Con la idea de exportar su talento al Global big day, fue el quinto mejor observador de aves del departamento, convirtiéndose en el único niño participante de esta categoría. Así mismo, obtuvo la medalla de bronce en escritura en el concurso internacional ABA 2023 Young Birders of the year.
Día tras día, a las 5 a. m., Alejandro Williams Viveros se encarga de nutrir todos los detalles de su página ‘pajarera’, donde no solo describe qué aves ve, cuántas veces la ve y cómo lucen, sino que también perpetúa cada especie en fotografías.
Alejandro, con tan solo 11 años, aparece en el listado de contadores de aves, ocupó el quinto puesto en el pasado Global Big Day y el punto en donde hizo la mayoría de los avistamientos es la finca Santa Fe, la finca familiar cafetera ubicada en La Tebaida y que se ha convertido en su lugar sagrado.
Alejandro Williams nació el 24 de diciembre de 2011, siempre se ha caracterizado por ser inquieto por querer conocer y aprender. Aproximadamente con 7 años y gracias a que su casa se comunicaba con un guadual de un vecino que tenía cebaderos de pájaros, Alejandro empezó a observar cómo estos llegaban, comían y se relacionaban entre sí.
Un día, con su pasión y talento por el dibujo, decidió sacar una mesa hasta el patio, esperando a que los pájaros llegaran; mirándolos empezó a dibujarlos, curiosamente, con unos detalles que, siendo apenas un niño, denotaban cualidades de forma, tamaño, partes y colores que se asemejaban a las imágenes de libros científicos
Trazando en papel y lápiz y mostrando gran interés por las aves, la vida se encargó de guiarlo por este mundo lleno de alas, cantos y colores. Con el primer libro de aves de Colombia en sus manos, se obsesionó con la idea de replicar, con una destreza innata, su facilidad para avistar y registrar estas especies en todos los lugares que visitaba.
En viajes constantes a Estados Unidos, Alejandro tuvo la posibilidad de caminar por lagos que estaban rodeados de grandes grupos de aves, fue así como gracias a su refinada observación, pudo empezar a notar los pequeños detalles que hacen de cada grupo, una especie única.
Este camino le abrió la posibilidad de relacionarse con avistadores de aves expertos y apasionados en Colorado, quienes, con las caminatas mensuales, le permitieron no solo adquirir experiencia, sino también ser reconocido por el editor de la revista Birding, una de las más famosas a nivel internacional, la cual estudia y reconoce los talentos observadores de aves.
No solo su buen ojo, sino su ingenio lo hicieron plasmar los detalles de diferentes especies en artículos propios, ganándose reconocimientos como guía del programa de Observación de Aves en Colorado, Estados Unidos, por más de un año.
Terminada la pandemia, volvió al país donde, en compañía de sus padres, hacen de su finca cafetera un verdadero santuario de aves, allí Alejandro ha identificado más de 150 especies registradas, pero, además, ha podido determinar qué aves son propias de la región, cuáles son migratorias, cúal es la diferencia de sus cantos y qué color las hace únicas.
¿Cómo nace esta pasión y por qué las aves?
Todo empezó en el 2019 cuando, gracias a la presencia de aves en el conjunto donde vivía, me empezó a intrigar qué eran, cómo se clasificaban y cómo se podía diferenciar cuando tienen tantos aspectos en común. Es así como luego de un tiempo, iniciamos con mi familia el proyecto con Santuario Santa Fe, y con la lectura del libro de las aves de Colombia nació y se afianzó esta gran pasión.
¿Cómo fueron los primeros procesos en la clasificación de las aves y cuántas especies ha identificado en el Quindío?
Este proceso inició con una hoja en la que dibujé todo lo que veía respecto a ellas, colores, plumajes, picos y esos detalles que las convierten en únicas. Hasta ahora, utilizo una plataforma llamada eBird, en la que registro todo lo que veo y oigo, es así como queda grabado el trabajo que realizo todos los días, desde las 5 a. m., antes de asistir al colegio. Así mismo, en el departamento he avistado 193 especies de aves, donde las más representativas han sido las especies migratorias.
¿Todos los registros los realiza desde la finca Santuario Santa Fe?
Aunque hay días donde me dedico horas enteras a esta pasión en el Santuario Santa Fe, no todos los registros los realizo desde la finca, ya que resido en Armenia. Es así como todos los días ingreso a la plataforma, edito las características sobre el lugar donde realicé el avistamiento, y esto me permite llevar un recuento casi exacto de todo el proceso.
¿De qué proyectos ha hecho parte y cómo se da la posibilidad de participar en estos eventos internacionales?
He hecho parte del American Birding Association y el programa de avistadores de aves jóvenes, programas de mentorías que, incentivándonos por el interés por las aves, hacen de no solo las fotografías que se logran por medio del pajareo, sino también con las descripciones y la importancia de las aves, un posicionamiento y reconocimiento del trabajo que se realiza. En ambos concursos me presenté con la guía que realicé sobre las 10 aves más comunes en Santuario Santa Fe.
¿Hace parte de algún proyecto con aves en el Quindío?
Hace poco inicié a trabajar con la Sociedad Quindiana de Ornitología, donde me permiten hacer un intercambio de experiencias y conocimientos, a través de reuniones y distintos eventos programados. Gracias a ello, los integrantes de la sociedad depositaron en mí mucha confianza para las identificaciones de aves que de pronto pueden ser desconocidas para otros. Es así como por medio de la aplicación, ofrezco a ellos mis publicaciones y constantes registros en la plataforma eBird. En un futuro aspiro a poder ser parte activa de esta sociedad y, por supuesto, ser un reconocido editor de trabajos relacionados con el avistamiento de aves.
Para conocer más sobre las aves representativas que ha registrado Alejandro se puede ingresar a www.santuariosantafe.com/birdingandwildlife
