Expertos advierten sobre efectos negativos en el ingreso de los hogares, el consumo interno y la estabilidad económica de las familias que dependen de estos recursos.
Luego de haber sido aprobado por la Cámara el proyecto del impuesto de 3.5 % de remesas sobre las transferencias de estas enviadas al exterior por parte de la mayoría de los migrantes latinos, el Observatorio Económico de Armenia advierte posibles impactos al tener esta tasa de impuestos y al establecer una tasa del 5 %, tal como lo debate el Senado.
De acuerdo con el Observatorio, USD$262.9 millones ingresaron al Quindío en 2024 por concepto de remesas. De esta cantidad, USD$159.4 ingresaron de Estados Unidos, lo cual representaba un 60.6 % de ese total.
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Pero ante la medida de Trump, si este impuesto tuviese una tasa de 3.5 %, el departamento dejaría de recibir $22.700 millones, es decir, USD$5.58 millones lo que equivale a esos $22.720 millones.
Por su parte, si la tasa se eleva al 5 %, el Quindío dejaría de recibir $32.458 millones, eso significa en dólares, USD$7.97 millones.
Para este primer trimestre de 2025, las remesas del Quindío sumaron un total de USD$70.92 millones, las remesas del Tolima USD$69.31 millones, Caldas USD$63.98 millones y Risaralda USD$140.57 millones, siendo este el departamento con mayor acumulación de remesas de la Rap Eje Cafetero durante este periodo.
Iniciativa por parte de Estados Unidos
Tal como lo señaló el Banco de la República, durante 2024 a nivel nacional se recibieron remesas por valor de USD$ 11.858 millones, de las cuales USD$ 6.298 millones provienen de los Estados Unidos, es decir, representa el 53 % del total.
Así entonces, el Observatorio Económico aclaró que si se toma el comportamiento del año 2024, la tasa inicial de remesas podría ser de 3.5 %. En estos términos, de un total de USD$ 6.298 millones, por impuestos se pagaría un total de USD$ 220 millones, pero, si la tasa fuese del 5.0 %, por impuestos se pagaría USD$ 315 millones.

Efectos en la economía
El Observatorio explicó que el ingreso a los hogares, consumo interno, balanza de pago, inclusión financiera y finanzas públicas de EE.UU. son algunos efectos de transmisión en la economía.
Si se toma como área el ingreso de los hogares, el posible efecto esperado es una merma de 8 %-12 % del ingreso disponible de ~2,1 millones de receptores en 2024, es decir, aproximadamente 2.1 millones de personas que reciben remesas.
Ahora bien, si se toma en cuenta el consumo interno el efecto esperado es la caída del consumo entre 0.15-0.25 % del PIB, donde los sectores más afectados serían: comercio minorista, servicios personales y construcción de vivienda social en regiones receptoras como el Valle, Eje Cafetero y Caribe.
Por el contrario, desde el área de balanza de pagos, el efecto esperado es la pérdida de 0.05-0.07 puntos porcentuales del PIB en cuenta corriente, y presiones al tipo de cambio si no se compensan con Inversión Extranjera Directa, IED, o exportaciones. Finalmente, para la inclusión financiera, el impacto esperado es el aumento del riesgo y pérdida de trazabilidad regulatoria, afirmó la entidad.
Cifras internacionales
El informe presentado por el Observatorio Económico resaltó que el envío de remesas desde Estados Unidos pasó de USD$ 44.11 millones en el trimestre pasado a USD$ 41.08 millones en el primer trimestre, es decir, presentó una disminución de USD$ 3.03 millones. A su vez, los envíos de Reino Unido pasaron de USD$ 3.55 a USD$ 3.46 millones, teniendo así una disminución de USD$0.9 millones.
Agregando a lo anterior, el reporte entregado indicó que los ingresos provenientes de España mostraron un leve aumento pasando de USD$ 17.15 millones a USD$17.36 millones, los provenientes de Venezuela pasaron de USD$ 1.05 a USD$ 1.51 millones, los de Chile USD$ 5.66 a USD$ 6.25 millones y otros países pasaron de USD$ 1.21 a USD$ 1.25. “En conjunto, estos países mostraron un incremento de US$ 1.51 millones”; señaló el Observatorio.
