El evento se celebra en el marco de las fiestas aniversarias de la capital quindiana.
El mayor orgullo de la familia Moncada es el Concurso Nacional de Duetos que hace parte de las festividades aniversarias de Armenia y que lleva su apellido por nombre, como un merecido homenaje a los hermanos Moncada Salazar.
LA CRÓNICA habló con Alicia Martínez de Moncada, Lucy Constanza Moncada Martínez y Héctor Moncada Martínez, esposa e hijos de Héctor Moncada Salazar, uno de los 3 hermanos quindianos que vivieron por y para la música.
¿Cómo surge esta dinastía musical?
Es la descendencia de Rafael Moncada, quien nació en Salamina, Caldas, y que, al venirse para Armenia, trajo la primera banda municipal; además, fue director musical durante muchos años, y autor del himno al Carnaval y a Armenia —mayor compositor de himnos—, incluyendo en su repertorio muchos bambucos y pasillos. También tenía la costumbre de hacer una retreta muy linda en el parque Sucre.
Rafael llegó a Armenia y conoció a Elena Salazar, que era alumna de él, mientras ella aprendía a tocar la lira, se enamoraron, se casaron y nacieron 6 hermanos —3 hombres y 3 mujeres— Evelio, Héctor y Hugo, y Lilian, Melva y Cecilia, esta última es la única que sobrevive, cumplió 92 años, pero sigue tocando tiple y cantando hermoso.
Todos los hermanos Moncada Salazar heredaron la vena artística de sus padres, así surgió esta dinastía que marcó la cultura musical de la capital quindiana.
Alicia, ¿cómo fue el recorrido de Los Hermanos Moncada?
Yo me enamoré de Héctor siendo muy joven, cuando lo conocí ya era el trío de Los Hermanos Moncada, sino que Evelio se enfermó y murió tan supremamente joven, pero ellos eran serenateros puros, viajaban mucho porque los contrataban de otras partes; yo recuerdo que la Universidad del Cauca se los llevaba para todas las fiestas, y los concursos donde participaban siempre ganaban, tenían ese trío muy acoplado, muy hermoso y así fue pasando el tiempo; al faltar Evelio —1925-1967—, Hugo y Héctor se organizaron como dueto y siguieron tocando y cantando.
En ese proceso como dueto hubo mucha difusión, los enviaron a representar a Colombia en una oportunidad para la celebración del 20 de Julio en New York, allí cantaron en el Madison Square Garden.
El último concurso que ganaron fue el Mono Núñez, en el año 1982 con el bambuco La nigua, de Bernardo Gutiérrez Sánchez y letra de Bernardo Arcila.
Después faltó Hugo —1932-1994— quien este 15 de octubre cumple 27 años de haber fallecido, y ahí inició la parte de solista de Héctor —el último de los hombres de los hermanos Moncada—.
Héctor, ¿Cómo recuerda a los hermanos y qué legado dejaron?
Sin duda alguna, el legado musical y el amor por la música andina colombiana han sido la mayor enseñanza y huella para la familia Moncada.
Mi papá —Héctor—, recuerdo que tenía algo muy característico, era muy berraco, un músico de sangre, pero un hombre de negocios, era amante del ganado y estuvo muy vinculado a La Dorada, Caldas. Como solista fue compositor, hacía sus temas, hizo varios LP, pero decía que él trabajaba y metía la ficha para poder grabar el disco y hacerlo con su dinero y a su manera, con lo que a él le gustaba.
Era un hombre romántico, amaba sus bambucos y sus boleros, la mayoría eran composiciones para mi madre, y quedaron unos temas muy bellos que él hizo, resalto la canción Mis mejores años, que se la compuso a mi mamá cuando cumplieron los 25 años de casados. Él tuvo un proceso muy bonito como solista, ya que fue el último hermano del trío Moncada.
En La Dorada, hay un salón que se llama Héctor Moncada Salazar ‘Moncadita’, rincón musical al cual donamos premios, instrumentos y ellos decidieron homenajear a mi padre por su aporte a la cultura musical de ese territorio, del Quindío y de Colombia.
Mi tío Hugo tuvo una vinculación total con Armenia, fue profesor de guitarra de media ciudad, era el director de la coral Ciudad Milagro y estaba conectado 100 % con la música. Fue el único que enseñó tanto en colegios y en clases particulares, muchas personas dicen que aprendieron a tocar guitarra con Huguito.
Mi tío Evelio se encargó de seguir la huella y enseñanza de mi abuelo Rafael y dejó un amplio legado musical a través de composiciones reconocidas de bambuco y pasillos como Serenata, Bambuquito, Mi novia eres tú. Pero la composición más importante de él es Hágame un tiple maestro, que es el himno del Concurso Nacional de Duetos Los Hermanos Moncada y el bambuco más grabado en Colombia.
Por su parte, las hermanas fueron muy musicales, fueron compositoras, cantaban y tocaban varios instrumentos, pero en ese tiempo era complejo el mundo artístico para las mujeres, aunque hicieron parte de la coral Ciudad Milagro.
Lucy, ¿Se conserva esa herencia musical en la familia?
Nosotros amamos la música, realmente es algo que nos mueve; pero los hijos de mi tío Hugo son los más artistas, —Luis Eduardo, Alonso, Patricia y Ángela— todos tocan instrumentos. Patricia tiene un grupo musical; y Ángela es una concertista muy fuerte que ha tocado en escenarios internacionales, canta y es compositora.
Lucy, ¿Cómo surge el concurso nacional de duetos Los Hermanos Moncada?
El festival surge como un evento del aniversario de Armenia y era el evento cultural de apertura de las fiestas, pero inicia siendo el Concurso Nacional de Duetos, no más —1979—, con los años, Jorge Eliécer Orozco Dávila (Q.E.P.D) y otras personas propusieron darle un nombre característico y especial al evento y manifestaron que ‘Los hermanos Moncada’ era el mejor —1991—, porque era una dinastía musical y de tradición en el Quindío.
Por eso mismo, aunque mi tío Evelio faltó tantos años atrás, el Festival de Duetos generalmente tiene la foto de los 3 —Evelio, Héctor y Hugo—, fueron 3 al iniciar y luego quedaron 2, pero siempre fueron los hermanos Moncada.
¿Qué significa el Concurso de Duetos para la familia Moncada?
El orgullo más grande que tenemos como familia es este festival que conserva el legado e historia musical de esta familia.
Así no pongan el nombre de los hermanos Moncada o muy pequeño en los afiches, es más importante que el festival continúe.
Este es el mayor orgullo de la familia. Porque en el Quindío cuando se habla de los hermanos Moncada estamos hablando de cultura, música y de nuestras raíces.
¿Qué decirles a las nuevas generaciones?
Es muy respetable el gusto de cada persona y la época influye mucho, que les guste la variedad musical es bueno, pero les decimos que hagan el esfuerzo y conozcan la música andina colombiana. Hay jóvenes muy buenos haciendo música andina, Victoria Sur, los niños del Cuyabrito, ellos son un ejemplo y en nuestras manos está que nuestra cultura no se olvide.
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