Ambos son los pilares de los cambios que comenzarán a tener efecto a partir del próximo año.
Tras casi 3 meses de su presentación por parte del gobierno del presidente Petro y de discusiones en torno a varios de los artículos del proyecto de ley, la semana anterior fue aprobada la reforma tributaria, documento que espera recaudar recursos importantes para desarrollar programas sociales en el país.
Luego de su aprobación, el ministro de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Ocampo Gaviria, dijo que esta reforma recaudará aproximadamente $20 billones en el primer año de implementación en 2023, y que atenderá de manera urgente el hambre y la pobreza en Colombia.
“Con estos cambios en la regla fiscal hemos priorizado la educación, la salud, la protección del medio ambiente, la transición energética, el desarrollo productivo y la economía popular, así como la sostenibilidad de las finanzas públicas”, sostuvo.
El titular de la cartera nacional dijo, además, que gracias a la aprobación del nuevo estatuto tributario se reduciría en 4 puntos porcentuales la pobreza monetaria en el país, que equivale a 2 millones de personas aproximadamente.
“Garantizamos recursos para el desarrollo rural e integral, para implementar programas de paz, salud, educación, vivienda social, acueductos y alcantarillados, entre muchos otros temas”, puntualizó el ministro.
El ministro de Hacienda señaló que la reforma tributaria tiene varios elementos. En primer lugar, una contribución de los sectores de más altos ingresos del país, a través de una reducción de beneficios en el impuesto de renta y un impuesto al patrimonio.
En segundo lugar, dijo Ocampo Gaviria, contempla una racionalización de los beneficios para el sector empresarial, “de tal manera que solo se conservan beneficios que son importantes para el desarrollo social y sostenible del país, además una reestructuración a fondo de las zonas francas para que contribuyan también a la diversificación de nuestras importaciones para que dejemos de ser dependientes del petróleo como el primer renglón de exportación”.
También se incluyen impuestos extraordinarios para que los sectores del petróleo y el carbón, que, de acuerdo con el ministro, están experimentando un gran auge internacional de precios por las condiciones de la economía mundial y la política mundial, contribuyan al desarrollo social a través de dos mecanismos: un impuesto extraordinario de renta que, va a depender del nivel de precios internacionales tanto del petróleo como del carbón, y la no deducibilidad de las regalías.
La reforma trae además impuestos para algunos alimentos ultraprocesados y con altos contenidos de azúcar y sodio, los plásticos de un solo uso, las emisiones de carbono y una reforma a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacional, Dian, para enfrentar la evasión tributaria, con normas penales que castiguen a los evasores y que permitan recaudar más ingresos.
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Más impuestos a los hidrocarburos
Adicional a los tributos que ya pagan estas empresas en Colombia por la extracción que realizan del recurso, el gobierno nacional planteó dentro de la reforma tributaria que la principal fuente de recaudo provenga de este sector.
Así las cosas, las empresas petroleras, tendrán dos nuevas obligaciones: una es que sus rentas serán gravadas entre un 35 y 60 % dependiendo del precio internacional del petróleo. En el caso de los productores de carbón, el impuesto a la renta será del 35 y 45 %. Además, los impuestos a las empresas hidroeléctricas aumentarán entre un 3 y un 5 %, con lo que pagarán un total de entre 35 y 40 % de renta.
El otro tema clave de esta nueva tributación tiene que ver con las regalías que las empresas petroleras y mineras pagan a las regiones donde realizan trabajos de exploración. Estas ya no podrán ser deducidas del impuesto de renta, lo que genera, según han dicho desde el sector, se desincentive la inversión que estas empresas hacen en los territorios.
Al respecto, Julián Andrés Rodríguez Ariza, presidente de la Federación Nacional de Distribuidores de Combustibles y Energéticos, Fendipetróleo, seccional Quindío, dijo que estas medidas afectarán los planes de expansión y las inversiones para lo que resta del año y el próximo.
El dirigente gremial dijo que, al subir los topes de los impuestos para el sector, se podría dar una afectación por el incremento en los precios de los combustibles.
“A medida que va subiendo todos los meses el precio la gente no va a consumir lo mismo, entonces vamos a tener un detrimento en nuestras ventas generado además por la inflación que existe en el país”.
