LA CRÓNICA consultó a los principales renglones agrícolas del departamento: café, plátano, cítricos y aguacate.
Los últimos días se ha escuchado que el campo es un privilegiado en medio de la crisis que vive el mundo a causa del coronavirus, sin embargo, a pesar de poder continuar con su producción, el agro ha tenido dificultades a lo largo de su historia, sobre todo para quien produce porque apenas alcanza a cubrir el costo de la cosecha. Ahora, debido a la pandemia, se presentan nuevos obstáculos en materia de agroindustria, tiempos y precios.
Así lo revelaron los líderes de los principales sectores productivos agrícolas del departamento —café, plátano, cítricos y aguacate— consultados por LA CRÓNICA.
Silvia Lizethe Arbeláez Giraldo, presidente de la Federación Nacional de Citricultores, afirmó que el agro es la cenicienta del país y que el gobierno apenas se da cuenta de que debía protegerse.
“Estamos cumpliendo con nuestra responsabilidad de llevar alimentos a los colombianos con muchas dificultades. A lo largo del tiempo hemos tenido leyes y normas que no nos favorecen, créditos onerosos que nos han hecho trabajar muchas veces solo para pagarle al banco, hemos tenido que asumir agroinsumos supremamente costosos, con aranceles muy altos, que no nos permiten alimentar a nuestros cultivos como deberíamos”.
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La dirigente gremial dijo que son conscientes de que el país los necesita y que, con todas esas dificultades, sumadas a las de personal que afronta el agro —porque es un personal envejecido—, más las de transporte —con vías terciarias en muy mal estado—, van a seguir entregando sus productos.
“Los agricultores siempre hemos sido privilegiados porque tenemos el honor de trabajar con la tierra, de trabajar con los campesinos, pero ese hecho no tiene que verse únicamente como que en este momento somos las personas privilegiadas que tenemos la posibilidad de seguir produciendo, tenemos que verlo como el deber que tenemos de alimentar a la población colombiana”.
Hoy, cuando las ciudades se encuentran detenidas a causa del aislamiento preventivo obligatorio para mitigar la pandemia, el campo sigue trabajando y en sectores como el caficultor, que hoy está en cosecha, se requiere de mano de obra para sacar adelante la producción, pero esta oportunidad no la pueden brindar todos los renglones, bien sea para evitar el riesgo al contagio o porque no hay cómo cubrir la apertura de nuevos puestos de trabajo.
“Nuevas opciones de generación de empleo, eso sería el ideal y en la medida en que el gobierno pueda tener unas medidas de apoyo tributario, fiscal, crediticio y de apoyo en iniciativas como las que han pensado en el Congreso para entrar a proteger la salud y la pensión de la población campesina, permitiría entrar a generar muchísimo más empleo. Colombia es la gran despensa del mundo en todos los productos agrícolas”, subrayó Arbeláez Giraldo.
Aguacate hass sigue exportándose
El presidente de la Asociación de Productores de Aguacate, Asoproa, en Quindío, Diego Aristizábal, aseguró que las exportaciones no se han frenado y las plantas empacadoras han venido trabajando, aunque un poco más lento.
Actualmente la comercialización internacional se realiza principalmente a Europa. “A Estados Unidos solo se ha enviado fruta de un predio, pero ya hay otros que se están preparando para ese mercado, pues las exigencias fitosanitarias son mucho mayores. Para Japón hay una empresa que se ha venido industrializando y despachando fruta nuestra en mitades y congelada”.
Cosecha
Dijo que la cosecha viene avanzando muy bien. “Nos estamos acercando a 4.000 hectáreas sembradas, pese a que algunas siembras se pararon debido al coronavirus, pero igual los terrenos están preparados. La calidad ha venido mejorando. En este momento estamos en mitad de cosecha. Pijao ya está terminando, mientras que Salento y Filandia están iniciando”.
Comercialización
Ha caído significativamente el precio nacional.
“El aguacate hass a nivel nacional tiene como gran mercado el que realizan los vendedores ambulantes y al no estar ellos en la calle tenemos mayor oferta y menor demanda, además que gran parte de la población piensa en otros productos de la canasta familiar, dejando un poco atrás al aguacate”.
Autocuidado
Aristizábal indicó que se han venido manejando los protocolos. “Para cosechar no se han tenido grupos mayores a 10 personas, se tiene la distancia requerida, se portan los tapabocas, se hace desinfección a la llegada y salida del predio. Esperamos no tener dificultades con relación a esta pandemia”.
