Según la secretaría de Servicios Sociales y de Salud de la localidad, la preocupación aumenta porque 3 menores de edad de un resguardo presentan síntomas de desnutrición.
Entre el 5 y 9 de marzo, 2 niños indígenas murieron en Calarcá, al parecer, por causas naturales. Uno de ellos estaba bajo custodia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF.
El caso reciente
El más reciente caso es de una niña, de 3 años de edad, quien falleció el pasado martes en horas de la madrugada en un resguardo indígena del corregimiento de La Virginia.
“No se sabe aún la causa del deceso, ella no hacía parte del resguardo indígena como tal porque recién había llegado a la región y sus padres no la trasladaron al hospital La Misericordia, en ningún momento consultaron con los médicos”, manifestó Laura Estefanía Arenas Arias, secretaria de Servicios Sociales y de Salud de la segunda ciudad del departamento.
La familia y la menor llegaron al Quindío, al parecer, desde hacía 15 días, y su lugar de origen era un resguardo indígena en el municipio de Pueblo Rico, Risaralda.
“El gobernador indígena del resguardo nos informó del deceso y estamos realizando los trámites correspondientes con la EPS en Pueblo Rico para obtener los documentos necesarios y conocer a profundidad el caso”, expresó la funcionaria.
Por su parte, el secretario del Interior del Quindío, Jaime Andrés Pérez Cotrino, señaló: “La niña tenía síntomas de tos, diarrea y hemorragia y no era tratada por ningún médico del hospital, sino atendida por los mismos indígenas, estamos a la espera del dictamen de Medicina Legal para poder tomar decisiones, la primera hipótesis es desnutrición”.
Marino Restrepo Velásquez, gobernador del resguardo indígena Caradijúa de Calarcá, aseveró: “A la niña le cayó una enfermedad, sufrió una diarrea y vómito”.
Según el reporte de la Policía Quindío, fue Restrepo Velásquez quien informó del deceso de la menor de edad a la estación de Policía de Calarcá.
Menor de edad murió el pasado viernes
Un niño indígena de 11 años, que estaba bajo protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, murió el pasado viernes.
El pequeño estaba en un hogar sustituto y se conoció, por fuentes extraoficiales, que fue ingresado desde el año pasado al programa de atención de la entidad, tras activarse una ruta de atención por parte del hospital La Misericordia de Calarcá.
Sufría múltiples enfermedades que, al parecer, terminaron con su vida, además, tenía una discapacidad motora.
LA CRÓNICA conoció que el ICBF se pronunciaría cuando se dé a conocer el resultado de la necropsia por parte de Medicina Legal.
Johana Quejada Torres, secretaria de Familia del Quindío, manifestó: “Según el reporte de la gobernadora indígena del cabildo Daidrua de la vereda Potosí de Calarcá, el niño de 11 años estaba al cuidado de una madre sustituta, sería el ICBF la entidad para reportar información”.
Ante los 2 casos, aseveró: “Vamos a adelantar una mesa de trabajo con el ICBF, el ministerio público, los representantes de la población indígena y la secretaría de Salud para llegar a soluciones y hacerle ver a la población la necesidad de que permitan que la institucionalidad entre a los cabildos para realizarles tamizajes a los niños. Escucharemos a las comunidades para conocer las necesidades en sus territorios”.
El defensor del pueblo del Quindío, Juan Camilo Mesa Velásquez, aseguró: “Estamos coordinando con la secretaría de Familia del departamento y la secretaría de Servicios Sociales y de Salud de Calarcá para hacer contacto con los gobernadores y asistir a los resguardos para revisar el seguimiento que hacen las autoridades a los menores de edad y a las manifestaciones de los padres sobre los cuidados a sus hijos”.
Dijo que su objetivo es asistir cuando toda la población esté presente para poder realizar el trabajo de campo y de atención a cualquier fenómeno que afecte la integridad de estas personas.
A las 4 p. m. de ayer aún no aparecía radicado el nombre de la menor en el sistema del Instituto Nacional de Medicina Legal, tampoco la noticia criminal para la respectiva necropsia. El pasado viernes se realizó el procedimiento con el cuerpo del niño.
La Sijín, en las 2 oportunidades, realizó las inspecciones técnicas de los cuerpos sin vida.
3 casos de desnutrición
De acuerdo con Laura Estefanía Arenas Arias, secretaria de Servicios Sociales y de Salud de la ‘Villa del Cacique’, en un resguardo de la localidad hay 3 menores de edad con síntomas de desnutrición, situación que aumenta la preocupación debido que esa condición de salud es una de las hipótesis sobre la causa de la muerte de la niña de 3 años.
“Hemos hecho mesas de trabajo con las diferentes instituciones y actores que hacen parte del sistema, como el gobierno municipal, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, la EPS a la que las personas están afiliadas, el hospital La Misericordia, el gobernador indígena, padres de los menores, acciones que se realizan desde el año anterior”, informó la secretaria.
Explicó que la situación de desnutrición en estos menores es repetitiva, por lo que desde las autoridades locales buscan mejorar las condiciones de salud de los pequeños. “La comunidad indígena no es constante con los controles de crecimiento y desarrollo, razón por la cual se busca que estén en el sistema salud, y se beneficien del programa de atención a la primera infancia”.
Agregó: “Hacemos verificaciones constantes del estado de salud de los niños. Los infantes que nacen bajos de peso son incluidos en diferentes programas donde se articula un trabajo con el ICBF para que sus derechos sean garantizados”, señaló la funcionaria.
Aseguró que la semana pasada, con la comunidad indígena, realizaron una mesa de trabajo en la que se trató con los padres y sus hijos el tema de desnutrición.
Secretaría de Familia: “Las poblaciones indígenas no están informando la llegada de personas a sus cabildos que estarían huyendo de la violencia”.
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