Según la secretaría de Servicios Sociales y Salud, de Calarcá, se debe priorizar la atención de emergencias, pues es el enfoque principal, ya que está generando sobrecostos a los usuarios que deben trasladarse para recibir atención médica.
En un informe presentado ayer por Fredy Orlando Rojas Arias, agente interventor del hospital La Misericordia, ante la asamblea departamental, se evaluó, además de los aspectos financieros y de recuperación de ese centro asistencial, la viabilidad de tener una unidad especializada para la atención de casos de salud mental para menores en el centro de salud del corregimiento de Barcelona.
Sin embargo, al respecto Laura Estefanía Arenas Arias, secretaria de Servicios Sociales y Salud del municipio de Calarcá, dijo: “En varias ocasiones se le ha solicitado al agente interventor la importancia de abrir el servicio de urgencias en Barcelona, toda vez que son más de 17.000 habitantes que hacen uso de estos servicios, a los cuales se les han incrementado los costos para la atención porque deben ir a Armenia o hasta Calarcá y esto genera riesgos y sobrecostos para la población del corregimiento”.
Y agregó: “Con extrañeza desde la administración escuchamos la propuesta de hacer un brazo del Hospital Mental de Filandia con el fin de dar atención a los niños, niñas y adolescentes en temas de salud mental, que finalmente, si revisamos la normatividad vigente del proceso para la atención de estos casos y la habilitación de las instalaciones para poder prestar estos servicios, no se cumpliría, es decir, que por solucionar un tema estaríamos generando una dificultad adicional al dejar sin posibilidad de atención de emergencias a esta población”.
La funcionaria señaló que, si bien es importante buscar una alternativa en materia de salud mental en el Quindío, hay que revisar que las instalaciones permitan garantizar esos servicios para los menores, como lo podrían ser la estancia prolongada, atención siquiátrica y sicológica y la sanación mental.
“Otro aspecto importante es que, pese a que no somos un ente de control para determinar la recuperación del hospital La Misericordia, la percepción que tiene la comunidad frente a la prestación de los servicios, las quejas constantes que tenemos, la necesidad permanente de nosotros como administración de intermediar las solicitudes de los usuarios que están sin respuesta, son muestras claras de cómo están funcionando las cosas en el centro asistencial, lo que necesitamos ver es la apertura de esos servicios en calidad, pues de nada me sirve que en un papel me digan que están funcionando bien y la realidad sea otra”, aseguró la secretaria de Servicios Sociales y Salud de Calarcá.
Por su parte, Fredy Orlando Rojas Arias, explicó: “Nosotros teníamos la ilusión con el gerente del Hospital Mental de Filandia y los acercamientos con la gobernación del Quindío de poder hacer apertura de una unidad mental para niños y adolescentes en Barcelona que tanto lo reclama el departamento, el alcalde Balsero cuando hablamos mostró la viabilidad del comodato, pero la doctora Laura Arenas fue clara en explicar que eso no se va a poder llevar a cabo, por la norma existente y la inviabilidad de la propuesta, para lo cual yo revisaré pero no puedo ir en contravía del dueño que es la alcaldía de Calarcá”.
Sin embargo, recalcó que el centro de salud presta los servicios de medicina general, odontología, entrega de medicamentos, toma de laboratorios y actividades de enfermería auxiliar y profesional. “El servicio de urgencias no puede ser abierto por el simple hecho que no podemos ser irresponsables y tener a los médicos y enfermeras por unas horas, sabiendo que es necesario que estén 24 horas de los 7 días de la semana”.
La mayor parte de los cuestionamientos realizados por los diputados, giraron en torno a la reapertura de los servicios de mediana complejidad o segundo nivel en La Misericordia.
“La viabilidad financiera no nos permite abrir estos servicios todavía, pues debo trabajar con lo que al hospital le ingresa y evitar gastar de más como se venía haciendo, el pago de deudas es otra prioridad, sin embargo, si mi gestión continúa podríamos estar hablando que en enero ya deberían estar abriéndose esos servicios”, sostuvo Rojas Arias.
A su turno José Joaquín Caicedo Mora, secretario de Planeación y alcalde encargado de Calarcá, agregó: “El informe de gestión que debía presentar el señor interventor a los diputados de la asamblea y que finalmente fue la razón por la que yo personalmente me fui, no se vio por ningún lado, pues estaba permeado por la situación personal que tienen entre él y un diputado, que toda la sesión se la pasaron insultándose. Yo realmente considero que lo que hay que hacer desde la administración municipal, la gerencia de La Misericordia y los diputados es aunar esfuerzos que nos permitan lograr soluciones concretas”.
Situación financiera de los centros de salud en Calarcá
En la sustentación de Rojas Arias, se abordó el aspecto financiero de los centros de salud del municipio de la ‘Villa del Cacique”, especialmente de Simón Bolívar, Balcones, La Virginia y Quebrada Negra.
“El centro de salud Simón Bolívar fue devuelto a la alcaldía, porque definitivamente era un gasto irrisorio dado que La Misericordia está a solo 8 minutos, Balcones logramos intervenirlo y adecuarlo y está funcionando correctamente, La Virginia estamos pensando en devolverlo a la alcaldía porque definitivamente tiene un deterioro muy grande, pero en estos momentos el hospital no cuenta con el músculo financiero para hacerlo y Quebrada Negra si hay que recuperarlo”, puntualizó el agente interventor.
“Queremos como administración dejar claro que para nosotros no es viable que desaparezca ningún centro de salud, pues son comunidades rurales dispersas que necesitan una atención oportuna y entre más trabas pongamos vamos a tener menor accesibilidad para la salud de estas personas”, dijo Arenas Arias, secretaria de Servicios Sociales y Salud.
