A pesar de la crisis que enfrenta el sector lechero del país, especialmente en regiones como Boyacá donde los productores se han visto obligados a desechar su producto, en Quindío la situación es más estable.
La situación del gremio productor de leche en el país es compleja debido a que los grandes procesadores del lácteo no están comprando la suficiente leche a los productores que en la mayoría de casos se ven obligados a desechar el producto o a recibir menos del valor real por el litro lo que ha desencadenado una crisis nacional en la producción del lácteo.
Jorge Omar Tejada Galvis, director ejecutivo del Comité de Ganaderos del Quindío, comentó sobre la situación actual del sector lechero en la región. Explicó que lo que se está viendo en algunos territorios del país está muy relacionado con el hecho de que son cuencas lecheras.
“En zonas como Boyacá la producción del lácteo es muy alta y las condiciones de oferta y demanda son distintas. En esas regiones hay muchísima más oferta de leche, ya que son zonas especializadas lo cual no ocurre en el Quindío. Aquí tenemos un uso de suelo más diversificado y no contamos con esa condición de oferta y demanda tan inclinada hacia la leche”, señaló Tejada Galvis.
El líder gremial señaló que lo que sí es notorio es la disminución que se ha registrado en el último año en el litro de leche que es pagado al productor tanto forma como informal. “Algunos productores que están con la industria formal fluctúan entre los $1.950 y $2.300 pesos por litro. Aquellos que están en la informalidad reciben alrededor de $1.500 pesos por litro. Sin embargo, en este momento hay acopio debido a la necesidad de comercialización y transformación tanto por parte de la industria formal como de la informal”.
Tejada Galvis explicó que mucha de la leche que se acopia de manera informal se destina a la elaboración de quesos artesanales, lo que muestra una situación distinta a la de las regiones especializadas en leche.
En comparación con el año pasado, el precio actual por el litro de leche es bajo. Hace un año, tanto la industria como el sector informal pagaban alrededor de $2.500 pesos por litro. Esta disminución en el precio de acopio afecta la rentabilidad del ejercicio. Desde 2023, también han disminuido los precios de los fertilizantes, concentrados y otros productos de la canasta ganadera, lo cual ha compensado en parte la caída en el precio del lácteo.
“El fertilizante ha bajado un 44 % y el concentrado un 14 %, lo que representa una disminución en los costos de producción. Sin embargo, la disminución en el precio de acopio ha sido más alta que la reducción en los costos de insumos, afectando la rentabilidad. El concentrado representa el 40 % del costo de producción, el fertilizante un 18 % y la mano de obra otro 18 %, sumando el 76 % del costo total. A pesar de una reducción del 14 % en el precio del concentrado, el precio de acopio es más bajo que hace un año, afectando más a los productores en la informalidad. Estos han visto una disminución de hasta $1.000 pesos por litro, lo cual compromete significativamente su rentabilidad”, puntualizó el director ejecutivo del Comité de Ganaderos del Quindío.
Tejada Galvis también entregó un balance de lo que ha sido el primer semestre para el sector ganadero del Quindío. Dijo que se ha notado una crisis lechera nacional, aunque más marcada en otras regiones en la que a algunos productores se les ha informado que no se recogerá un porcentaje de la leche, algo que afortunadamente no ha ocurrido en la mayoría de las empresas en el Quindío, excepto en una. Esto demuestra que, aunque se sienten los efectos de la crisis lechera nacional, en el Quindío no ha sido tan dramático.
“El clima también ha tenido un impacto, pero no tan severo como en otras regiones. El verano no fue tan marcadamente negativo aquí, y ahora enfrentamos lluvias que afectan principalmente la estabilidad de la red terciaria vial, crucial para el acopio de leche y el transporte de insumos como concentrados, fertilizantes y sal”, expresó el dirigente gremial.
Por su parte indicó que, en el mercado internacional, el sector dedicado a la cría, levante y ceba de novillos para carne atraviesa una época de buenos precios, aunque estos han bajado recientemente. Los precios estuvieron cerca de los $10.000 pesos por kilo en pie en potrero, pero han disminuido $2.000 pesos por kilo desde entonces, manteniendo una buena rentabilidad para ese sector.
Productores se han retirado del negocio
Ximena Guevara Forero, quien fue productora de leche en el Quindío durante 30 años, señala que no sufrió tanto la crisis del sector gracias a estar con Colanta, que ha respetado a sus asociados. Sin embargo, en Cundinamarca y Boyacá, donde operan Alpina y Alquería, la situación es grave, con precios tan bajos como $1.200 pesos por litro.
“Según mi punto de vista, varios factores han influido en esta situación que se está viviendo en el país. Uno es el TLC firmado, que cada año aumenta los topes y disminuye los aranceles, permitiendo que en 2025 la entrada de leche sea libre de aranceles. Además, la mano de obra comprometida con el sector lechero es difícil de encontrar, dado el sacrificio que implica. Los insumos son muy caros y los ganaderos no reciben suficiente apoyo. Hace dos años, el 1 de febrero de 2021, me retiré de la producción de leche debido a la importación de leche extranjera, muchas veces subsidiada, lo cual nos afecta gravemente”, puntualizó.
Caída en consumo de leche impacta la nutrición de los colombianos: Asoleche
De continuar la tendencia a la baja en el consumo de lácteos en Colombia, el impacto en la nutrición de la población y la sostenibilidad de todos los eslabones de la cadena pueden verse comprometidos seriamente. La advertencia la hizo el presidente de la junta directiva de la Asociación Colombiana de Procesadores de la Leche (Asoleche), Nelson Guerrero Lozano.
Agregó que “ya la industria acusa impactos serios como unos altísimos niveles de inventarios (más de 200 millones de litros de leche en bodega) y el consecuente deterioro de los flujos de caja, que a su vez limita la capacidad de compra de mayores volúmenes, efecto negativo que afecta de manera grave al sector productor”.
Así mismo, indicó que Asoleche ha venido alertando sobre la caída sostenida en el consumo de lácteos y sus derivados en Colombia. Los datos muestran que en 2022 el consumo de leche bajó 9 %, y el año pasado 6 %. Así mismo, el gasto de los hogares en leche y derivados continúa sin mostrar una recuperación. El 2024 inició con un gasto estancado para la categoría, mostrando una variación de apenas 1,3 % para marzo de este año.
A su vez, la presidenta de Asoleche, Ana María Gómez, manifestó que frente a la caída del consumo se está planteando un tema de integración de toda la cadena láctea para buscar resultados positivos para todos porque siempre ha existido una división grande entre productores e industriales que no ha llevado a nada. Por eso, ahora se propone es la integración de la cadena láctea para buscar soluciones. Eso implica análisis de la parte económica, de usos alternativos para la proteína de la leche, de sostenibilidad y de empalme generacional, entre otros temas.
Respecto al precio de la leche al ganadero indicó que depende de varios aspectos, como el factor climático. Por ejemplo, con las lluvias es probable que haya más producción de leche, las famosas enlechadas, porque hay más pasto. “Aquí el desafío para nosotros como cadena láctea, no solo la industria, sino todos, es comenzar a desarrollar modelos de negocio y alternativas de industrialización que nos permitan no ser tan dependientes, por ejemplo, de esos fenómenos climáticos”.
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