Recomendaciones para Colombia y Rap Eje Cafetero
Desde el Observatorio Económico de Armenia, se dieron a conocer algunas recomendaciones de mitigación para Colombia y Rap Eje Cafetero que incluyen: Negociación diplomática y técnica, reducción de costos domésticos de envío, educación y planificación financiera, fomento de inversión productiva de la diáspora y monitoreo estadístico.

Impacto sobre la transferencia de remesas
Ante esta situación, Fernando Mejía López, economista y catedrático universitario, aseveró que todos los países intentan gravar las remesas, es decir, imponer impuestos o tarifas a las remesas. “Aunque esta imposición implica unos recursos interesantes para el Estado, sería más un golpe a las finanzas de las familias de Colombia, pues algunas viven de estas, se educan o pagan inversiones”, relató.
Tal como lo aseguró Mejía López, si este impuesto de las remesas se pone en marcha, se estaría afectando la capacidad de consumo. “Al momento de realizar un giro de dinero, se le preguntará a la persona si ella paga el impuesto de remesa o lo cancela quien recibe el dinero, generando así que la persona no solo realice el envío, sino que pague el giro y a su vez un impuesto de ese giro”.
Según Mejía, lo anterior significa que se estaría reduciendo la capacidad de realizar giros, aunque, para Estados Unidos sería un mayor ingreso tributario y mayor recaudo de dinero.
“Es importante destacar que por ahora es un impuesto que se aplica directamente en Estados Unidos, sin embargo, es una tendencia mundial en la que sale más costoso el giro y se reduce la capacidad de enviar dinero”, señaló el economista.
Preocupación entre migrantes por impacto económico
Isabel Peralta, colombiana radicada en Estados Unidos desde hace dos años, expresó su preocupación ante la propuesta de aplicar un impuesto al envío de remesas hacia Colombia, específicamente a familiares en el departamento del Quindío. Para ella, esta medida representaría una carga económica adicional que impactaría directamente su capacidad de apoyar a su familia desde el exterior, así como una amenaza directa para sus finanzas.
“La aplicación de este impuesto limita mi capacidad de envío a Colombia. Además, el gobierno no solo se quedaría con ese impuesto, sino que entidades privadas desde las que se hacen envíos también tendrían otro monto de dinero cobrado”, afirmó Peralta, quien regularmente realiza giros a sus seres queridos.
Además, resaltó que el costo de vida en Estados Unidos y la responsabilidad de sostener dos núcleos familiares —uno allá y otro en Colombia— ya representan un esfuerzo financiero significativo. “Cuando yo realizo un giro desde este país, por cada USD$100 se me descuenta el 4 % por parte de empresas privadas en las que realizo los envíos. Entonces, enviar dinero se convertiría en un limitante que perjudica mi bolsillo y el de mis familiares”.
Según explicó, el costo de vida en Estados Unidos es alto y muchas veces los migrantes deben priorizar gastos básicos como vivienda, alimentación y transporte, por lo que cualquier recargo adicional en los giros representa un desafío.
“No es que uno tenga un salario elevado. A veces la gente piensa que en el exterior todo es fácil de obtener, pero acá también hay que luchar día a día y trabajar por lo que uno quiere alcanzar. Si ahora, además de los descuentos actuales, hay un nuevo impuesto, va a ser más difícil ayudar a nuestras familias”, señaló.
Desde su experiencia como migrante, Isabel Peralta insiste en que los recursos económicos enviados desde el exterior no deben verse únicamente como transferencias monetarias, sino como una ayuda vital para miles de familias en Colombia. “Las remesas al fin y al cabo se convierten en una necesidad. Es un dinero que se convierte en alimentos, educación, salud o incluso en inversión. Por esa razón, gravar esos envíos no solo nos afecta a nosotros, también a los familiares”, concluyó.
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