Karina Reyes, presidenta de Fedelonjas, señaló que no solo se afectan las ventas, sino las hipotecas, permutas, herencias e, incluso, divisiones de patrimonio en casos de divorcios.
Ante la propuesta del nuevo gobierno del presidente electo Gustavo Petro Urrego, de incluir en la reforma tributaria el IVA a las transacciones inmobiliarias de más de $960 millones, Karina Reyes, presidenta de la Federación Colombiana de Lonjas de Propiedad Raíz, Fedelonjas, dijo que sería altamente inconveniente porque frena la dinámica de la cadena de la construcción e incentiva la informalidad y la evasión de impuestos.
“Cuando hablamos de transacciones no se trata solamente de la venta, sino de hipotecas, permutas, herencias e, incluso, divisiones de patrimonio en casos de divorcios. Además, no se limita solo a las viviendas de más de $960 millones que en el caso de ciudades capitales como Bogotá, Medellín o Cali tocan el estrato 4”, aseguró.
Karina Reyes señaló que la medida afectaría, además de a la vivienda usada, a otros inmuebles como locales, oficinas, bodegas, pero también lotes y fincas que, al subir dramáticamente su valor por el IVA, van a impactar el costo de la tierra necesaria para la Vivienda de Interés Social, en el caso de lo urbano, y los proyectos de infraestructura necesarios para el desarrollo del país.
La dirigente del gremio que agrupa a inmobiliarios, constructores y avaluadores solicitó al nuevo gobierno no frenar la dinámica inmobiliaria que ha batido récord en los dos últimos años y que, en el caso de los bienes usados, genera más de 1,8 millones de empleos pues en cada compraventa genera plazas de trabajo en reparaciones locativas, remodelaciones y demanda de insumos para acabados y elementos de decoración como tapetes y cortinas.
“En este momento los colombianos necesitamos que la economía se dinamice y que se generen más puestos de trabajo para recuperarnos de esta difícil pandemia”, relató la presidenta de Fedelonjas.
Recordó que, en el 2019, se aplicó un impoconsumo a la vivienda de más de $888 millones, que se desmontó porque se logró un recaudo mínimo de los $2 billones esperados, mientras sí se evidenció que se encarecieron los terrenos necesarios para los grandes proyectos y que esto impactó el costo de producción de la Vivienda de Interés Social, VIS.
Manifestó que también se encontró que se incentivó la informalidad porque las personas buscaron la forma de escriturar por debajo de los valores reales o hacer un contrato adicional por los acabados en el caso de los inmuebles nuevos para quedar por debajo del tope y, así, hacerles el quite a esos impuestos como fue tradición por muchos años.
“Nosotros desde Fedelonjas hemos venido cultivando las buenas prácticas de respeto al marco legal y tributario e incentivando a los compradores a tributar lo correcto, pero al tener que pagar un IVA adicional a los otros impuestos y tasas -como los costos de escrituración y registro, los impuestos de beneficencia y la retención en la fuente-, pues los clientes evitarán contratar inmobiliarios que les generen más costos y que les pidan pagar impuestos de ley”, subrayó la presidente de Fedelonjas.
Informó que la mayoría de las transacciones inmobiliarias son de inmuebles de segunda mano que, muchas veces, se venden para comprar algo nuevo, lo que muestra la importancia del sector en la dinámica de la economía.
“Esto indica que las familias prefieren invertir en viviendas usadas porque tienen un costo por metro cuadrado más favorable y está dentro de las prioridades para tener una renta por arrendamientos durante la tercera edad para quienes no lograron pensionarse”, apuntó Karina Reyes.
Agregó: “Esta tendencia se produce porque los hogares buscan la opción que sea más económica y se ajuste mejor a sus necesidades, así la vivienda usada ofrece mayores áreas, tiene más opciones de ubicación y la oferta es mucho mayor”.
- Temas relacionados :
- IVA
- Transacciones Inmobiliarias
- Vivienda de Interés Social
