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Desde Camacol expresaron que se empiezan a evidenciar claras señales de desaceleración en el sector.

El panorama de la vivienda en Colombia, a febrero de 2023, presenta fuertes señales de desaceleración y signos de alerta que se deben atender de manera oportuna. Así lo advirtió el presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol, Guillermo Herrera Castaño, durante la presentación de las cifras del sector edificador. 

“La única manera de ponerle freno a estas alertas es que el sector privado y el gobierno nacional trabajemos articuladamente para lograr que, a través de la ley de adición presupuestal, se garanticen los $3.3 billones que se requieren para atender los subsidios de Mi Casa Ya pendientes y los proyectados para lo que resta del año”, agregó Herrera Castaño. 

El presidente del gremio manifestó que según las cifras 7 de cada 10 unidades vendidas en el país son viviendas de interés social, VIS, y que, precisamente, para frenar la desaceleración que presenta el sector y atender de manera ágil y eficiente los subsidios de Mi Casa Ya se deben garantizar los recursos suficientes. A la fecha, hay 40.000 hogares en el país que no han podido recibir su vivienda por ausencia de subsidios de Mi Casa Ya.

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“El sector constructor es uno de los pilares de la economía nacional, y, por ende, cualquier factor que impacte su normal desarrollo debe ser analizado y abordado con prontitud”, manifestó el líder gremial, quien señaló que, si se mantiene la tendencia actual, la economía nacional podría presentar grandes afectaciones, teniendo en cuenta que anualmente aporta cerca de 4,5 puntos del PIB nacional y genera 4 millones de empleos, lo que representa cerca del 7 % del empleo formal en el país. 

Según las cifras gran parte del problema de la desaceleración de la vivienda radica en la falta de recursos asignados para cumplir con la asignación y los desembolsos de subsidios de Mi Casa Ya, lo que ha generado el represamiento de 40.000 VIS terminadas, pero que no se han podido entregar por la falta de subsidios, con las consecuentes afectaciones económicas para las familias que esperan sus viviendas y los constructores.
 

Familias quindianas, sin subsidio  

Frente al panorama local, Gloria Milena Arango Peláez, gerente de Camacol en el Quindío señaló que es importante sumar esfuerzos para atender los requerimientos de estos hogares. En el caso particular de Quindío, hay 2.957 familias que están esperando que se desembolsen los recursos con el fin de lograr el cierre financiero y, de esa forma, acceder a su vivienda social. 

“Desde septiembre del año pasado estamos esperando que haya un desembolso para cubrir las necesidades de subsidios que tienen los compradores, pero hasta hoy no se ha visto cristalizado esta solicitud. Ojalá que el gobierno nacional pueda adicionar más recursos a esa bolsa porque solo hay aprobado $600 mil millones los cuales no alcanzan para cubrir los subsidios a nivel nacional y local”, expresó la gerente.  

Dijo que, en el caso del Quindío con corte a 2023 se tienen 6.207 unidades VIS sin entregar. “Aunque esa cifra corresponde a vivienda social, no todas requieren VIS esto porque nosotros tenemos una dependencia del 70 % del subsidio. Esto significa que por cada 100 unidades de vivienda social que se construyen 70 necesitan subsidio”. 

Así las cosas, la gerente de Camacol Quindío dijo que para este año se necesitarían alrededor de 4.363 subsidios que corresponden al 70 % de las 6.207 unidades VIS que están sin entregar y que las entregas de vivienda de interés social estimadas para este año están por el orden de los 1.640.


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