En el veredicto se supo que, de 2.511 cuentos recibidos, el cuento Verde Limón de León Zuluaga había sido uno de los 20 finalistas.
Katty León Zuluaga nació en Medellín en 1983. Desde los 13 años vive en Armenia. Es comunicadora social – periodista, y magíster en Ciencias de la Educación con énfasis en Didáctica de la Lengua Materna y la Literatura de la Universidad del Quindío. Cursa el doctorado en Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona. Dirige el semillero de Escritura Creativa Catarsis y es docente de lengua castellana y literatura en la Institución Educativa Ciudadela del Sur. Entre 2006 y 2011, hizo parte de Relata, Red Nacional de Talleres de Escritura Creativa del Ministerio de Cultura. En 2011 publicó Al despertar, su primer libro de cuentos, y en 2021, Catarsis con la editorial Cuadernos Negros, una antología de su taller de escritura. Obtuvo mención de honor en el IV Festival Cultural Interempresarial de Comfenalco en 2009. Ganó el Concurso Nacional de Cuento RCN 2015, en la categoría de docentes, y el concurso Departamental de Relatos Hiperbreves de Comfenalco 2019. Fue seleccionada en la publicación de la Tercera Edición del Premio Caperucita Feroz, en 2020, de Ápeiron Ediciones.
El pasado 12 de enero de 2022, se dio a conocer el resultado del Premio Nacional de Cuento La Cueva, cuyo jurado estuvo integrado por Beatriz Vanegas Athías, Santiago Gamboa y John Jairo Junieles. En el veredicto se supo que el cuento Verde Limón de León Zuluaga, había sido finalista y sería publicado en la antología de esta décima versión. La presentación del libro será en marzo de este año.
Verde Limón es un texto que la autora no pensó inicialmente para el concurso dado que la historia toca un dolor que marcó su vida: tuvo que poner la eutanasia a una mascota. Por ello, este fue sobre todo un ejercicio íntimo de sanación y de catarsis para perdonar a la muerte. No obstante, el cuento tomó forma y León Zuluaga logró darle una voz universal. Sobre esto ella señaló “De algo tiene que servir el dolor y la tragedia, algo bonito tiene que salir de ahí. Escribí este homenaje a los seres que hemos perdido. Es una confrontación con la muerte.”
Aquí fragmentos del cuento:
“Cuentas los días y ha pasado una semana entera en la que ves a tu perro disminuido, sigues con un nudo en la garganta sintiéndote una completa egoísta. Ruegas a que tenga una muerte dulce porque no quieres jugar a ser Dios. No quieres ser tú quién decida. En silencio pides un milagro.
Enciendes la TV y te encuentras que el hijo de tu vecina lleva varios días desaparecido. La ves llorando a través de la pantalla y se te escurren las lágrimas, el dolor por Zeus ahora también es un dolor por Dylan. Te niegas a creer lo que está sucediendo. Buscas los ojos de tu mascota y lo abrazas como si no existiera otro día más. Ahora son tres en tu cama, tu perro, su pelota verde limón y tú.
[…]
Sacas valor, vas con tu padre y el veterinario hacia el patio, allí está Zeus recibiendo aplacible unos rayitos de sol, al lado de su pelota verde limón. Lo miras, tocas su cabecita peluda y sostienes su pata derecha mientras en la otra, la inyección mortal empieza a abrirse camino por su cuerpo. Todos los recuerdos juntos se vienen a la memoria.”
¿Cuál fue su proceso de formación como escritora?
Mi encuentro con los libros se lo debo a mi padre. Desde niñas, él nos enseñó, a mi hermana y a mí, el valor por el lenguaje. No faltaba un diccionario en la mesa y compartía con nosotras los libros de su biblioteca”. El pregrado fue fundamental sobre todo en lecturas con enfoque social. Ya luego, estuve en Relata con Carlos Fernando Gutiérrez y en Rayuela con Manuel Gómez Sabogal. Estos fueron procesos de mucha exigencia y de grandes aprendizajes en materia cultural. Allí, hice consciente mi mirada sobre la lectura y la escritura.
¿Qué significa la escritura y la literatura en su vida?
Yo tengo un respeto gigante por la palabra. La escritura para mí está presente en todo, tanto que me cuesta muchas veces hablar. Yo prefiero escribir, es un ejercicio de reflexión. Además, yo escucho historias y digo eso da para un cuento, para una novela… estoy en función de eso, me gusta capturar historias. La literatura, por su parte, es una puerta, una ventana para conocer el mundo y para descubrirse a sí mismo.
¿Cuál es la importancia del concurso La Cueva en su proyecto profesional?
Estos 10 años que ha tenido este concurso siempre me ha parecido muy serio, ellos tienen una fundación que realiza una labor bien bonita. Durante versiones anteriores participé, pero no pasé, esta vez siento que cumplí un reto que desde hace años me había trazado. Es inspirador para mi trabajo con los chicos de Catarsis y un estímulo para mí como escritora.
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