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Nini Ospina, gestora, docente y un referente del sector cultural de Quimbaya

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miércoles, 8 junio 2022

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Es caldense, pero se radicó en el Quindío desde niña.

Nini Johana Ospina Loaiza nació en Caldas en 1982. Sus padres eran caficultores, de manera que llegaron al Quindío por la bonanza de café que había en la época; tenía 13 años cuando se mudaron a Quimbaya. 

Estudió su bachillerato en el Instituto Quimbaya. En el Sena cursó los técnicos en Mercadeo y Ventas y en Sistemas.  “Después del terremoto, estaba en un grupo juvenil, fuimos contactados por la Cámara Junior para hacer un trabajo del diagnóstico de la calidad de vida de los jóvenes del municipio de Quimbaya. Por esa época, en 1999, hice mis primeros pinos en gestión cultural”.

Nini Johana cree que su sensibilidad frente al mundo viene desde su niñez. “Yo tuve una infancia muy rica, si bien no éramos millonarios, no tenía ninguna necesidad básica por solucionar. Vivíamos en el campo, no poseía colores o ese tipo de elementos, pero tenía el paisaje y la creatividad”. 

El arte vino después, con las charlas juveniles en Quimbaya amplió el espectro frente a la cultura. Aprendió guitarra y se interesó más por la literatura. 

“En esa época teníamos un combo un poco loco y hacíamos un montón de cosas, performance, conciertos, títeres, radio, teatro… Fue una época valiosa”.

Luego de terminar sus estudios de educación media, quiso realizar el pregrado en antropología en la Universidad del Cauca, no obstante, el paro camionero que entonces duró más de 6 meses, obstaculizó aquel proyecto.

Entonces se decidió por cursar Filosofía en la Universidad del Quindío. Se graduó en el 2015 y en 2021 culminó su maestría en Estética y Creación en la Universidad Tecnológica de Pereira.

Posteriormente, acompañó el proceso de Velas y Faroles. “Ahí aprendí muchísimo sobre gestión de eventos grandes”. 

Cartero de la noche era el seudónimo de uno de sus amigos más cercanos. Con él, hicieron diversas actividades en Quimbaya hasta que, se dieron cuenta de que debían formalizar el proceso para ampliar la gestión cultural, entonces crearon la fundación cultural Carteros de la Noche.

De sus millas en el ámbito de la cultura, rememora 2 momentos. “Hay algo muy bello. Hace tiempo hicimos una alianza con el Encuentro Nacional de Escritores Luis Vidales. Eso nos permitió conocer a escritores maravillosos, invitarlos a Quimbaya, cosa que era impensable para nosotros. 

Otro momento muy bello fue con Memo Vélez y Memo Vallejo. Ellos estuvieron con nosotros en Carteros y en ese momento no tuvimos idea de la importancia de ellos a nivel nacional, no dimensionamos esa oportunidad tan maravillosa hasta ahora”.

En la actualidad es gestora cultural, directora de arte, directora de la fundación cultural y docente catedrática en la Universidad del Quindío. En el 2021, SendaFilms invitó a Nini Ospina para hacer parte del microdocumental Colombia territorio con tejido social, un trabajo en el que resaltan su trayectoria y trabajo por la cultura de Quimbaya. Este proyecto recibió el apoyo de ministerio TIC y fue transmitido en varios canales regionales del país

Hablemos sobre el documental, ¿qué implicó esto para usted?

Como he trabajado siempre con jóvenes y comunidades, se buscaba narrar esta experiencia. Me tomó por sorpresa. Entendí que ellos reconocían en mí el trabajo realizado y con bastante esfuerzo intenté narrar mi trabajo y experiencia. Ha sido una experiencia muy bonita.

Su experiencia en la gestión cultural, ¿qué le ha mostrado?

Yo me considero una productora cultural. Si alguien tiene una idea intento hacerlo realidad. La burocracia, el montaje de proyectos no es fácil, es muy retador, sin embargo, creo que, si hay que cumplir esos requisitos, pues los cumplimos. Tampoco es nada del otro mundo, las cosas han cambiado y formarnos al respecto es una necesidad.

También, en los últimos años uno se da cuenta de que la gestión cultural cada vez es más difícil. Sostener un proyecto es complicado porque los recursos se reducen; la pandemia afectó mucho también y las convocatorias no son suficientes. 

En este escenario uno debe ser super creativo, hay momentos en los que la gestión no es tan chévere. Por Carteros muchas chicas y chicos han pasado, pero empiezan a crecer y se van a otros espacios. 

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