Desde su infancia, su pasión por el conocimiento y la enseñanza lo ha llevado a desempeñar un papel fundamental en la educación científica.
El físico, investigador y divulgador de ciencia Diego Arias Serna cumple 20 años como colaborador de esta casa periodística. Desde su infancia, su dedicación al aprendizaje y la investigación ha ido de la mano con su vocación pedagógica. Con una visión clara sobre la importancia de la enseñanza, ha empleado métodos didácticos para acercar el conocimiento científico a la sociedad, entendiendo la ciencia como un conjunto de saberes adquiridos mediante la observación, la experimentación y el razonamiento lógico.
Lea también: Resiliencia y liderazgo: la historia de la circasiana Olga Lucía Martínez que inspira en América
El profe Diego se define como un físico con alma de pedagogo, pues la divulgación le permite compartir con el público general lo aprendido en sus investigaciones a través de un lenguaje accesible y cotidiano. Para él, la sociedad necesita comprender el mundo que la rodea y acercarse a la ciencia de manera amigable.
Actualmente, reside en Madrid, España, donde forma parte del grupo de investigación con el que realizó su tesis doctoral en la Universidad Complutense. Se integró a este equipo después de 23 años de labor investigativa en la Universidad del Quindío, institución de la que se jubiló en 2020.
Desde niño, su pasión por la divulgación científica se gestó a través de la lectura de medios como El Espectador y El Tiempo, donde comenzó a coleccionar suplementos literarios. Con el tiempo, decidió seguir ese camino y eligió a La Crónica del Quindío como el medio para compartir sus conocimientos con la comunidad.
¿Ha considerado escribir un libro sobre física?
No, no. Creo que para escribir un libro sobre física es necesario tener un dominio muy profundo del conocimiento. No se trata de publicar por publicar. Sin embargo, sí me gustaría escribir un libro sobre cómo enseñar física. Me enfocaría en motivar a los estudiantes para que se enamoren de esta ciencia a través de la experimentación y los sentidos, en lugar de solo aprender fórmulas matemáticas. Si nos limitamos a eso, estamos perdidos.
¿Cómo elige los temas de sus artículos y cuál es su proceso para redactarlos?
Estoy muy atento a las fechas conmemorativas respaldadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Me interesa especialmente abordar temas relacionados con el medioambiente, la agricultura, la luz, la salud, entre otros. Quienes han leído mis artículos saben que suelo citar a la Unesco y la ONU porque, a pesar de toda la parafernalia que las rodea, ofrecen información valiosa. Por ejemplo, cuando el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, emite declaraciones, esas referencias dan credibilidad al conocimiento y captan la atención de la sociedad.
¿Por qué considera que la divulgación científica es tan importante?
Porque la sociedad desconoce que muchas investigaciones se financian con el dinero de los contribuyentes, de todos nosotros. En el caso de la investigación gubernamental, los recursos provienen de los impuestos, y ese conocimiento debería regresar a la comunidad. Parte del desinterés hacia la investigación radica en la falta de información sobre su utilidad y relevancia.
Después de 20 años divulgando ciencia en La Crónica del Quindío, ¿qué reflexión hace sobre este camino?
Para mí ha sido una experiencia muy gratificante. Publicar un artículo todos los domingos no solo me ha permitido compartir conocimiento, sino también continuar formándome. En ese proceso de aprendizaje, hago divulgación. Siempre he creído que la formación no tiene fronteras ni termina con un título universitario. Al contrario, ahí es donde realmente comienza, porque abre nuevas perspectivas y despierta aún más el deseo de seguir aprendiendo.
- Temas relacionados :
- Artículos científicos
- Divulgación de la ciencia
- Pedagogo que defiende la ciencia