Impuesto a los más ricos
Otro de los puntos gruesos de este proyecto tributario, que está a punto de convertirse en ley, tiene que ver con el aumento en los impuestos para las personas de más altos ingresos. Así las cosas, quienes ganen salarios por encima de los $10 millones deberán empezar a tributar más, aunque estos tributos serán de manera progresiva, es decir, que no todos pagarán el mismo aumento, sino de acuerdo con sus ingresos.
La reforma también incluyó que el impuesto de renta para las personas naturales será del 35 %. Otros datos claves de este documento es que incluye tributos del 10 al 15 % para las ganancias ocasionales provenientes de ventas o herencias, el pago del 0.5 % para quienes tengan patrimonios superiores a $2.700 millones, mientras que los que tengan riquezas entre US$1 millón y US$2 millones, el porcentaje aumenta a 1 y 1.5 %. Estos tributos ya no serán transitorios sino permanentes.
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Con respecto al régimen de transición para que empresas extranjeras como Netflix o aquellas que prestan servicios digitales en Colombia empiecen a pagar impuestos, se estableció que la tarifa sea del 3 % de los ingresos que generan en el país, impuesto que desaparecerá cuando exista un acuerdo internacional sobre el tratamiento a otorgarle a este tipo de empresas.
Impuestos para las zonas francas
La reforma tributaria también tocó a las zonas francas del país. La nueva carga tributaria establece que quienes se dedican a la exportación deberán tributar un 20 % de lo que generan mientras que las empresas bajo este modelo que se dediquen a la comercialización en el territorio nacional paguen una renta del 35 %.
Sin embargo, quienes vendan más del 60 % de sus productos en Colombia tendrán un régimen transitorio del 20 % durante los próximos 3 años y las zonas francas de salud o aquellas que se dediquen al desarrollo de infraestructura en aeropuertos, podrán acogerse a la tarifa reducida de renta del 20 %.
Impuestos saludables
Este punto fue uno de los más polémicos durante la discusión que se dio del proyecto de reforma tributaria en el Congreso de la República, pero, finalmente se decidió que productos como el pan quedarán exentos de nuevos impuestos, al igual que el salchichón, el bocadillo, la leche, la miel y las donaciones de alimentos.
Sin embargo, la carne de hamburguesa, el chocolate, embutidos como chorizo, tocino, artículos de confitería sin cacao, chocolate, cereales, salsas, productos de pastelería y alimentos con altos contenidos de azúcar, sodio y grasas saturadas si tendrán nuevos impuestos, cuya tarifa será del 10 % en 2023, 15 % para el 2024 y 20 % para 2025.
En cuanto a las bebidas azucaradas, la base gravable del tributo será por su contenido de azúcar en gramos por cada 100 mililitros de bebida. Los nuevos impuestos comenzarán a regir a partir de septiembre de 2023 para los alimentos ultraprocesados y en el caso de las bebidas azucaradas será desde el mes de julio.

Voces desde el Quindío con la aprobación de la tributaria de Petro
Tras conocerse la aprobación de la reforma tributaria, algunos sectores del Quindío se manifestaron preocupados y a la expectativa por lo que estos cambios puedan generar en la economía local. Hugo León Echeverry García, presidente de la Confederación General del Trabajo en el Quindío, dijo que la subida de impuestos, sumado al alza de combustible y la inflación pueden afectar notablemente el bolsillo de los quindianos.
“Esperamos que con los recaudos que se logren se puedan desarrollar programas sociales que contribuyan a combatir fenómenos como la informalidad laboral, que se desarrollen los acuerdos de paz, apoyos para la gente que no tiene pensión. Hay incertidumbre y desconfianza, pero aspiramos también que esos $20 billones que se recauden impacten la parte social y se dé un movimiento importante de la economía con más recursos circulando”, señaló Echeverry García.
La directora de Fenalco Quindío, Diana Patricia López Echeverry, expresó que la reforma tributaria impactará el bolsillo de las familias colombianas, porque muchos no podrán acceder a productos de la canasta familiar. “Temas como el impuesto a las confecciones de ropa importada del 40 % es demasiado alto porque hay mucha gente que tiene almacenes que pagan impuestos y traen su ropa importada lo que va a aumentar el contrabando y que muchas empresas se vayan”.
La dirigente gremial señaló que con las nuevas medidas se podría generar una crisis de desempleo, pues los empresarios ya vienen luchando con situaciones como la inflación, la subida del dólar y, al pensar en el presupuesto para el año entrante, seguramente la medida será la reducción de puestos de trabajo lo que generará el aumento en la informalidad.
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