Saltar al contenido

Aunque hay una fecha que tiene mucha más fuerza como día de fundación, aún otras siguen en el recuerdo y la mente de las personas. Sobre todo de sus antiguos pobladores.

Buenavista es un municipio singular, por el mosaico de fechas en su registro histórico y por el grupo nutrido de personajes que han protagonizado el curso de sus acontecimientos hasta el presente. Trataré de mostrar, en dos bloques de contenido, lo más importante del devenir ciudadano. 

Lea también: Buenavista, sus fechas históricas y personajes de la vida ciudadana (Primera Parte)

En el primero se destaca la mención de un topónimo con el cual se conoció a Buenavista en sus inicios, mientras que en el segundo bloque, la celebración de varias versiones de una fiesta cordillerana, el Encuentro de Hijos Ausentes, ha servido para destacar el mayor valor de su corazón cívico: sus gentes.

Templo. 1941.

LAS FECHAS:

Varias fechas asignadas por los parroquianos para la celebración del aniversario de fundación del municipio de Buenavista (a pesar de la oficial, el 3 de mayo de 1933) siguen en el imaginario, respaldadas ellas en la remembranza de una sucesión de eventos locales y en los señalamientos sobre la primera denominación que tuvo el poblado: el nombre Tolrá.

Encontramos en una reseña —escrita por uno de sus hijos profesionales, el abogado Francisco E. Jiménez Alzate— unos datos interesantes, desde los cuales se podrían desvelar las motivaciones históricas que han llevado a la variedad cronológica de fechas para la más pequeña municipalidad del Quindío. La que también es conocida por varias perífrasis, además de “A UNA CUADRA DEL CIELO”, la que había sido dedicada por don Mariano Salazar. Esos apelativos, de acuerdo con lo investigado y compilado por la cronista y docente Noemí Pinto Arias en el año 2018 (1), son los siguientes:

  • La niña de mis ojos.
  • Paisaje, armonía y paz.
  • Pueblo del paisaje.
  • Mirador de planicie.
  • Mirador del Quindío.

La primera mención en la línea del tiempo que hace el abogado Jiménez Alzate se relaciona con Tolrá. Este apellido, de origen español, vinculado con la existencia de un sanguinario militar de los ejércitos realistas, aparece en los primeros años del siglo XX en la toponimia de la región, especialmente en Calarcá, donde una de sus calles llevó ese nombre. Para la asignación toponímica de Buenavista, lo siguiente es anotado por Francisco Jiménez en uno de los fascículos de la prensa del Quindío (2), bajo el título de “El Tolrá y Buenavista”:

“Acerca del nombre de ‘El Tolrá’, con el que se denominó la población, se han conocido dos versiones:

  1. Que en la época de la conquista incursionó en estos territorios un coronel español de nombre Carlos Tolrá.
  2. Alfonso Valencia Zapata sostiene que dicho nombre provino del de una mina que así se denominaba en la finca del señor Víctor M. Parra, denunciada ante la gobernación de Caldas, en 1909, por Joaquín Parra.
    Tolrá se llamó una finca de propiedad de don Juan de Jesús Alzate. En 1909, en la gaceta Manizales, aparecen publicadas varias solicitudes de denuncio de minas en la fracción de Tolrá”
Cédula de ciudadanía donde aparece el nombre El Tolrá.

Si bien estas dos versiones son las más conocidas, debemos dudar de la imprecisión de la primera, pues a la probable llegada del militar español al territorio (en la segunda década del siglo XIX), ya las poblaciones indígenas prehispánicas habían desaparecido. Mientras que la segunda versión es la más aceptada. Las cédulas de ciudadanía antiguas así lo confirman, al aparecer el nombre Tolrá en ellas.

En la misma publicación, Jiménez Alzate menciona otras fechas, de donde podrían generarse las confusiones en el señalamiento de las conmemoraciones aniversarias. Ellas son:

  • 28 de febrero de 1928, atribuida a la terminación de la construcción del “primer establecimiento comercial”, lo que motivó que, durante muchos años, se indicara que la fecha de fundación de Buenavista era la del 8 de marzo de 1929.
  • Mediante el acuerdo número 23 de 1936, el municipio de Pijao (cabecera a la cual pertenecía Tolrá) “le concedió la categoría de Inspección de Policía”, para cuya posición fue designado el señor Célico Londoño, que hacía varios meses vivía en el territorio.
  • La construcción del primer templo católico mediante la recolección de bazares, “objetivo que lograron el 3 de mayo de 1941”.

Y es precisamente esta última fecha, de conmemoración religiosa, la que algunos señalan como base para la institución de la fecha oficial de fundación (3 de mayo).

Continuando la secuencia, el abogado Jiménez Alzate relaciona otras fechas:

  • “En el año de 1941 fue elevado a corregimiento y, posteriormente, en 1956, el coronel Sierra Ochoa, entonces gobernador de Caldas, le reconoció la categoría de Especial”.
  • Tiempo después, los habitantes del corregimiento tomaron la iniciativa de “iniciar el proceso de separación e independencia”, propósito que lograron en diciembre de 1966 al aprobar la Asamblea Departamental, del ya departamento del Quindío, la ordenanza número 29, presentada y sustentada por un hijo del caserío, Pedro Nel Jiménez Alzate, quien por esa época era diputado.

