El sujeto fue capturado en flagrancia en un centro comercial del sur de Armenia.
Un hombre, de 26 años, fue capturado por el Gaula de la Policía Quindío por los delitos de extorsión agravada y violencia intrafamiliar agravada.
Según la investigación, el pasado 19 de agosto el procesado habría agredido física y verbalmente a su progenitora en un centro comercial de la capital quindiana; además de haberle exigido dinero, so pena de atentar contra su vida.
Todo surgió porque el sujeto le pedía a su progenitora un porcentaje de cada una de las motiladas o cortes de cabello que en la peluquería de la dama se hicieran.
La víctima se negaba a ello y el hombre no solo insultaba a su progenitora sino que también la amenazaba con asesinarla y varias veces la golpeaba.
Fue por ello que la dama no se aguantó más esta situación y dio a conocer el caso ante el Gaula de la Policía Quindío que, bajo la coordinación de la Fiscalía General de la Nación, FGN, adelantó la investigación.
Al comprobarse los hechos las autoridades desplegaron un operativo para que el hombre cayera en flagrancia y así llevarlo hasta un juez penal municipal, con funciones de control de garantías de Armenia.
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La mujer citó a su hijo para entregarle el dinero de varios servicios practicados y en el momento en que el delincuente recibía el dinero uniformados adscritos a la Policía lo capturaron en flagrancia.
Horas después el sujeto fue presentado ante la justicia y el funcionario de la rama judicial legalizó el operativo y el arresto del hombre.
El ciudadano fue imputado como presunto responsable de los delitos de extorsión agravada y violencia intrafamiliar agravada. Ninguno de los cargos fue aceptado.
Tras acoger los argumentos de un fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de Armenia, el juez penal municipal, con funciones de control de garantías impuso la medida de aseguramiento preventiva intramural en establecimiento carcelario contra el hombre de 26 años.
El ente perseguidor penal evidenció los elementos materiales probatorios como mensajes vía celular, llamadas y versiones de testigos para demostrar la inferencia razonable de autoría o de participación del sujeto en la agresión a su madre.
