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Me encontré en la vida con...Roberto Restrepo

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sábado, 2 noviembre 2024

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Eminente médico, humanista, escritor y filólogo nacido en Filandia el 3 de febrero de 1897 y fallecido en Bogotá el 23 de mayo de 1956, sus padres Luis María Restrepo Aguirre y Mercedes Ramírez, oriundos de Pácora y Sonsón, respectivamente, en dicho hogar nacieron: Roberto, Rogerio, Jaime, Gerardo, Elías, Moisés, José, Julio César, Leonilde, Lola, Soledad, Bertilda, Felicidad y Carlos E, casi todos profesionales destacados.

Cursó sus estudios básicos en la escuela de varones de su ciudad natal y concluyó su bachillerato en el Instituto Universitario de Manizales.

Se gradúo como médico en la egregia Universidad Nacional de Colombia, con todos los honores el 20 de octubre de 1922; en 1923, viajó a Francia y en la bella ciudad luz cursó estudios de especialización en la universidad de París 1, teniendo la oportunidad valiosa de ser alumno de Madame Curie- química y física polaca, nacionalizada en Francia, descubridora del Polonio y el radio-paralelamente por concurso fue miembro de Instituto de Medicina Tropical de Francia, en sesión solemne de enero de 1925, de acuerdo a fotocopia de su diploma que me hizo conocer su nieto Fabio.

Manizales del alma

Con ese acervo de conocimientos fijó su residencia en Manizales donde contrajo matrimonio con la distinguida señora Amalia Ángel Uribe, en dicha unión tres hijos: Roberto, médico radiólogo; Eleonora, bacterióloga; Fabio, médico oncólogo. Roberto Restrepo Ángel se casó con Helga Winkler, médico, dos hijos Sonia y Roberto; Eleonora estudió bacteriología, se casó con Gustavo Uribe, cuatro hijos; Fabio también estudió en la Universidad Nacional, contrajo nupcias con Matilde Hernández, un brillante oncólogo, cuatro hijos.

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En la bella capital de Caldas tuvo una clínica que fue una de las mejores de la región, al mismo tiempo se fue formando en Radiología, a la par impulsó una ardua campaña contra la tuberculosis en la región del gran Caldas.

A la ciudad capital

Con su familia se trasladó a la ciudad de Bogotá en 1945, donde fue por varios años director del Instituto de Radioterapia, atendió su consultorio profesional, su clínica en la carrera 9 número 8-42, con atención de radiología, equipos altamente especializados y participó activamente en la vida social e intelectual de la Atenas Suramericana. Inicialmente vivió en el castillo Marroquín que había adquirido, años más tarde fijó la residencia de su familia cerca del Palacio de San Carlos, antigua casa presidencial. Fue testigo fiel de la historia de la capital en esos años.

Escritor y lector consagrado

Autor de varios libros, entre los cuales es dable mencionar: Sin banderas, publicado en París, con el seudónimo de Hugo Mascarín, 1926; Intimidades de un médico, con su sensibilidad humana, Manizales, 1944; La revolución de las ratas, apólogos, edición publicada en Viena en 1953 con ilustraciones del conocido caricaturista Peter Aldor; Nueve de abril, quiebra cultural y política, Bogotá 1948; Dicarquismo, o si la razón fuera gobierno, publicado en Manizales, por Arturo Zapata 1951; Historia de la guerra entre Candorra y Tontul, 1933, libro cáustico en el que pasa en revista los que consideraba errores en la solución del conflicto de Leticia;   Catecismo irreverente; Apuntaciones idiomáticas y correcciones del lenguaje,  1955, 560 páginas, contiene los galicismos, anglicismos, neologismos, solecismos y barbarismos más frecuentes, este último libro fue factor decisivo para ser recibido como Miembro de la Academia Colombiana de la Lengua, a pesar de las críticas que hace en este libro a la propia academia.

El bogotazo: cesó la horrible noche

Con la estupenda producción de Ricardo Restrepo nieto  del Doctor Restrepo,  quién descubrió en sus archivos fílmicos por azar, un maravilloso y descarnado material sobre el 9 de abril de 1948 y sus consecuencias posteriores, filmado por su abuelo, inicialmente  advertía el peligro que se cernía sobre el país, enseguida describió con impresionante realismo el cataclismo bárbaro que se apoderó de la patria, como él mismo lo dice, cuánto vale este país que ignoramos y una exclamación dolorosa: con la infinita vergüenza de ser lo que somos, las consecuencias del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán. Un video que, a pesar de los años, es un impresionante relato familiar, con inmenso valor histórico. Debo señalar que el doctor Roberto Restrepo era muy aficionado al cine y a la filmación de hechos cotidianos.

