Durante 17 años, trabajó con dedicación en la rama judicial, abordando con valentía numerosos casos delicados que lo consolidaron como un jurista destacado.
Respetado jurista, periodista y litigante nacido en Moniquirá el 12 de marzo de 1931 y fallecido en Bogotá el 11 de julio de 2007. Sus padres Bernardo Cárdenas y Mercedes Ulloa, afamados agricultores y ganaderos, en dicho hogar tuvieron varios hijos: Luis Abel, José Hibo, ya fallecido, Flor Marina, Rosa María, Hilda, Edelmira, Ana Silvia y Roberto. Por diversas circunstancias, particularmente por la crisis mundial de 1929, la familia se arruinó y se dispersó por diferentes lugares del país.
Roberto llegó al corregimiento La India de Filandia- Quindío- muy joven comenzó a trabajar como jornalero y conoció al señor Cristóbal Rozo quién en lo sucesivo se convirtió en su mecenas, gracias a este apoyo culminó sus estudios básicos en la escuela primaria para niños, actualmente Institución Educativa Francisco Miranda, de orientación agroindustrial. Con dedicación y empeño, viajó a Bogotá haciendo sus estudios de bachillerato en el liceo de la Universidad Libre y en esta afamada institución culminó con éxito su carrera de Abogado en 1956.
Juez Penal
Durante 17 años trabajó con ahínco en la rama judicial, desempeñando con admirable dedicación en los diferentes asuntos de su despacho y afrontando con valor civil infinitud de asuntos delicados, que lo terminó de formar como un jurista valioso.
Al cabo de esta importante experiencia se vinculó al afamado bufete del Doctor Horacio Gómez Aristizábal, abogado ampliamente conocido nacido en Córdoba- Quindío- fulgurante jurista, escritor e historiador, miembro de varias academias y presidente de la Academia Hispanoamericana de las letras y las artes. Desde 1980 Cárdenas Ulloa ha sido apoderado de numerosas causas, tanto en el ramo penal como en el civil, en diferentes ciudades del país, colaborando además con prestigiosos abogados en el extranjero, en pleitos llevados en sus distintos países, trabajando en defensa del derecho de sus conciudadanos.
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Periodista veterano
Durante muchos años fue columnista del diario El Nuevo Siglo de Bogotá, el Frente de Bucaramanga, la Libertad de Barranquilla, el Vocero de Girardot, La Crónica del Quindío, otros medios regionales como La Tierra de Tunja.
Escritor
Es autor de los siguientes libros: Crudo idioma del delito. 1973. Imprenta del Inpec; Figuras y temas. 1981. Bogotá; Semblanza del penalista Horacio Gómez Aristizábal y análisis de su obra. 1998. Editorial Gráficos; Como destruyen a Colombia. El arrasamiento y muerte de la Ferrocarriles Nacionales, en asocio ing. Boris Alberto Gutiérrez. 2002. Editorial Rodrigo Chía.
Los Ferrocarriles de Colombia, un amor vital
Su amor por los ferrocarriles le inspiró numerosos artículos de prensa y la publicación de un denso libro, el trabajo fotográfico es de su exclusiva autoría ya que recorrió palmo a palmo el país, palpó directamente la situación , la realidad dantesca de los cementerios de trenes abandonados, cuyos vigilantes tenía orden de tapar, esconder a todo precio, descubriendo la podredumbre existente en los cementerios de trenes, en ese sentido e ,igualmente con sus textos, es una lectura obligatoria frente al abandono oficial de todos los gobiernos.
El editor de esta obra señala: “(…) El libro que hoy editamos, comprende y resume, la historia del transporte terrestre, especialmente del ferroviario, en los últimos cincuenta años, pues abarca todo lo acontecido en este campo, desde 1950, cuando la Misión Currie, presentó su nefasto informe, al gobierno de entonces, hasta el año 2000, signado por el oprobio, la inoperancia, la desidia y la ataraxia de Ferrovías, a cuyos peculados se refieren los autores (…)1
Sobre el particular, el Doctor Cárdenas escribió: “(…) El infierno dantesco, en que se ha convertido a nuestros ferrocarriles, y el atolladero de las economías de varios países de Iberoamérica, tiene su origen en el hecho de haber aceptado, impuesto y aplicado, en su estructura económica, los planes milagrosos de ciertos taumaturgos, o demiurgos internacionales, ignorantes de nuestra propia realidad económica y social, que a la postre resultaron ser frondosos enchufistas de préstamos bancarios (…) milagreros sin escrúpulos , que hicieron víctimas de su engaño a varios países (…)” 2.
