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Filandia, municipio con mayor promedio de consumo de agua en Quindío

Andrés Felipe Ramos Gámez

martes, 18 agosto 2020

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¿Sabe de dónde proviene el agua que bebemos? Árboles asociados al río y cuencas hidrográficas del departamento.

Filandia presenta la situación más preocupante de todos los municipios respecto al promedio del consumo de agua”, mencionó Dídier Cuéllar Tavera, licenciado en biología y educación ambiental de la Universidad del Quindío y uno de los invitados a la ecocátedra ‘Saberes del río’, organizada por el Jardín Botánico y el área Cultural del Banco de la República.

El licenciado destacó, entre otros temas, el nivel de uso del líquido vital en las localidades del departamento, de las cuales la ‘Colina Iluminada’ tiene un 167 % en una de sus fuentes de captación. 

Demanda hídrica

Cuellár Tavera indicó que Filandia tiene sus puntos de captación en las quebradas Barroblanco, Chorrobolillos y Las Lachas, esta última es la que tiene un uso desbordado. “Están utilizando mucha más agua de la oferta y esto afecta a las personas ubicadas en zonas más bajas y a las comunidades biológicas del sector”.

Sobre el promedio de uso de las demás localidades, el biólogo explicó que Armenia y Salento se abastecen del tramo 1 del Río Quindío y su consumo promedio ha llegado hasta el 60 % cuando la demanda supera los límites. Sobre si ha variado la captación de agua con la disminución de turistas, señaló que el problema en municipios como Salento no es tanto la llegada de turistas, sino  de vertimientos. “Cuando hay una gran cantidad de personas se incrementan los vertimientos a estas fuentes hídricas y allí viene la contaminación”.  

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La Tebaida tiene su punto de captación en el tramo 2 del Río Quindío, en La María, “allí, el promedio anual es de 31 %, que clasifica como moderado. El problema es que en el punto ya llega con carga contaminante y los procesos de descontaminación acarrean costos, hay que aplicarle más productos al agua para tratarla”.

Circasia capta su agua del Río Roble, tramo 1. Tiene un uso del líquido del 46 %, considerado alto, también capta el agua de algunas fuentes del Río Quindío en el sector de Las Águilas. Montenegro lo hace del tramo 2 del Río Roble, “no hay un uso que afecte el abastecimiento. Sin embargo, este afluente tiene una característica y es que va de oriente a occidente y está muy expuesto a los rayos de luz, ya que las zonas de protección no son tan buenas, lo que aumenta la evaporación del líquido”.

Córdoba se abastece del Río Verde. Tiene un uso promedio anual de 32 %, moderado. Génova, del Río Gris, “sin inconvenientes, ya que la zona cuenta con muchos recursos hídricos”, precisó Cuéllar Tavera.

Calarcá toma el recurso del Río Santodomingo —quebradas San Rafael, El Salado y El Naranjal—, “una fuente con una muy buena oferta. Sin embargo, en algún tiempo, con la construcción del túnel de La Línea se vio afectada la captación por diferentes contaminantes que venían de la obra, terminado ese proyecto la situación ha mejorado”.

  Buenavista tiene su captación en la quebrada La Picota, “con una muy buena oferta. Pijao, en las quebradas Las Pizarras y La cascada del Río Lejos, sin problemas, ya que el promedio mensual es bajo. Quimbaya presenta una situación más compleja, con un uso de agua muy alto, 77 % del líquido disponible, es importante hacer trabajos de conservación en esta zona, cuidar las fuentes y hacer reforestación. Se abastece de la quebrada Buenavista”, resaltó el licenciado.

Oferta del líquido

Sobre la oferta de agua que existe en el departamento, el licenciado resaltó que existen 5 unidades de manejo de la cuenca; Río Quindío, quebrada Buenavista, Río Roble, Río Lejos y Río Rojo, drenajes al Río De la Vieja. Más allá de los afluentes que pueden proveer del líquido vital, Cuéllar Tavera indico que además del consumo de las personas, existen otras actividades y sectores que requieren del suministro y suman a los niveles de consumo.

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Explicó que para la generación de energía, el 80 % del caudal ha sido otorgado para la puesta en marcha de Pequeñas Centrales Hidroeléctricas. El 20 % para uso doméstico, agrícola, pesca y pecuario. El conferencista concluyó que “cuando se hace un uso adecuado de energía aportamos a este proceso, que acarrea un costo ambiental alto. Si no se ahorra, la corporación tendría que concesionar más agua para la creación de energía”.

Resaltó la importancia de los bosques, en situaciones como la de Montenegro, en donde a causa de la falta de estos los procesos de evaporación del caudal son más rápidos. De igual forma, acotó que el problema con las PCH es el proceso de construcción, ya que es allí donde crean el mayor impacto.

Cuencas hidrográficas

Héctor Fabio Manrique Fierro, ingeniero agroecológico, máster en gestión y auditorías ambientales, director general del Jardín Botánico del Quindío,  hizo referencia de la protección y amenazas que presentan las fuentes hídricas.

Dentro de su discurso en la ecocátedra destacó que el 68 % del área del Río De la Vieja es de Quindío. Sobre el uso del suelo de la cuenca, el 32.72 % es de protección, 31.09 % es para pasturas, 24.11 % es para cultivos, 6.43 % es para agroforestería, 1.65 % es forestal, 1.89 % es urbano y 2.1 % es para otros usos.

