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Su "˜Amor secreto' era la música de despecho

correo.oele@gmail.com

miércoles, 29 enero 2020

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Pasó de sanar cuerpos a cantarle a los corazones heridos. 

Orlando López, nacido en Samaná, Caldas, tiene el alma de un culebrero paisa para vender hasta piedras en el desierto. Fue pregonero en algunos negocios de La Dorada, Caldas. Cuando vieron que tenía una voz llamativa, lo invitaron para ser locutor de una emisora de ese municipio. Desde muy joven se metió al negocio de las medicinas naturales y eso lo llevó a ser médico naturista de la universidad de Sinú en Montería, Córdoba. El tiempo fue pasando y ‘la voz del sentimiento popular’, como lo conocen en el mundo musical, siempre se dio cuenta de que lo suyo era cantarle al amor, al despecho y a la vida. En 2015, cuando tenía 45 años de edad, decidió dejarlo todo y convertirse en un cantante del género popular, de la mano de Arelys Henao. 

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¿Por qué pasó de sanar cuerpos a tratar de curar corazones heridos con su música de despecho? 
La medicina fue un complemento de mi vida. Creé una empresa de venta de medicinas con $80.000 en 1989, cuando tenía 19 años. Me empezó a ir muy bien en ese campo y vi que por ahí era el asunto y comencé a estudiar medicina para fortalecer lo que hacía. Hoy, creo que si hubiera comercializado elementos de ferretería, hubiera dicho que lo mío era la arquitectura. Estudié medicina con un esfuerzo tenaz durante 13 años y medio, tratando de sacar la carrera adelante. Logré graduarme, pero ejercí esa profesión durante poco tiempo, porque me dediqué más a lo empresarial. Desde niño soñaba con ser artista de la música. Grabé mi primer disco con muy pocos recursos y me di cuenta de que ese mundo era muy duro, ya que no existían las redes sociales que hoy tenemos. Sabía que con eso no podía criar a los dos hijos que tenía a los 19 años, veía por mi madre y por mi familia. Opté por estudiar, trabajar y formar a mis pequeños. No fue fácil, pero se pudo porque afortunadamente uno es un bendecido. 
Seguía grabando un disco cada 6 años, pero por hobby y mentiras, cuando cumplí 45 años me di cuenta de que estaba frustrado, de que no era feliz porque no había hecho lo que amaba. El secreto del ser humano no está en conseguir dinero, está en ser feliz haciendo lo que ama. En 2015 dejé todo por hacer mi carrera musical. 

¿Qué debió hacer en la niñez para ganarse la vida? 
Desde los 7 años en mi pueblo, Samaná, Caldas, manejaba una carretilla de madera porque le ayudaba a mi madre, quien lavaba ropa ajena, mientras yo cargaba mercados y cajas de gaseosa de los depósitos a las discotecas. Cuando llegué a La Dorada empecé a vender ropa, buñuelos y pollo en la calle, hasta que llegué a trabajar en un almacén como animador, era el pregonero del lugar. Me iba muy bien porque tenía mucho repertorio y entraba bastante gente a comprar. De ahí fui locutor, cuando me dieron la oportunidad en la emisora Radio Pontoná del puerto caldense, estuve ahí desde los 16 hasta los 19 años. 

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Cuéntenos de lo que ha hecho durante estos 5 años de carrera musical y lo que tiene para este 2020.
En 2015 lancé mi primera canción llamada Puede llorar. Después saqué al mercado Nada de nada, una melodía de mi autoría. El tercer lanzamiento fue Con tu imagen y el trago, de Argemiro Jaramillo, gran cantante, humorista y trovador. Luego grabé y publiqué Háblame de ti. Vino después Sufre corazón y Sin testigos, un cover que hizo Luciano Pereira en 2004 y que 15 años atrás lo había hecho un grupo de bolero y yo la grabé en 2019. En el segundo semestre de ese mismo año compuse y grabé Tres noches, que fue mi séptimo trabajo discográfico. En 2020 inicié el año con una canción que escribió Arelys Henao para mí. La responsable de que yo esté acá es ella, porque en 2014 me dijo: “Papi, usted canta muy bonito, pero necesita hacer un producto más profesional, yo le hago la dirección artística si usted quiere”. Así fue, no me cobró nada. Me ayudó mucho con la parte vocal para que no me fuera a desafinar, que entrara a tiempo, todo eso me lo hizo. En 2015 ella me dio tres canciones de su autoría para que las grabara: Amor secreto, Solo amigos y Basta ya. Las dejé guardadas y seguí grabando otras canciones y el año pasado cantamos juntos en Calarcá y le dije que iba a lanzar la canción Amor secreto. Se puso muy feliz y me ha apoyado mucho, primero que todo he contando con Dios, con la ayuda del grupo de trabajo y de los medios de comunicación. Hemos logrado posicionar esta canción. Esta es la segunda semana de lanzamiento y estamos ocupando el primer lugar del género popular en el Nathional Report y en el Monitor Latino, que son los que miden quién está sonando más. 

¿Qué nos puede decir de sus producciones musicales?
Por ejemplo, en el álbum titulado Tour 100 canciones Orlando López, hay 30 temas de  mi autoría, 3 de Arelys Henao, 13 de Jorge Luis Ortúa y también hay covers de Nino Bravo, José Luis Perales, Marco Antonio Solís y Joan Sebastian, porque yo canto balada de los 70, 80 y 90, pero en la versión popular con el estilo de Orlando López. Acá van a encontrar, entre otras, Un beso y una flor, ¿Cómo es él? 25 rosas, Como un picaflor, de Raúl Santi, todas están muy bien hechas para invitar a la gente a escucharlas. 


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