Precios por kilogramo en Armenia
Aguacate hass, $2.300 – $2.500; aguacate papelillo, $4.000 – $4.200.
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Citricultura, parte de tranquilidad en el abastecimiento
Silvia Lizethe Arbeláez Giraldo, presidente de la Federación Nacional de Citricultores, aseguró que el sector ha afrontado el reto que le corresponde, y no porque no tengan temor por la COVID-19, sino porque son conscientes de que son la fuerza que en este momento el país necesita para alimentar a los colombianos. “La naranja, el limón y la mandarina son fuentes muy grandes de vitamina C, que es uno de los elementos que más apoya a nuestro sistema inmunológico”.
Cosecha
Arbeláez Giraldo precisó que en Quindío hay cerca de 6.400 hectáreas sembradas en cítricos que producen fruta las 52 semanas del año. “Podemos darle un parte de tranquilidad al departamento de que fruta vamos a tener. De pronto no en las cantidades que esperábamos por las inclemencias del clima o las mismas dificultades para la cosecha hacen que las producciones se retrasen o incluso se pierdan”.
Comercialización
La dirigente gremial aseguró que el gobierno acaba de darse cuenta que debía fijarse en los precios del agro. “Nosotros hemos estado vendiendo naranja durante mucho tiempo a precios incluso por debajo del costo de producción, que en el caso de los cítricos es bastante alto porque son un cultivo de tardío rendimiento y eso quiere decir que tenemos que esperar entre 5 y 7 años para producir y hay que empezar a recuperarlo en una tasa interna de retorno posterior”.
Narró que cuando empezó el problema de la COVID-19 los precios subieron un poco. “Yo diría que llegaron a los precios que deberían haber estado desde hace mucho tiempo, pero inmediatamente subieron, los intermediarios y funcionarios intervinieron, de tal suerte que volvió a rebajar, siendo el margen que queda para el productor el más mínimo, porque no tiene ni siquiera un 20 % del precio final de la fruta, porque las larguísimas cadenas de intermediarios se lo llevan todo. Hoy el precio está apenas en un punto de equilibrio”.
La presidente de Fedecítricos anotó que los precios deben subir aún más, porque los citricultores, así como todos los productores del agro, han estado vendiendo durante todo este tiempo casi a costo de producción por la falta de una verdadera política del mercado colombiano.
Autocuidado
En el sector citricultor están tratando de cumplir con todas las normas de sanidad exigidas, sin embargo, esto no deja de ser una dificultad, debido a que la mano de obra campesina suele ser analfabeta, lo que dificulta en la capacitación y las medidas de protección.
“En Citrieje, además de la Federación Nacional de Citricultores, hemos estado difundiendo todas las capacitaciones necesarias para que el personal tenga el cuidado, no solo con ellos mismos, sino con el producto que manipulan para poderlo llevar con inocuidad al consumidor final”.
Hizo un llamado al Estado para que el campo también sea tenido en cuenta a la hora de recibir elementos de protección como guantes y tapabocas, pues adquirirlos significa encarecer el costo de producción.
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Agroindustria
La dirigente gremial expuso que el campo en este momento está siendo fuertemente golpeado, porque si bien los campesinos están trabajando, las agroindustrias del sector cerraron. “Las grandes procesadoras de jugo, de zumo, de concentrados, conservas, están todas paradas y esos son los que entran a regular los precios en una economía de libre mercado. De manera que son factores que no se han tenido en cuenta al momento de hacer el análisis cuando se menciona al campo como uno de los grandes privilegiados”.
Precios por kilogramo en Armenia
Limón común, $3.400- $3.600; limón mandarino, $1.200 – $1.300; limón tahití, $2.800 – $3.300; naranja sweet, $1.000 – $1.200; mandarina oneco, $2.500 – $2.800.
“Productores de plátano que están organizados no tienen problemas”
Óscar Gallego, representante de la Federación de Productores de Plátano de Colombia, Fedeplacol, en Quindío, afirmó que no han tenido ningún problema para hacer la cosecha de la fruta ni para enviarla. “Incluso se ha recibido apoyo de los entes gubernamentales –alcaldías y gobernación-, en el sentido de que, si se presenta alguna situación de impedir el desplazamiento de los trabajadores, se llama y ellos acuden inmediatamente, aunque en muchos municipios nos dieron una carta de autorización para este fin”.
