Saltar al contenido

La marcha del silencio: una novela sobre Gaitán y el Club de los suicidas

socialmedia@cronicadelquindio.com

viernes, 28 enero 2022

COMPARTIR LA NOTICIA:

La novela de Flórez López fue editada bajo el sello editorial de Ediciones Rocca en el año 2020.

“A la 1:05 de la tarde el fragor de tres explosiones resonó en Bogotá. Gaitán se desplomó a pocos pasos del umbral del edificio Agustín Nieto. Junto a él escuchó un tintineo. Giró la mirada cansada en busca del sonido y, con cara al cielo, reconoció la moneda que le había regalado Fidel Castro, pero ya no estaba rugosa: era tersa, bruñida, limpia. El año y la efigie se revelaron ante sus ojos velados por cortinas de sangre. El año, 1948; la efigie, su propio rostro indígena. Miró su reflejo en el diminuto disco y descubrió su cabeza diademada por la palabra Libertad. Reconoció su imagen de moribundo en ese espejismo de bronce. El sol, espectador tardío, se filtró por los densos y negros nubarrones que a esa hora orlaban el firmamento, estiró sus largos dedos de nítida luz y cayó de lleno sobre el rostro de Gaitán, sobre la efigie de la moneda, y, en el reverbero, se encendió la chispa en Bogotá. Estalló el incendio en Colombia.”

Fragmento del primer capítulo de La marcha del silencio.

***

John Henry Flórez López nació en Armenia. Tiene 31 años y es Licenciado en Español y Literatura de la Universidad del Quindío. Ha trabajado como docente de lengua castellana en varios colegios del departamento. Cursó un taller de novela con el Fondo de Cultura Económica. 

Flórez López contó con la suerte de hacerse lector desde niño. Durante su infancia se encontró con un baúl —su primer tesoro — en el que sus tíos mayores dejaban los libros que la abuela les compraba. Por sus manos pasaron libros de Vargas Vila, Stevenson, Süskind. Esto permitió que Flórez hiciera un puente hacia la escritura de sus primeras historias. En el colegio, fue estimulado por docentes que no dejaron de invitarlo a la escritura. Ya en su paso por la universidad, escribió textos académicos que publicó en Polilla y Marginalia. Por aquella época continuó con la escritura, recuerda con gracia que compartió sus textos con el profesor Carlos Alberto Castrillón quien le hizo comentarios, correcciones, pero también una que otra vez le dijo “Definitivamente ese texto no sirve, no es por ahí, deséchelo”.

En el año 2020, recibió en Bogotá la beca que otorga Idartes para proyectos editoriales independientes. De esta manera, financió la publicación de su primera novela, La marcha del silencio. Sobre el título su autor agregó: “Es una sugerencia al tránsito hacia la muerte que hacían los suicidas, pero también a la manifestación convocada por Jorge Eliécer Gaitán”. Este libro explora dos contextos históricos, sociales y políticos muy importantes para el discurrir del país y del departamento en la época de 1940 que fueron: el asesinato de Gaitán y el Club de los suicidas. 

***

¿Cómo concibe la escritura?

Creo que uno siempre se hiere cuando escribe. Pienso en Sísifo llevando, subiendo la piedra todos los días en un eterno retorno. La labor del artista la pienso así, uno todo el tiempo se hiere, se encadena a algo porque uno no escribe lo que quiere, sino lo que puede. Y si bien esa insatisfacción hace crecer al artista, también es una atadura. Uno publica para liberarse de los textos.

Puedo decir, además, que yo escribo desde obsesiones, sobre cosas que quiero conocer, entender. Escribo para explicarme cosas que no me han quedado claras y de las que quiero saber más. Escribo para organizar el caos que es el mundo.

¿Considera que el escritor tiene alguna responsabilidad ética o un rol particular al momento de ficcionar la realidad?

Considero que la función de la literatura y del escritor es controvertir la historia oficial porque esta es idealizada, entonces la literatura desde sus licencias y márgenes puede y debe irrespetar, revisar la historia para no repetir lo dicho.

En su investigación intentó reconstruir la Armenia de la década del 40. ¿Cómo era la ciudad de entonces? 

La Armenia de los 40 era un villorrio, sumamente provinciana, una comarca. Estaba muy poco urbanizada, era conservadora —por eso traigo a varios personajes homosexuales que para la época era motivo de encarcelamiento. No había grandes diarios y todo era muy hogareño, incluso, los encuentros con personas de altos cargos no eran algo solemne. Otro aspecto era que, a pesar de que era una sociedad conservadora, estaba llena de burdeles. Era una ciudad hipócrita. 

¿Cómo combina un hecho de impacto nacional —la muerte de Gaitán— con una situación local —el Club de los suicidas?

Inicialmente yo quería escribir otra novela, se enmarcaba en la llegada de Fidel Castro a Bogotá, 5 días antes de El Bogotazo. No obstante, en el camino me encontré con testimonios de la época en los que me contaron que los miembros del club eran liberales, seguidores de Gaitán. Ahora, como era otro tema que me obsesionaba, se me ocurrió contar el impacto, las secuelas de El Bogotazo en este departamento, desde una mirada más íntima. Ese fue el enlace. 

Recomendado: Mugre presenta Lightning Crashes, su más reciente sencillo


junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930