Un Ferrocarril clave: El de Armenia- Ibagué
Cito textualmente las palabras del autor sobre este proyecto: “(…) Para dar cumplimiento a la ley 129 de 1913, sobre el trazado y a la ley 41 de 1918, acerca de la elaboración de los planos definitivos, el gobierno nacional ordenó la construcción del indispensable ramal férreo Armenia- Ibagué (ley 102 de 1922). Tenía como objetivo fundamental, unir a Bogotá con Buenaventura, en provecho de agilizar las exportaciones e importaciones que, movilizadas por el río Magdalena y con trasbordos en puertos fluviales del interior, resultaban demoradas y elevadas en costos. Así con miras a tener pronto, una vía férrea Bogotá- Girardot- Ibagué- Armenia- Zarzal- Cali- Buenaventura, sobre una distancia verosímil de 750 kilómetros, se emprendieron las obras en 1929, con explanaciones y hechura de terraplenes, pero se suspendió por la crisis económica mundial(…) “3, se reiniciaron en 1945, la construcción avanzaba a ritmo normal, con las naturales dificultades construyendo diferentes trechos, “(…) la construcción avanzaba normalmente, cuando inesperadamente el Banco Mundial ordenó suspenderla”4.
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Por considerar de valor histórico para nuestra región y el país, incluyo la nota al margen que dejó escrita el Doctor Cárdenas sobre este importante proyecto: “Así perdió el país todos los esfuerzos económicos y todo el trabajo ejecutado, frustrándose las esperanzas de tener un ferrocarril que uniera a Bogotá con el mar pacífico. Mañosamente Currie, a base de retruécanos, falsas suposiciones y sofismas, logró destruir estas obras, que adelantaba la dinámica administración de Ospina Pérez. Por segunda vez, se malogró pues, la construcción de este importante ferrocarril Ibagué- Armenia. La primera, suspendida en 1930, era por la vía de Calarcá hacia la Línea Cajamarca- Ibagué, casi paralela a la carretera, la línea nueva era la que, saliendo de Ibagué, se encaminaba por las cercanías del Nevado del Tolima, por Toche, a salir a Salento, Río Quindío y Armenia (…) “. Esta densa obra sobre nuestros ferrocarriles es un valioso texto que recomiendo, valeroso y bien documentado trabajo de investigación.
Luchador incansable, hecho a pulso, Cárdenas Ulloa en la medida que fue progresando, resolvió reunir a sus hermanos y sus padres en estas tierras, en la colina iluminada y Flor Marina en Dosquebradas.
Trabajador incansable nunca descuidó su formación que le permitió inclusive ser traductor de inglés, francés y portugués; como juez aplicó justicia con sabiduría, litigante de todas las horas y de muchos negocios, nunca perdió el sentido de las proporciones ni olvido a quienes le dieron las primeras ayudas a él y a su familia, a su mecenas de la pobre infancia.
Amantísimo de sus padres y hermanos no le alcanzó el tiempo para formar un hogar, no obstante, recibió el cariño de sus descendientes.
Merced a la colaboración de su hermana Flor Marina y su sobrino Luis Abel, he podido conocer el esfuerzo vital de un ciudadano a carta cabal, de un jurista que no solo luchó por sus clientes, además por las mejores causas de la nación, con verdadero amor patriótico, que quiero destacar ante sus conciudadanos. Escritor, litigante y periodista, entregó su vida al servicio de la región y Colombia. Muy bien Doctor Roberto, con beneplácito entrego su semblanza a sus conciudadanos, una tarea vital encomiable.
1 Cárdenas Ulloa, Roberto et Gutiérrez, Boris Alberto. 2001. Como destruyen a Colombia. El arrasamiento y la muerte de los Ferrocarriles Nacionales. Crímenes de Estado. Editorial Roberto Chía. 461 páginas más apéndice.
2 Opus. Cit. Página 6.
3 Opus. Cit. Página 36.
4 Ibídem, Página 37.
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