Durante el trimestre móvil abril-junio, la informalidad en Armenia, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, fue de 60.2 %, una cifra récord para la ciudad que, según Juan Carlos Vásquez Sora, coordinador del Observatorio Económico y Social de la capital quindiana, se explica en primera medida como un espejo de la informalidad empresarial. … Continuar leyendo
Durante el trimestre móvil abril-junio, la informalidad en Armenia, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, fue de 60.2 %, una cifra récord para la ciudad que, según Juan Carlos Vásquez Sora, coordinador del Observatorio Económico y Social de la capital quindiana, se explica en primera medida como un espejo de la informalidad empresarial.
“Lo segundo es que la pandemia obligó al aislamiento y afectó sectores económicos que dependen del contacto social —comercio, bares, restaurantes, hoteles, entre otros— y aquí tenemos un conjunto de actividades que por su bajo valor agregado tienen una característica de informalidad muy alta”.
Manifestó que estos sectores fueron los que absorbieron un choque económico muy alto y muchos, al estar en la informalidad, tanto empresarial como laboral, le imprimen una característica a la economía de Armenia.
“La ciudad perdió muchos puestos de trabajo en el segundo trimestre del año pasado —52.000 empleos, casi el 42 % de la fuerza laboral— y después de que los sectores comenzaron a reactivarse, se empezó a recuperar la economía y la capital quindiana recuperó rápidamente puestos de trabajo, pero a costillas del sector informal”, afirmó Vásquez Sora.
Agregó que a la economía de Armenia se le imprime una característica curiosa, “por un lado los choques económicos la golpean muy fuerte, destruyen muchas empresas y fuerzas de trabajo, porque la estructura informal tiene esa característica, le queda muy fácil eliminar las empresas y despedir empleados, pero igualmente puede recuperarse rápidamente”.
Señaló: “De todo esto nos queda una enseñanza y es que la formalidad es muy importante, porque, de hecho, fue el sector que más resistió la pandemia. De otra parte, la informalidad tiene bajo valor agregado, contrata mano de obra informal, por lo general maneja bajos precios y por ende paga bajos salarios, por lo que los márgenes de beneficio no son altos, lo que significa que no hay ambiente propicio para innovar, para competir en mercados internacionales, no hay competitividad, por lo que se convierte en un lastre para la economía, tanto que el Banco Interamericano de Desarrollo, el Fondo Monetario Internacional, y otros centros de pensamiento se han puesto de acuerdo en que la informalidad es un vehículo de pobreza”.
Dijo que, tras esa radiografía, lo que se pensaría es que la informalidad destruye el tejido empresarial y puestos de trabajo ante un choque económico, y aunque se recupera rápido, la realidad es que a una economía no le conviene la informalidad.
“En una economía se necesita un tejido empresarial fuerte, que lo da la formalidad, porque crea empleos de calidad y otorga dinámicas que propician competitividad, innovación, ampliación de la canasta exportadora, etc.”.
Dijo que es muy importante estar pendiente de la informalidad, porque indica cómo está la economía y, desde el punto de vista gremial y de una política pública, a qué hay que apuntarle para fortalecer la economía, porque los choques económicos van a ser comunes y van a estar golpeando constantemente.
“Si seguimos dependiendo de un sistema informal, vamos a estar viendo consecuencias graves básicamente en el mercado laboral, lo que no nos conviene porque queremos economías resilientes, que resistan esos choques económicos y puedan seguir adelante”.
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Censo económico del Dane
uan Carlos Vázquez Sora dijo que el Dane va a hacer un censo económico desde el punto de vista empresarial y no poblacional. “Ya tiene identificadas las unidades y el próximo año censará a todas las empresas, por lo que estamos muy a la expectativa porque será la primera vez que se podrá determinar cuántas organizaciones están en la informalidad y cuántas en la formalidad. Ahí hay un reto muy grande, porque desde los gremios, como desde el poder local, hay que diseñar políticas privadas y públicas que incentiven la formalidad, porque sin eso no hacemos nada”.
Destacó que por lo general los gremios y la autoridad local se centran en el sistema formal, y es su razón de ser, pero están dejando por fuera una economía muy importante y mucha gente que hace parte de esta.
