Las dificultades en los procesos de licenciamiento de áreas para construcción se suman a las del aumento de los precios de insumos.
El presidente de la junta directiva de Camacol Quindío, Juan Diego Gómez Londoño, manifestó que el sector de la construcción en el departamento tiene varias dificultades y mencionó los 3 aspectos que especialmente Armenia debe agilizar para que la ciudad tenga el desarrollo constructivo que debe tener.
“Queremos solicitarle a la alcaldía municipal, al señor alcalde y a su equipo de gobierno, que por favor den el paso de las mesas de trabajo a la acción y saquen la normatividad urbana que necesitamos para que se den las condiciones propicias para continuar con la construcción de vivienda social. Requerimos que se actualice el Plan de Ordenamiento Territorial, POT, y la expedición de la norma urbana de la avenida Centenario —Plan de Ordenamiento Zonal, POZ—, así como lo correspondiente al aprovechamiento en altura, pues con esos 3 puntos podría la ciudad continuar su dinámica constructiva”.
Aseveró que los POT de Armenia y algunos municipios fueron hechos hace muchos años y están muy desactualizados. “En su gran mayoría fueron hechos hace más de 20 años, cuando las condiciones propias del territorio eran diferentes, hoy estamos con esas mismas normativas en la mayoría de los municipios quindianos y eso hace que las reglamentaciones ya no correspondan con la realidad que tiene el departamento en este momento”.
En ese sentido, destacó que en el caso de Armenia y otras localidades se necesita la habilitación de suelo urbano para poder seguir construyendo Vivienda de Interés Social, VIS, pues de allí se deriva otro problema para este tipo de edificaciones.
“Si no hay tierras para construir, el precio por metro cuadrado aumenta, a lo que en este momento se suma que los materiales han venido subiendo, por lo que con estos 2 factores podría llegar el momento en el que no se pueda construir VIS, ya que este tipo de proyectos tienen un precio regulado por ley y para los constructores no será rentable comprar lotes más caros si van a tener que vender las viviendas al mismo precio, por eso la importancia de que se habilite suelo urbano para construir”, aseguró Gómez Londoño.
Subrayó que otro de los factores que le juega en contra al sector en el Quindío, es que es uno de los departamentos con mayor costo de construcción del país.
“En este momento estamos en el puesto 3, lo que se debe a varios factores, uno al precio del suelo y otro a los materiales, pues el acero y el cemento, como los principales insumos de la construcción, son más costosos en este territorio que en el resto del país”.
Informó que este aspecto causa otro efecto que se refleja en las iniciaciones. “Las iniciaciones han estado aplazadas un poco, esperando que se estabilicen los precios, estamos cerca de un 20% por debajo de las iniciaciones que debíamos tener, sin embargo, en el departamento ha habido unas políticas de reactivación económica y de generación de empleo, para las cuales la construcción se ha sumado y en este momento estamos generando más de 15.100 empleos directos en el departamento”.
Aun así, reconoció que las diferentes dificultades han hecho que constructores quindianos busquen otras regiones para desarrollar sus proyectos, lo que afecta el desarrollo del Quindío, por lo que reiteró la necesidad de actualizar la normatividad.
Vivienda de Interés Social, lo que más se comercializa
Sandra Forero Ramírez, presidenta de Camacol, afirmó que, en términos generales, en el país el mayor número de viviendas nuevas comercializadas corresponde a proyectos VIS, para las que aplican los subsidios del gobierno nacional.
“Está el programa Mi casa ya, que tiene 2 subsidios: el de la cuota inicial de la vivienda y para la cuota del crédito que debe pagar el beneficiario, porque necesariamente requiere un préstamo de una entidad bancaria. Ahí el desafío del gobierno es lograr los recursos suficientes para honrar la confianza de los colombianos, porque lo que se desembolsa este año, es lo que se revendió en 2021 o 2020”, manifestó.
Sobre el aumento de precios reiteró que el de la vivienda de interés social está regulado por ley, por lo que los subsidios no han aumentado. “Esto quiere decir que ante el reto que hemos tenido, que es la presión de los costos de construcción, quien termina asumiendo esto es el constructor, porque no puede subir el precio de la VIS, más allá de lo que tiene estipulado la ley. Por esa razón queda el riesgo de no iniciar el proyecto o entra en juego la utilidad o rentabilidad del mismo, que entre lo que hemos evidenciado la afectación está entre el 4 % y 6 %, principalmente por el tema del aumento de precio de insumos”.
Jóvenes compradores
Forero Ramírez indicó que se realizó un análisis con el programa Mi casa ya y se evidenció que más del 40 % de los compradores son jóvenes entre los 18 y 28 años de edad. “Eso lo que permite evidenciar es que no es tan cierto que los jóvenes no estén comprando vivienda, de hecho, el sector financiero se une al programa Jóvenes propietarios, que tiene unas condiciones de tasa especiales, lo que facilita que los jóvenes accedan a una vivienda”.
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