Baluarte de la cultura

Profesor de Latín en un colegio de Bogotá, estudió y dominó varios idiomas: francés, inglés, alemán, italiano, griego, buen lector, entusiasta investigador en otras áreas del saber, la cultura de los mayas, las ruinas de Yucatán, temas de historia, arqueología y antropología, las fotografías de San Agustín. Algunos de sus trabajos literarios recibieron elogios de Gabriela Mistral, Tomás Carrasquilla, Bernardo Arias Trujillo, entre otros.

El reconocido escritor Jaime Naranjo Orrego, escribió lo siguiente sobre su ilustre paisano: “(…) El doctor Restrepo era de la clase de hombres que parecen nacidos para reformar lo existente, con un instinto revolucionario que no satisfacía sino con la acción y al propio tiempo con una curiosidad científica que comprendía diferentes y muy distanciadas ramas del conocimiento. Tenía la vocación, el ojo certero del clínico, el deseo de aliviar- en cuanto estuviera a su alcance- las dolencias humanas, y una capacidad de trabajo al servicio de una clara y aguda inteligencia que le permitió graduarse y ejercer su profesión con sobresaliente lustre (…) “(1).

En las academias

Fue miembro de número de la academia de medicina de Colombia, abril 1951; miembro honorario de la Sociedad de Radiología de Francia, 1930; miembro correspondiente de la Real Academia Española, 1953; miembro de la Sociedad de Medicina e Higiene Tropical de París, 1926; miembro de número de la Sociedad Geográfica de Colombia. En 1949 el Centro de Historia de Pasto, en atención a sus relevantes méritos le concedió un diploma de exaltación; fue socio de honor, de la Unión Americana, una organización continental. Miembro correspondiente de la Sociedad Bolivariana de Colombia; socio fundador del Centro de actividades geográficas, 1952. Miembro titular de la Sociedad colombiana de Radiología, 1945.

Recibió múltiples reconocimientos, homenajes y condecoraciones, en Manizales fue exaltado como uno de los fundadores de la Sociedad de Mejoras Públicas.

El doctor Roberto Restrepo fue un eminente profesional de incansable curiosidad e investigador, además fue un hombre de letras, ampliamente preocupado por la realidad social del país, ayer como hoy golpeado por la violencia y la excesiva pobreza, humanista integral, nunca se olvidó de su ciudad natal y propició la creación de la biblioteca municipal, donando libros y revistas de su pertenencia, para aupar al Concejo Municipal a crearla, con el buen propósito de incentivar el hábito de la lectura, el tiempo de leer en biblioteca, para mi uno de los instantes sublimes de la existencia.

Con la oportuna y valiosa colaboración de sus nietos Eleonora y Fabio Restrepo, de la ayuda especial del apreciado amigo antropólogo Roberto Restrepo Ramírez, los textos de Jaime Naranjo, me he podido acercar a la vida, obra y escritos de un admirable ciudadano de nuestra región que se formó con los más altos niveles del saber en Francia y desempeñó sus brillantes actividades científicas y humanas al servicio de la sociedad de su tiempo, con especial altruismo y dedicación; académico, lector y escritor de luces, su inagotable curiosidad intelectual lo llevó a diferentes campos del saber, donde sobresalió como un ejemplo de dignidad a toda prueba.

Con inmensa alegría y cerca de escribir 200 semblanzas, debo confesar mi admiración y afecto por el doctor Restrepo, quién con humildad, curiosidad y amor a su terruño, dejó muy en alto a su familia y la tierra que lo vio nacer.

Un ciudadano excelso, ilustre y valioso, cuyo periplo vital es un paradigma para las nuevas generaciones. Leer es progresar como ser humano, formarse es un imperativo existencial. En mi mano mi sombrero, que buen caballero era, como decía Rafael Alberti.

1)    Naranjo Orrego, Jaime. 24-08-96. Personajes del municipio de Filandia- Quindío-  La Crónica del Quindío.


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