Las autoridades reiteran que la mejor herramienta para poder combatir este delito es la denuncia, pero recuerdan también la importancia de tomar medidas de autocuidado para evitar caer en las manos de los delincuentes.
En el Quindío un fenómeno delictivo ha ido en aumento en los últimos meses y se trata de la extorsión a través de la modalidad de falso servicio.
Este tipo de delito ha dejado a muchas víctimas en una situación de vulnerabilidad y miedo, afectando no solo su bienestar económico, sino también su tranquilidad emocional.
El contexto en el departamento
La extorsión es un delito que ha tomado diversas formas en Colombia, pero la modalidad del falso servicio se ha convertido en una de las más comunes en el departamento.
Esta técnica involucra a delincuentes que se hacen pasar inicialmente por clientes de diferentes empresas o profesionales que prestan sus servicios a domicilio y que luego dicen ser miembros de grupos delictivos conocidos a nivel nacional, para así infundir temor.
Según explicó el capitán Diego Alexánder Restrepo Posada, comandante del Gaula de la Policía en el Quindío, la forma de operar de los criminales se centra en analizar publicaciones de redes sociales o plataformas de servicios en línea que estén relacionadas con la compra o venta de productos o que presten servicios de acarreo, grúa, construcción, veterinarios, entre otras.
Posterior a eso, los criminales contactan a la víctima por vía telefónica, se ganan su confianza y los convencen de ofrecer sus servicios en áreas alejadas como zonas rurales o de difícil acceso.
Una vez en el trayecto, los delincuentes comienzan a pedir de forma disimulada detalles sobre el vehículo de la víctima, como el color, la marca y el número de placa y de cómo van vestidos.
Cuando la persona que va a prestar el servicio y se encuentra cerca del sitio pactado recibe otra llamada en la que se le advierte que está ingresando en un territorio controlado por un grupo criminal y a partir de ese momento comienza la extorsión, le dicen a la víctima que debe pagar una multa por haber accedido a dicho sitio y que facilite el número de un familiar para que esta sea pagada, además le dicen que apague su celular unos minutos y que no se mueva porque supuestamente está vigilada y que incluso un francotirador la tiene en la mira.
Luego establecen comunicación con la familia de la víctima y le hacen creer que está secuestrada en manos de los criminales y exigen dinero para su liberación.
Al no poder contactar al ser querido las personas entran en desesperación y terminan consignando importantes sumas de dinero.
Así las víctimas suelen ser tanto negocios pequeños como particulares, todos atrapados en una red de engaños diseñada para sacar provecho de su confianza.
Casos reales
En el Quindío ya han sido varias las víctimas que infortunadamente han caído en los engaños de estos delincuentes que en su mayoría operan desde las cárceles.
Varios millones de pesos han ido a parar a manos de los antisociales, en muchos casos por desconocimiento de las personas que caen en los engaños y que no denuncian oportunamente.
Existen unos puntos estratégicos que han sido identificados por el Gaula de la Policía en el Quindío hacia el que normalmente son conducidas las víctimas, ello debido al difícil acceso y la poca señal de celular, lo cual es aprovechado por quienes actúan al margen de la ley.
Entre estos están zonas como la vereda Trocaderos de Quimbaya, Once Casas en Pueblo Tapao, Toche en Salento, Palermo, La India y La Carmelita en Quimbaya, Santo Domingo en Calarcá, entre otros.
El capitán Restrepo Posada aclaró que no es que estos sectores sean peligrosos, solo que allí la comunicación es difícil, que es lo que realmente los extorsionistas necesitan.
Impacto psicológico y económico
El impacto de estos delitos va más allá del aspecto financiero. Las víctimas suelen experimentar ansiedad, miedo y desconfianza hacia sus propios vecinos y conocidos. La comunidad se ve afectada por un clima de inseguridad que puede alterar las dinámicas sociales y económicas locales.
Las consecuencias económicas son igualmente devastadoras. Los pequeños negocios que caen en estas trampas pueden enfrentar problemas graves para recuperarse financieramente. Además, el costo emocional del estrés puede afectar no solo a las víctimas directas sino también a sus familias.
Recomendaciones para combatir la extorsión
Educación y concientización: Es fundamental informar a la comunidad sobre las modalidades delictivas existentes y cómo operan los delincuentes. Talleres educativos son organizados por autoridades locales para ayudar a los ciudadanos a identificar señales de alerta.
Denunciar: La denuncia es clave para combatir este tipo de delitos. Muchas víctimas optan por no reportar los casos por miedo o vergüenza, lo cual dificulta la labor policial. Es esencial crear un ambiente donde las denuncias sean tomadas en serio y se garantice la protección del denunciante.
Coordinación con autoridades locales: Las comunidades deben trabajar estrechamente con las autoridades locales para establecer canales efectivos de comunicación y reporte ante situaciones sospechosas. La colaboración entre ciudadanos y fuerzas del orden puede generar una respuesta más rápida ante cualquier amenaza.
Seguridad digital: Dado que muchas extorsiones ahora ocurren a través de plataformas digitales, es importante educar sobre buenas prácticas en línea. Esto incluye no compartir información personal sensible y verificar siempre la identidad de quien ofrece o solicita servicios.
Llamado al trabajo en equipo
La extorsión mediante falso servicio es un problema creciente en el Quindío que requiere atención urgente tanto por parte de las autoridades como de la comunidad en general. A través de la educación, la denuncia y la colaboración entre ciudadanos y fuerzas del orden es posible crear un entorno más seguro donde todos puedan prosperar sin temor a ser víctimas del crimen.
Cifras
En lo que va corrido del año en el Quindío el Gaula de la Policía ha recibido 7 denuncias por extorsión, reportando una disminución del 30% en comparación con el mismo periodo de 2024.
Ello según el comandante de la especialidad policial gracias a que se han aumentado los operativos y las labores de prevención.
Dijo que es normal recibir entre 20 y 30 llamadas diarias de personas a las que están extorsionando o intentando extorsionar, a quienes se les brinda toda la información, atención y orientación necesarias.
El capitán indicó que en este 2025 ya se han llevado a cabo 75 jornadas de prevención, impactando a más de 10.000 personas.
Expresó que además se están adelantando un trabajo especial con empresas y gremios para extender lo más que se pueda el mensaje de prevención y alerta.
“Este año llevamos 4 capturas y por ello el llamado es a seguir denunciando a través de la línea gratuita 165 o al número celular 3178965540, donde se tiene servicio las 24 horas”, agregó el oficial.
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