giraldo relató la desaparición de su hermana gemela Lina María Cruz Giraldo en México, donde al parecer, Jason Monroe Smith, quien estuvo condenado en Arizona, Estados Unidos, por secuestro y tortura, la habría raptado.

Lina María es oriunda de Armenia y desde hace 8 años se fue para el país Azteca para desarrollar sus capacidades laborales.

"Lina llamó a su exnovio del colegio para enviarle todo lo de su 'icloud', su cuenta, y a otra persona para que le hiciéramos un disco duro de un momento a otro, aproximadamente el 20 de noviembre de 2020. Nos escribió a decirnos que se iba a mudar de su apartamento a uno en Ciudad de México. Nos envió fotos del apartaestudio, pero no nos dio direcciones, solo dijo que quedaba en la Condesa”, manifestó Paula Cruz.

Pero, al día siguiente, Lina no les respondió a sus familiares cuando la llamaron y le escribieron. Fue hasta 2 días después que los contactó y les dijo que estaba en Monterrey.

“Lina nos dijo que viajó por tierra y no podía decirnos con quién estaba en esa zona, pero que la habían dejado encerrada en el apartamento y no podía salir porque no le dejaron llaves, que si le podíamos pedir comida a través de internet para que le llegara”, expresó la hermana en el Quindío.

Para el 28 de noviembre del 2020, Lina dejó de tener celular propio, aseguró Paula Cruz, y se empezó a contactar con el celular de Jason Monroe Smith, y le contó a Paula que ahora le tenían horas exactas en el día para poder conectarse con ellos y hablar.

La quindiana en México comenzó a tener comportamientos muy extraños para sus familiares, como manifestaciones de que estaba escribiendo el árbol de la vida al revés y hasta mencionó a la mafia china.

Este comportamiento no era normal en Lina y por eso Paula decidió empezar las gestiones para repatriar a su hermana, aunque la situación empezó a empeorar cuando Lina llamó desde el aeropuerto de Hermosillo a decir que le consiguieran un vuelo a Ciudad de México. Sus familiares se lo compraron, pero seguían muy confundidos porque ella se seguía comunicando desde teléfonos que no eran de ella.

Lina llegó a Ciudad de México y desde Colombia su hermana había enviado a una persona para recogerla, pero la quindiana que, al parecer estaría secuestrada, volvió a llamar desde el teléfono de Monroe Smith. Dijo que necesitaba urgente un celular, que no podía estar en ese país y tenía que volver rápido a Colombia, pero ya no tenía su pasaporte.

“Enviamos a una amiga para que la ayudara. Ellas se lograron encontrar, pero en cuestión de horas ella viajó en bus al estado de Durango, donde Lina nunca había estado. Mi amiga nos cuenta que se tomaron un café y el hombre que la acompañaba (Monroe Smith) se veía muy extraño y que Lina dijo que se tenía que ir, y que no hiciera nada, por favor, que no le dijera a nadie”, aseguró Paula.

Fue entonces que el norteamericano se llevó a Lina y días después, esta quindiana, envió fotos a sus familiares de los golpes que, según ella, Monroe le había propinado, y les dijo que no sabía dónde estaba y que no podía escribir mucho.

Cada vez que Lina escribía era para contarles algo malo que le había pasado.

Desde inicios del año pasado la familia Cruz Giraldo no volvió a saber nada de Lina y esto aumentó la angustia de Paula quien insistió en la búsqueda de su hermana gemela.

“En abril, finalmente me habló y dijo: ‘Paula, si no vuelvo a escribir; si no vuelvo a aparecer, no me busques.

No hagas nada. Es muy peligroso. Dile a la 'Mona' (la hija de Paula) que duerma con el cisne de peluche que le regalé’.

Esa fue la última vez que hablé con Lina y fue por un mensaje de texto”, aseguró Cruz.

Para Paula era un claro secuestro de un hombre que tiene una mente criminal y una de las situaciones que la llevó a esta conjetura es que, en septiembre del año pasado, Monroe Smith se habría contactado con ella para que se fuera a México, pero sobre todo ella, por el parecido a su hermana.

“Lo más raro fue cuando desde el teléfono de Monroe Smith ella nos escribió que quería que una de nosotras (Claudia o Paula) fuera a verla, que él pagaría el tiquete. Nos dio una dirección en la zona de playa del Carmen, a la cual envié a la cancillería colombiana, embajada y la Asociación de Mujeres de Solidaridad, pero no los encontraron”, dijo la hermana.

Sobre esta visita, desde el consulado colombiano, Julián Alejandro Correa, funcionario de esta entidad, respondió en un comunicado que los funcionarios fueron hasta el lugar denunciado, pero que no encontraron nada extraño, ya que, al parecer, vieron a Lina en perfecto estado.

Ante esto, Paula respondió que Correa sí se comunicó con ella y le manifestó esta información, pero que ella corroboró que quien le había dicho que Lina estaba bien era un guarda de seguridad del conjunto residencial en el que vivía y que esto no era garantía para que aseguraran que su ser querido estaba bien.

“Fuimos a la Fiscalía en Medellín y en Armenia, pero me dijeron que no podía poner un denuncio porque era un tema internacional, que debía hacerse en México, pero ninguna nos atrevemos a viajar, porque podría ser muy peligroso”, indicó Paula.

La Dirección de Investigación Criminal – Interpol, Dijín, de la Policía Nacional, fue cuestionada sobre esta situación, pero hasta el cierre de la edición no había respuesta alguna.

“Para mí eso fue algo terrible. No pude hacer nada más. En ese momento no tenía un nombre de este señor, no tenía un retrato hablado y era muy difícil así. Sin embargo, el 24 de diciembre lo llamé desde el teléfono de mi hija, tipo 9 p. m., por una corazonada o un instinto, porque mi hermana ama la Navidad, y ahí fue que este señor me contestó la videollamada y por fin pude verla la cara”, aseguró.

Para Paula Cruz Giraldo fue una bendición porque rápidamente logró realizar pantallazos de la comunicación.

“Monroe, en medio de sus risas, volteaba la cámara hacia donde estaba Lina y ella se asomaba, pero no nos hablaba, se acercó a la cámara y le gritó a Paula: ‘Don't call me Richard’. Lina estaría muy descompensada, física y mentalmente, pues no estaría tomando su medicación para el trastorno bipolar”, indicó Paula.

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