“Es una muy mala estrategia decir que están hablando con los empresarios —formales— cuando esos no son los únicos, hay una cantidad de personas en la informalidad a la que hay que preguntarle qué necesita, hay que tener esos acercamientos y comenzar a incluirla en la economía, puede ser que nunca lleguen a pagar seguridad y pensión, pero, por lo menos, están en el radar de la sociedad y no podemos desconocer que mueven mucho dinero y si se logra que una parte entre en la formalidad, impulsarán la ciudad mucho más, por ejemplo, al haber más empresas Armenia recibirá más recursos de impuestos que podrá invertir en obras y desarrollo”, apuntó Vásquez Sora.
Por esa razón, resaltó: “Si no se actúa con el tiempo se va a segregar la economía, por ejemplo, hay un sector muy formal que está ubicado en la zona centro de Armenia, mientras que en otras áreas muchos sectores son informales. La segregación se da cuando en las zonas donde existe formalidad, hay buenos servicios públicos, centros comerciales, hospitales, centros educativos, entonces la política pública debe partir desde el mismo diseño de la ciudad”, puntualizó.
Informalidad hotelera, difícil de controlar
Eduardo Mejía Jaramillo, director de Cotelco Quindío, manifestó que “la informalidad es complicada de manejar, por eso destacamos la labor del grupo de la Policía de Turismo y a las alcaldías porque hacen un esfuerzo enorme con muy pocos recursos, para ayudarnos a detectar y a controlar la informalidad hotelera, que es la que más golpea, pero es un trabajo difícil”.
Agregó: “Hemos estimado que, si en el departamento del Quindío hay cerca de 1.300 hoteles con Registro Nacional de Turismo, RNT, vigente, debemos tener entre 600 y 700 alojamientos que están operando sin cumplir con los requisitos de formalidad, pero perseguirlos es muy complicado porque el mismo código de Policía nos limita el accionar”.
Informalidad no son vendedores ambulantes
Cuando se habla de informalidad, muchos lo relacionan con los vendedores ambulantes que se ven en diferentes sectores de la ciudad, pero es un problema que se da desde diferentes circunstancias.
“Desde el punto de vista laboral, se considera que son informales las personas que trabajan en empresas con menos de 5 empleados, pero esa es una definición de la Organización Internacional del Comercio, la cual tiene sus contras, porque hay empresas pequeñas que tienen al día el pago de pensión y salud de sus colaboradores, que es otra definición de formalidad en la que se centra mucho la literatura, porque es una manera de dignificar el trabajo, debido a que le permite a un ciudadano que trabajó toda su vida, tener ingresos de su pensión cuando esté en la vejez y acceso al sistema de salud”.
Los riesgos profesionales son otra parte desde donde se puede decir que hay informalidad en un empleo, porque si alguien que está laborando no tiene este beneficio y sufre un accidente y muere, no le queda nada a su familia porque al no tener riesgos profesionales, no le reconocen pensión por muerte y queda un núcleo familiar desprotegido y la persona que lo contrató termina en problemas porque tendría que responder por esa pensión.
“La informalidad empresarial no solo se da desde la falta de registro en cámara y comercio, sino desde el punto de vista de insumos, que es tener el personal con las prestaciones legales, ya que puede tener la empresa o negocio formalizado, pero los empleos siguen siendo informales. Así mismo, desde el proceso, por ejemplo, los que venden comida o una empresa que comercialice perfumes, deberían tener registro Invima, porque son productos que pueden afectar la salud pública, pero hay muchos que no cuentan con este y por eso son informales”, manifestó el coordinador del Observatorio Económico y Social de Armenia.
Indicó que también hay una parte de la informalidad empresarial por el pago de los impuestos. “Aquí vemos que la informalidad no es un problema de blanco y negro, sino que tiene muchos matices y abunda en sectores de bajo valor agregado como comercio, bares, restaurantes, servicios —salones de belleza— una gran parte del turismo porque hay muchas fincas que se ofrecen como alojamiento y no cuentan con registros para desarrollar esa actividad”.
Concluyó: “Los mercados informales tienen cosas buenas, como la rápida recuperación ante choques económicos, pero son más las consecuencias malas, porque la informalidad no es un factor de desarrollo, es un rebusque dentro de la telaraña económica para capturar ciertas rentas”.
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