Saltar al contenido

‘Las Noreña’, más que exquisitos platos, una experiencia que trasciende

socialmedia@cronicadelquindio.com

miércoles, 6 noviembre 2024

COMPARTIR LA NOTICIA:

Con el paso de los años, ha logrado superar obstáculos y evolucionar, adaptándose a los nuevos tiempos sin perder su identidad, manteniendo intactos los valores de la cocina casera: paciencia, dedicación y el amor por lo bien hecho.

Como una tradición que se conserva en el tiempo no solo por su exquisita sazón, sino por el corazón  de quienes detrás de cada plato, servicio o sonrisa dejan plasmada su más sincera pasión,‘Las Noreña’, el tradicional restaurante que evoca los sabores caseros, con empuje, esfuerzos, retos, un trabajo ininterrumpido, y todas las ganas de seguir deleitando cada paladar de quien se da la oportunidad de probar sus exquisitos sabores, se ha consagrado como un refugio de sabor que predomina en el tiempo, una joya culinaria que recuerda que lo más valioso no siempre se mide en el éxito comercial, sino en la huella que deja en quienes tienen el privilegio de ser parte de su historia, recordando que la tradición de las hermanas Noreña sigue viva, no solo en sus platos, sino en el corazón de todos aquellos que han sido parte de esta familia.

Hoy este restaurante insignia de la ciudad y departamento se erige como un símbolo de calidad, hospitalidad y, sobre todo, de compromiso con la comunidad que lo ha respaldado en el tiempo.

Nueva Crónica Quindío conversó con Olga Lucía Noreña Baena, encargada de hacer las delicias de este restaurante…

¿Cómo inició este sueño llamado ‘Las Noreña’?

Este sueño inició en el Club Campestre con una pequeña caseta que nos adjudicó el gerente en ese entonces, don Nelson Salgado, quien le informó a mi papá un día que había necesidad de llevar una bebida para el hoyo 4 del campo de golf; efectivamente se hizo realidad y al poco tiempo de estar llevando mi papá las gaseosas, el gerente le dijo que por qué no llevaba unas empanadas, arepas con guiso, huevos cocidos para entusiasmar un poco el negocio de la comida y como este era tan retirado de la sede principal, se aceptó y ahí nació la iniciativa del club de darnos esa caseta. En ese momento no atendía al nombre de ‘Las Noreña’ sino que se llamaba ‘El retaque’ nombre que nació por don Silvio Ramírez que decía que todo el mundo llegaba retacando, eran muchos golfistas los que pasaban. De ahí empezamos con esta tradición y en este lugar después de enfrentar muchos retos duramos 43 años.

Lea también: Quindío declara alerta naranja hospitalaria

¿Cómo se fueron vinculando las hijas y hermanas a este proyecto?

Empezamos Martha y yo; al poco tiempo que creció Beatriz Amanda la llevamos a que nos lavara la loza, después cuando dos de las hermanas mayores se les culminó el trabajo, las que estábamos por iniciativa les propusimos colaborarnos y ellas aceptaron. Cuando estábamos ya vinculadas, el club nos mandó a retirar por peligro y nos ubicó una caseta al lado de las canchas de tenis, pero se necesitaba una para todos los socios y nos adjudicaron otra al lado del parqueadero y de ahí empezamos a trabajar. Evolucionamos y al tiempo llegó un gerente que nos ofreció el restaurante principal, ellos sentían que faltaba más sazón en este y nosotros lo tomamos, aunque duramos poco tiempo hicimos una labor muy linda.

¿Cómo recibieron la salida del club y de qué forma se reinventaron?

Conseguimos este local en la carrera 13, 21-45, alguien del club nos dijo que no nos servía mucho conservar el nombre de ‘El retaque’ porque nadie nos conocía de esa forma, sino como ‘Las Noreña’, nos dio la idea de ponerle así, pero esto viene de tradición del club campestre. Aunque nos dio muy duro la salida del club, nunca pensamos en dejar esta tradición, nosotras empezamos a buscar sitios y encontramos este local en el que Dios desde el principio nos acomodó y hoy ya llevamos 16 años. Dos socios que queremos y recordamos mucho, don Óscar y Raúl Jaramillo, personas adoradas, nos dieron mucho la mano. Recordamos que don Óscar nos pedía colaborarle en hacer 4 o 5 capones porque se iba de viaje para diferentes países y así nos empezamos a dar a conocer en otros países, luego venían de visita y buscaban a ‘Las Noreña’.

¿Qué las ha mantenido en el tiempo además de la sazón?

Nos ha mantenido la fe en Dios, el amor que tenemos por esto y el afecto de la gente, además como familia y como hermanas siempre hemos estado muy unidas, lo que nos ha fortalecido mucho. Dios a mí me dio un don y es el de hacer de comer, porque esta labor no es nada fácil, esto es algo delicado porque uno no sabe en qué momento un alimento mal preparado puede perjudicar una persona, en esto debe existir la honradez, la delicadeza, la responsabilidad y el amor con que se preparan los alimentos. Acá procuramos que toda persona que llegue sea bien recibida, a todos los queremos.

¿Cuáles son los platos que ofrecen ‘Las Noreña’ y en qué horarios?

Todo es delicioso, el sancocho, el mondongo, los frijoles, la sopa de arroz, la mini paisa, el chicharrón, la mazamorra con panela, las cremas que todas son naturales. Acá la gente nos busca por esa sazón. Nosotras trabajamos de lunes a sábado de 11 a. m. a 3 p. m. Solo tenemos servicio de almuerzo, porque en realidad no nos alcanza el tiempo para nada.

¿Qué les ha dejado todo este proceso y tradición en la ciudad?

Da una satisfacción tan grande que la gente se sienta bien, feliz, que puedan llegar a no a un restaurante sino a su casa; en algunas ocasiones hay personas que se sientan y se ven con sus ojos llorosos, pasa el mesero a preguntar si todo está bien y afirman acordarse de sus mamás con las comidas, con las sopas; la gente acá viene a recordar esa sazón de casa y esa es una de las más grandes satisfacciones para nosotras.

Son 3 hermanas que le apuestan a este sueño, ¿qué labor cumple cada una?

Aunque todas somos unidas y aportamos, seguimos siendo una sola persona, Amparo es la representante, la encargada de las compras, todo lo administrativo y económico; Melba es la niña consentida que en todo colabora, y yo Olga Lucía soy la encargada de cocinar los diferentes platos. Lo que nos ha mantenido ha sido que siempre estamos en comunicación, podemos hablar entre las 3, damos soluciones y tratamos siempre de superarnos para que esto en vez de disminuir, aumente.

¿Cómo describir y definen este proyecto en sus vidas?

Pensamos en seguir trabajando hasta que Dios nos lo permita, todavía sentimos que tenemos mucha candela. Las Noreña somos unas mujeres sencillas, trabajadoras, dedicadas a la profesión en el restaurante, somos unas personas serviciales y el que necesita de nosotros encuentra en lo poquito que tenemos, una mano amiga para servirles.


junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930