“El libro es fuerza, es valor, es poder, es alimento; antorcha del pensamiento, y manantial del amor”, Rubén Darío, poeta, escritor, periodista y diplomático nicaragüense.
El pasado 23 de abril la ONU celebró el Día Internacional del Idioma Español, y como lo publica la web de la institución, en esa oportunidad resaltó su importancia en la diplomacia, la cultura y el desarrollo global. En esta fecha también se conmemora el fallecimiento de Miguel de Cervantes Saavedra, autor que nos dejó esa obra insuperable: Don Quijote de la Mancha. Igualmente, coincide con esa fecha la defunción de otros dos grandes de las letras: el dramaturgo inglés, William Shakespeare y Garcilaso de la Vega, poeta español. Por eso ambas lenguas comparten ese Día del Idioma.
En esa ocasión, asimismo, se celebró el Día Internacional del Libro y los Derechos de Autor, promovido desde 1995 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). El objetivo es fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual. No podemos olvidar las lenguas de nuestros aborígenes que hacen parte de nuestra riqueza cultural, así como las afrocolombianas.
Además, en el Día del Español, el secretario general, António Guterres, destacó que “el español es mucho más que un idioma: es un puente entre culturas, generaciones y pueblos; un vehículo de educación y creatividad; y un instrumento de cooperación internacional”. También reafirmó el compromiso de la organización con el multilingüismo, “piedra angular de una ONU representativa, diversa e inclusiva”.
Por otra parte, en el Día del Libro se realizó en varios países una serie de actividades que atrajeron la atención de personas dedicadas al mundo de las artes y las letras, así como a apasionados de la lectura. El libro tiene su origen en el antiguo Egipto, donde se utilizaban rollos de papiro. Los romanos desarrollaron los códices. Se puede afirmar que todas las culturas buscaron y buscan la forma de transmitir y ‘guardar’ la información.
¿Qué fin tendrá la lengua española?
Los datos indican que está aumentando la población que habla el español. “Las lenguas se pueden estudiar, describir y analizar, pero su futuro – como el de cualquier producto de la actividad humana libre – no está escrito en las estrellas. Aun así, y con mis nulas dotes de profeta, cabe realizar pronósticos con base en la realidad actual de la lengua española”.
El párrafo entre comillas se publicó en la revista National Geoghafic, en un artículo escrito por Manuel Casado Velarde, catedrático emérito de lengua española de la Universidad de Navarra, España. Fue publicado inicialmente el 25 de abril de 2025 en el sitio en internet The Conversation. Algunos apartes se presentan en este artículo dominical. Revela que la realidad demográfica del español nos la proporciona periódicamente el Anuario del Instituto Cervantes, cuyo número más reciente presenta la situación mundial del idioma castellano en 2023.
Los informes del Cervantes nos recuerdan que “el español es la segunda lengua más hablada en el mundo como lengua nativa, tras el chino mandarín, que cuenta con 920 millones de hablantes”. Les siguen el hindi y el inglés. Hoy hablan español casi 600 millones de personas, el 7,5 % de la población mundial, ya sea como lengua nativa, segunda o extranjera; y es el segundo idioma de comunicación internacional.
Igualmente destaca ese informe el peso demolingüístico de América, expresando que sólo México cuenta con 131.230.255 hablantes, seguido de Colombia, con 52.156.254, por citar apenas los dos países que superan a España en número de hablantes, por lo que cabe afirmar que el español es un idioma, en términos cuantitativos, americano. Su futuro será también lo que decida América, donde se encuentran 19 Estados que lo tienen como lengua oficial. En EE. UU., donde no es oficial, hay 41.254.941 hablantes que dominan el español como nativos, más de quince millones con competencia limitada. Es la segunda más hablada del mundo. Así que es un idioma lleno de ‘vida’.
¿Qué tanto leen los colombianos?
Según las estadísticas del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, un colombiano lee aproximadamente 2,7 libros al año, una cifra baja con respecto a la oferta que hay y a las múltiples posibilidades que existen para enamorarse de la literatura, sin embargo – en un país como el nuestro – vale la pena tener en cuenta las barreras que se presentan en sectores apartados del país, donde acceder a un libro puede llegar a ser una tarea titánica.
El 25 de abril de 2025 Karen Valentina Mora Aguilar divulgó en el periódico La República el artículo: “Mientras hay países que leen hasta 17 libros al año, Colombia lee menos de la mitad”. Manifiesta que los países con mayor cantidad de libros leídos son Estados Unidos, India, Reino Unido, Francia, Italia y Rusia, con más de 10 ejemplares al año.
La periodista se planteó que reuniendo al total de la población mayor de 18 años (tanto los que afirmaron que leen como los que no leen), se identificó que el promedio anual de lectura en Colombia es de apenas 3,75 libros al año, según datos de la Cámara Colombiana del Libro con corte a 2023 (fecha del último informe publicado). No sobre decir que la escasa lectura de los jóvenes, en general, conlleva a una pérdida de dicción y pobreza en la comunicación de las ideas, ya sean verbales o escritas.
Para resaltar la importancia del español y llamar la atención de quienes alegremente afirman que es suficiente aprender a hablar inglés, hay que decir que es el idioma oficial en 21 países. Su influencia continúa creciendo tanto en contextos regionales como en foros multilaterales.
Fue reconocido como lengua oficial de la ONU en 1946, apenas un año después de la fundación de esa entidad. Actualmente es uno de los seis idiomas oficiales de esa organización, junto al árabe, chino, francés, inglés y ruso. “Que el español siga iluminando caminos de diálogo, solidaridad y dignidad para todos”, expresó el secretario general en su mensaje conmemorativo.
Colombia: lenguas desprotegidas
Colombia es un país rico en lenguas indígenas que no se han protegido por la ‘mirada’ despectiva no sólo por la ‘aristocracia’ que han gobernado, sino también por la mayoría de la población. Como menciona Wikipedia, además del castellano, en Colombia se hablan cerca de 70 lenguas y de estas la mayoría son indígenas. Las principales son arawak, como el wayúu de La Guajira y el achagua y el piapoco o wenaiwika, hablado por tres mil personas en Colombia y Venezuela.
Otras lenguas son: barbacoanas, en Nariño y el Cauca; witoto, en el departamento de Putumayo; las caribes, en Amazonas, Guaviare y Cesar; las chibchas en la Sierra Nevada de Santa Marta y el Cocuy. Asimismo, se tienen dos lenguas criollas – afrocolombianas: el palenquero de San Basilio y la de San Andrés y Providencia. Y hay que mencionar la lengua romanés hablada por las comunidades del pueblo gitano.
Lo importante es que estas lenguas están protegidas por la Constitución. Dice el artículo 10: “El castellano es el idioma oficial de Colombia. Las lenguas y dialectos de los grupos étnicos son también oficiales en sus territorios. La enseñanza que se imparta en las comunidades con tradiciones lingüísticas propias será bilingüe”. Para darle más protección a esa norma, se aprobó la Ley 1381 de 2010 con el fin de fortalecer la protección, uso y reconocimiento de las lenguas nativas en Colombia, pero como muchas cosas de nuestra Carta Magna, estas no se protegen. El desplazamiento de aborígenes acaba afectando sus lenguas.
Destacadooo
El español es la segunda lengua más hablada en el mundo.
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