El Gobierno colombiano advirtió que podría levantarse de la mesa de negociaciones con la disidencia CNEB tras un brutal ataque en Putumayo que dejó a dos militares con graves quemaduras.
La delegación del Gobierno en los diálogos de paz con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), una facción de las disidencias de las FARC, lanzó este jueves una advertencia contundente, se retirarán de la negociación si ese grupo no rechaza de manera clara el ataque en el que dos uniformados resultaron gravemente heridos tras ser rociados con gasolina y prendidos en fuego en el departamento del Putumayo.
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“Solicitamos que desde la Mesa de Diálogos de Paz se condene categórica e inmediatamente este atentado contra la vida e integridad de los miembros de la Fuerza Pública”, señaló el jefe de la delegación gubernamental, Armando Novoa, en un comunicado.
Los representantes del gobierno advirtieron que, si no hay pronunciamiento de la CNEB, suspenderán su participación en la reunión preparatoria para instalar las Zonas de Capacitación Integral y Ubicación Temporal en los departamentos de Nariño y Putumayo.
Novoa calificó el hecho como un “acto de barbarie incompatible con las mínimas reglas de humanidad” y pidió al grupo insurgente responder de inmediato. El Gobierno insistió en que ataques de este tipo amenazan los avances conseguidos en el proceso de paz con esa disidencia.
El ataque ocurrió el miércoles en Siloé, área rural del municipio de Villagarzón (Putumayo), durante una operación militar contra un laboratorio de producción de cocaína. Según información oficial, ese complejo pertenecería a los Comandos de la Frontera, que junto con la Coordinadora Guerrillera del Pacífico conforman la CNEB, tras haberse separado de la Segunda Marquetalia el año pasado.
El oficial y el soldado atacados presentan quemaduras de gravedad; primero fueron atendidos en Florencia (Caquetá) y luego trasladados a Bogotá.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, rechazó lo sucedido y lo atribuyó a “criminales y narcotraficantes que intentaron asesinar a nuestros militares”.
Por su parte, la Defensoría del Pueblo exigió al Gobierno suspender los diálogos con la CNEB hasta que esa estructura armada condene públicamente el ataque y asuma compromisos de no repetición. La entidad advirtió que acciones como esta “contravienen los principios de buena fe y el compromiso con el desescalamiento de la violencia”.
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