Agregó que en el sector del plátano no han tenido inconvenientes para compra de insumos ni para movilizarnos a las fincas. “Durante la Semana Santa se pararon los despachos, pero así ha sido siempre porque es una época difícil para la comercialización, pero esta semana ya reanudan las operaciones”.
Gallego precisó que las únicas personas que han tenido inconvenientes son los productores de plátano que no estaban organizados en asociaciones.
“Los productores no pueden seguir desorganizados, porque el que no está asociado es el que más sufre cuando se presenta una situación como esta. Las organizaciones están preparadas para los obstáculos y tienen canales de comercialización establecidos con entrega en centrales de abasto de diferentes ciudades y en las agroindustrias, no son de los que se salen en cualquier momento, como los intermediarios que simplemente no vuelven a contestar el teléfono y esa es la mejor salida”.
Cosecha
Ha bajado la producción. “Por estadísticas que manejamos dentro de fincas que venimos cosechando permanentemente, uno podría apreciar que hay una baja de un 20 % o 30 % en el histórico”.
Comercialización
Según explicó el dirigente gremial, la disminución en la producción hizo que el precio reaccionara. “En este momento el plátano tiene un precio bueno, además porque casi no está entrando plátano de Ecuador, lo que ha hecho el equilibrio”.
Autocuidado
Todo el personal que se desplace a cortar plátano está recibiendo desinfectantes y tapabocas. “La recomendación es que las mismas personas que viven en las fincas tengan sus elementos de protección. La realidad es que está casi que prohibido que entren personas diferentes a las que cosechen. En la cordillera, por ejemplo, la misma gente de la finca hace el corte y simplemente va alguien a recogerlo al patio del predio. En el plan, generalmente mandamos las cuadrillas y hoy están yendo con todos los elementos de bioseguridad para evitar contagio. El tema se ha desenvuelto bien”.
Agroindustria
En el sector platanicultor la agroindustria no ha parado. “Pienso que el gobierno hizo bien en que el sector agrícola y todo lo que se relaciona con él no tuviera ningún inconveniente”.
Precios por kilogramo en Armenia
Plátano dominico hartón verde, $950 – $1.100; plátano hartón maduro, $800 – $900.

Avanza la cosecha cafetera
En este momento avanza una de las cosechas más importantes del año en el sector caficultor, donde se espera recoger la mitad de la producción anual. José Martín Vásquez Arenas, director ejecutivo del Comité de Cafeteros del Quindío, ha señalado que se necesitan cerca de 8.900 recolectores, por lo que en vista de la situación que se vive por la pandemia, han invitado a la ciudadanía a que se sume a esta recolección y así tengan una alternativa de empleo.
Cosecha
En el Quindío hay cerca de 21.000 hectáreas sembradas del grano. En este momento se adelanta la cosecha en la cordillera –Génova, Pijao, Córdoba, Buenavista, Calarcá, Salento y parte de Filandia y Circasia-, cuyos picos máximos serán a finales de abril y principios de mayo.
Comercialización
Como consecuencia de las ventas a futuro en este momento los cafeteros no tienen mucho que ofertar, debido a que, en diciembre, cuando el precio interno llegó a $1.000.000 la carga, el mecanismo de comercialización tomó fuerza agotando gran parte de la disponibilidad del grano. Sin embargo, con esta nueva cosecha y con precios que llegan al $1.200.000 la carga, seguramente las ventas a futuro volverán a tomar fuerza. Desde el gremio cafetero recomiendan no comprometer más del 50 % de la producción.
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Autocuidado
Vásquez Arenas dijo que las recomendaciones son que los trabajadores que están en sus fincas permanezcan allí los fines de semana. “Los caficultores deben aportar con alimentación para que estos recolectores no se muevan y evitar así la concentración de personas en las cabeceras municipales. Adicionalmente, un solo miembro de la familia debería bajar al pueblo a vender sus productos agrícolas y a comprar los alimentos para la familia. Venimos reforzando estas medidas a través de mensajes de texto y con alguna información adicional que se transmite por medio de las redes sociales, Whatsapp, emisoras e incluso con el perifoneo”.
Consulte aquí el manual de protocolos de actuación expedido por la Federación Nacional de Cafeteros.
Precio arroba Armenia
Café, $119.050.
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