Aclaró que la pastura responde a lo que tiene que ver con la ganadería, “uno de los sistemas de producción de menos generación de recursos y de mayor impacto en la agricultura, porque el ambiente que prefiere ver el ganadero son praderas sin árboles, porque se piensa que roban espacio y producción, además de esto el manejo de químicos alrededor de esta dinámica es preocupante por contaminante”, refirió Manrique Fierro.

Amenazas a los ríos

El experto informó que la urbanización y suburbanización son de las mayores amenazas que tienen las cuencas hidrográficas. “De 2015 se pasó del 86.50 % a 87.85 % en 2016 en tasa de urbanización. La tasa en promedio en grandes ciudades del mundo es del 50 %”, reportó el ingeniero.

Agregó que actualmente el Plan de Ordenamiento Territorial, Pot, le está quitando 15 metros de zona de reserva a estas fuentes, ya que el nuevo sugiere 15 metros de distancia, cuando eran 30. Afirmó que el turismo en masa es otro de los peligros, ya que para mantenerse requiere más recursos naturales y genera más impacto y contaminación. “Al año nos visitan 1.5 millones de personas, es decir 3 veces la población de Quindío. Esto genera también desabastecimiento de agua”.

Explicó que los datos pertenecen a la cifra del  Plan de Manejo y Ordenamiento de una Cuenca, Pomca.

Aseguró que los vertimientos son los mayores generadores de contaminantes para el Río De la Vieja. Las fuentes hídricas más contaminadas son: los ríos Quindío, Espejo, Roble y la quebrada Buenavista. El director manifestó que en el departamento los vertimientos se generan directamente, ya que las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales, PTAR, no son construidas adecuadamente y no logran eliminar sustancias químicas, “solo se hace una reducción en la velocidad de las contaminaciones”.  

Cerró su exposición de amenazas a las fuentes con la actividad minera, sobre la cual dijo que el 28 % del territorio de Quindío tiene títulos mineros otorgados, “un problema gigante”.

Resaltó que el turismo sostenible es una buena estrategia para lograr un equilibrio ecológico y económico.

Así mismo, explicó que la  agroforestería es un sistema productivo, que no se practica mucho en Quindío, pero que también vale la pena implementar. Integra árboles, ganado y pastos en una misma unidad productiva. Este sistema está orientado a mejorar la productividad de las tierras, siendo ecológicamente sustentable.

De dónde proviene el agua que bebemos

El licenciado Dídier Cuéllar Tavera explicó que para mencionar de dónde proviene el agua se debe iniciar en el ciclo de la misma, que se origina cuando el sol calienta el líquido que se encuentra en los océanos, y este se evapora, hay un proceso de condensación y se transporta hasta la parte continental, baja hasta la montaña, donde se da un proceso de precipitación.

En Quindío el proceso del agua que se consume inicia en los páramos, también proviene de los bosques de niebla. “El departamento cuenta con 12 áreas protegidas, una de las más importantes es la cuenca alta del Río Quindío, Barbas Bremen, Otún Quimbaya, Parque Nacional Natural Los Nevados, áreas de conservación municipales y departamentales, Chilí, bosque alto andino de Pijao y páramos y bosque alto andino de Génova”.

Resaltó que el agua requiere de una velocidad para cumplir el proceso de purificación, y si se afectan los caudales con más consumo hay un desequilibrio que afecta los sistemas.

De igual manera señaló la importancia de mantener en protección las áreas que tienen esta categoría, porque es allí donde se origina el agua que consumimos.

Árboles asociados a las cuencas hídricas

Carlos Andrés Montoya Cardona, licenciado en biología y educación ambiental, estudiante de maestría en biología vegetal, hizo su aporte a la cátedra a través de una exposición sobre los árboles asociados a las cuencas hídricas, sobre estos explicó que se trata de lo que hay a lado y lado del río, vegetación riparia.

Destacó la importancia de la reforestación en las orillas de los ríos, “porque si no tienen protección, los rayos solares pueden entrar directamente provocando la evaporación”. Es así como los arbustos provocan filtros de aguas y sedimentos. “En Quindío hay aproximadamente 3.000 especies de plantas, 20 % podrían estar asociadas a los ríos. Algunas de estas son: guadua, reporta más de mil usos. Trichanthera gigantea —quiebra barriga—, Saurauia cuatrecasana, Annona cherimolioides —anón de monte—, Alchornea grandiflora, Beilschmiedia tovarensis, Nectandra acutifolia —laurel—, Calliandra pittieri, Meriania speciosa, Guarea guidonia, Ficus insipida willd, Otoba lehmannii, Myrsine coriacea, Chrysophyllum argenteum, Cestrum microcalyx, Boehmeria caudata, Aegiphila mollis kunth, wettinia kalbreyeri, entre otros.

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Agregó que como no se conoce mucho sobre el tema, hablar de trabajos de conservación que se adelanten no es muy acertado, pero existen composiciones florísticas, restauraciones ecológicas, propagación de especies, planes de manejo, educación ambiental e integración de la comunidad a todos estos procesos. 

Indicó que alrededor del 25% de las plantas en el departamento podrían estar amenazadas, entre las razones, porque hay especies de madera muy fina que resultan llamativas para ciertos sectores. Sobre otras amenazas indicó que el desconocimiento sobre la flora puede llevar a cometer errores, como lo que pasa en Salento, “está llena de especies introducidas, las personas son mal asesoradas y propagan especies foráneas, algo delicado”.

Del uso y cuidado que se haga de los recursos naturales depende la conservación de los mismos.

 


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