 

Don Angel. Personaje popular. 2008.

LOS PERSONAJES:

Es llamativo que, desde la realización de sus fiestas aniversarias, los municipios de la cordillera del Quindío se hubieran ideado un mecanismo de congregación familiar. Lo llamaron el Encuentro de Hijos Ausentes. Dos publicaciones, donde se registraron los pormenores de dos de ellos, me han brindado una información que potencia —para sus autores y para los lectores— la importancia de hacer retornar a sus personajes de nuevo para el disfrute familiar. En otras localidades de la región, a dicho evento lo han llamado “el Encuentro de Colonias” y “las Fiestas del Retorno”.

En el año 2001, ya culminado el proceso de reconstrucción posterremoto, se celebró el tercer Encuentro de Hijos Ausentes en Buenavista. Así lo reseñó Hernando Vásquez, destacando que, desde 1996, no se encontraban los buenavistenses para recordar su pasado y disfrutar en comunidad:

“El mirador del Quindío se vistió de fiesta para darle la bienvenida a todas aquellas personas que nacieron aquí, pero tuvieron que abandonar su pueblo por una u otra razón” (3).

En esta ocasión, el evento central fue el tercer Reinado de Colonias, cuyo veredicto final, en la madrugada del lunes 2 de julio, fue la coronación de la ganadora, la señorita Marcela Burgos. Fue mucho más motivante la despedida de todos los que habían llegado desde diferentes lugares del país ese lunes en la tarde, cuando se abrazaron entre lágrimas, para encontrarse cuatro años después en el cuarto Encuentro de Hijos Ausentes, que se realizó en el año 2005.

Del 1 al 6 de enero de 2014, el municipio celebró el Sexto Encuentro de Hijos Ausentes de Buenavista. Y fue en una especial revista, que se publicó para recordar lo realizado, donde sus páginas resaltaron —como nunca antes se había hecho— un recuento fotográfico de sus pobladores, de sus personajes, docentes, bomberos voluntarios, residentes en el exterior, familias tradicionales y colonias. En las páginas de tan elegante tiraje, las fotos a color destacaron el gran Patrimonio Humano del más pequeño pueblo del Quindío. Se demostró que no importa el tamaño reducido del territorio para realzar el gran valor de sus moradores.

Por limitación de espacio, solo mencionaré algunos nombres. Entre ellos se destaca el del docente Luis Eduardo Jaramillo Puerta, fundador y rector del Instituto Buenavista. En las dos páginas centrales, la revista plasmó una semblanza del académico. Y también resalta la autoría de los himnos a Buenavista y del plantel más importante de la localidad.

El alcalde de la época, Rubén Salazar; personajes populares; párrocos históricos; los comandantes del cuerpo de bomberos entre 1969 y 2014; ilustres personajes de la vida política, científica y social; integrantes de las bandas musical y campesina; grupos escolares y cívicos; deportistas destacados; descendientes de fundadores; arrieros; matronas; grupos de amigas, y los adultos mayores del Hogar del Anciano “Rita Martínez”. Todos ellos, aunque sea en formato pequeño de fotografía, tuvieron un lugar en las páginas de la revista, que dejó para el recuerdo la confraternidad de una población. Demostrando así que la pequeñez del territorio es condescendiente con lo amigable de sus habitantes.

Importante fue la inclusión de la bella reseña dedicada a una sencilla mujer, Ana Rita Martínez Castro, cuyo nombre está impreso en la memoria institucional del Hogar del Anciano. Así reza la poética semblanza, escrita por Úrsula Aurelio, tal vez una de las agradecidas mujeres que fue consentida por la adulta mayor cuando era niña:

“Su pasaje por la vida estuvo lleno de sacrificios, necesidades, afugias y carencias. Sin embargo, a su manera, fue paciente, tolerante, humilde y agradecida con lo que se le brindaba. Fue sabia y discreta. Su silencio lo decía todo. Me parece verla, con su menudo cuerpo, recorrer las calles pidiendo para sobrevivir por ella y su hermano Luis. Era limpia de vestido y corazón. Ayudó a acunar niños, me llevaba por el campo recogiendo ramas secas para cocinar deliciosos sudados y me enseñó la libertad y a amar a las ‘chircaguas’, tórtolas y colibríes. Quizás no escuchaba sus cantos, pero los sentía a través de sus ojos de niña casta. Así fue ella, como una virgen, de esas que con sus sacrificios vivió la vida en el claustro interior de sus experiencias”.

Tienda El Almirante, ya desaparecida. 2008.

REFERENCIAS:

(1) Moreno Pinto, Noemí. Revista Cartelera en Hojalata. Armenia, 2018.
(2) Jiménez Alzate, Francisco. Buenavista, su pasado, su presente y su futuro. En: Historia de Nuestra Región. Proyectos Especiales La Crónica del Quindío. Armenia, 1999.
(3) Vásquez, Hernando. Adiós pues…. En: Periódico El Cordillerano, Año 2, número 8. Cámara de Comercio de Manizales, 2001.
(4) Revista Buenavista Mirador del Quindío. Diseño e impresión: Carlos Alberto Serna, 2014.


junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930