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De acuerdo con autoridades del departamento y del municipio, esta semana iniciarán las mesas de trabajo para tomar decisiones sobre la situación en este sitio turístico.

El crecimiento de la industria turística en el Quindío, especialmente en municipios como Salento, ha sido exponencial e inevitable, por el contrario, fomentado, por todo lo que aporta a una región como esta y a sus habitantes, pero sin duda alguna trae consecuencias y el claro ejemplo es lo que está sucediendo en el Valle de Cocora.

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Si bien, hablar de la desaparición y futura extinción de la palma de cera en este lugar no es nuevo, el tema vuelve a estar en la mira de ambientalistas, población civil y autoridades, pues el crecimiento de zonas recreativas, con locaciones para el entretenimiento de turistas y spots fotográficos, entre otros, ha aumentado las denuncias por la afectación al medio ambiente y al paisaje natural del lugar.

Es así como Juana Camila Gómez Zamorano, secretaria de Turismo, Industria y Comercio del Quindío, dijo que desde que desde la administración departamental se están generando unas mesas de trabajo referentes al tema del Valle de Cocora.

“El objetivo es conocer y revisar cuáles son las entidades encargadas de que efectivamente el paisaje de nuestro Valle de Cocora, el sentir de la comunidad, de nuestros turistas, el verde que caracteriza al departamento, no se siga desvirtuando y no se siga perdiendo por la instalación de estos elementos”, relató.

“Se tendrá que llegar, lógicamente, a un consenso, que tendrá que generarse a través de las visitas, de algunas actas y algunos compromisos. Seguramente lo vamos a desarrollar de la mejor manera. Durante esta semana estaremos trabajando en este tema y esperamos contar con las autoridades y demás entidades”, apuntó.

En Salento prima el DRMI y Ley Segunda “Todo es ambiental”

Édison Hernández Espinosa García, secretario de Turismo y Desarrollo Económico de Salento, señaló que la situación del Valle de Cocora la están mirando “con lupa”. “Ya tuvimos un acercamiento con todas las autoridades del departamento para mirar cuáles van a ser las acciones que se van a tomar dentro del lugar.

“Hay que tener en cuenta que son predios privados y nosotros como autoridad tampoco podemos ingresar directa o arbitrariamente. Por esa razón debemos trabajar un plan conjunto en el que tenemos que mirar cómo se puede mitigar el problema y conservar el territorio”, relató el funcionario.

 

Sobre el uso de suelos, Espinosa García explicó que todo el territorio del municipio tiene unas leyes muy complejas de Distrito Regional de Manejo Integrado, DRMI y Ley Segunda. “Esto quiere decir que realmente todo es ambiental. Digamos que el casco urbano representa aproximadamente el 5% del territorio, el resto tiene que ser basado sobre las leyes ambientales y de conservación”.

Agregó: “Ese es el punto donde vamos a arrancar para poder mirar cuál va a ser la actuación final. Esta semana comenzamos con las mesas de trabajo para tomar decisiones más claras y acertadas. No podemos obviar que el Valle de Cocora, que siempre ha sido la joya de la corona, es un lugar que se visita a nivel del mundo y siempre es un atractivo”.

 

Salento es zona forestal

Como lo mencionó el secretario de Turismo y Desarrollo Económico de Salento, salento se rige, entre otras normas, por la Ley Segunda, que no es más que la ley 2 de 1959, la cual crea las Zonas de Reserva Forestal en Colombia y busca proteger los recursos naturales, el agua, los suelos y la vida silvestre, promoviendo la economía forestal.

Lo anterior también es confirmado por un estudio semidetallado de suelos, realizado por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, Igac, en el que se indica que en Salento el uso es forestal.


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