Una historia sobre el mono nocturno andino y las amenazas a las que se tiene que enfrentar en el departamento.
Sebastián Rojas Arcila nació en Armenia en el 2001. Es egresado de la institución educativa Marcelino Champagnat de Armenia. Ha hecho parte de programas de radio, dirigió Caja de Pandora y es integrante del colectivo Linkterna. En la actualidad, cursa noveno semestre de comunicación social-periodismo en la Universidad del Quindío.
Rojas Arcila ha investigado sobre el mono nocturno andino tema con el que escribió un reportaje hace unos meses y recientemente dirigió un trabajo audiovisual que fue seleccionado en Ventana 2022. LA CRÓNICA habló con él sobre el proyecto.
Háblenos del reportaje ‘La electrocución amenaza al mono nocturno andino’. ¿Cómo surgió la idea? ¿Cómo fue el proceso de reportería?
La idea surgió andando la montaña. A mí me gusta tomar mis botas pantaneras y salir a andar. En una de esas me di cuenta de que en Pijao había una gente que cuidaba monos en un bosque de 6 p. m. a 6 a. m. Me interesó mucho la historia y dije que ahí podía haber una buena narración, entonces establecí contacto con ellos. Así empecé a hablar del mono nocturno andino. Este primer reportaje fue para LA CRÓNICA y lo hice desde el colectivo Linkterna. El arco dramático es el tema de la electrocución. (Lea: La electrocución amenaza al mono nocturno andino).
En un primer momento, no di con el protagonista de esta historia que es Sebastián Montilla, quien desde los 8 años ve los monos nocturnos y gracias a ese asombro y curiosidad pudo estudiar su pregrado, maestría y ahora doctorado alrededor del tema. Eso me parece muy bello. Tuvimos muchas fuentes, la mamá de Montilla es docente en Pijao y han trabajado temas de educación ambiental con los niños. También trabajamos con otros 2 chicos que han cuidado los monos y han hecho investigaciones en un bosque protegido de Pijao.
Este reportaje fue antecedente del proyecto audiovisual ¿de qué se trata este último?
El arco dramático es el tema de la electrocución, pero aquí hay un componente muy importante y es la educación ambiental en Pijao, en la que son fundamentales los niños. La idea es que ellos sean unos grandes divulgadores del conocimiento sobre el cuidado por esta especie.
La realización de este trabajo fue todo un reto. Hicimos lo que pudimos con el equipo de 5 personas: Valeria Hernández, Laura Gutiérrez, Yeraldine Villa, Juan Esteban Bello y yo. Íbamos de noche y nos quedábamos hasta las 5 a. m en una colina muy empinada en Pijao, en el bosque, tratando de buscar a los monos sin invadir mucho su hábitat para que no se estresaran y no huyeran.
Fue muy enriquecedor. Creo fielmente que la reportería no se hace desde un escritorio, sino en la calle, es lo más valioso porque permite ver, palpar, sentir, oler, contrastar y matizar lo que sucede. Al final eso se refleja en lo que uno muestra.
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El proyecto fue seleccionado en Ventanas 2022. Cuéntenos un poco sobre ese programa y la participación que hicieron en Bogotá.
Ventanas 2022 es un proyecto universitario que se hace año a año en la Universidad Javeriana. Fue muy bello quedar seleccionados porque no pensé que fuera a suceder. En la capital la gente vio algo muy distinto: un pueblo pequeño, la montaña, el verde, la naturaleza y creo que eso les llamó mucho la atención. Quedamos seleccionados en la categoría de Otros formatos.
Esta es una ventana muy grande para mostrar todos los productos que se hacen a nivel nacional desde las universidades. Es muy gratificante poder estar ahí y contar historias desde los territorios.
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