La Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ, capacita a los residentes del sector para que se apropien de la protección del afluente.
Adecuación de senderos perimetrales, construcción de plazoletas de observación de aves y la restauración de suelos son algunas de las acciones que adelanta la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ, en el marco de su proyecto Biodiverciudades para la recuperación de la quebrada La Congala, la principal fuente de agua que atraviesa la zona urbana de Barcelona, corregimiento de Calarcá.
Según Édgar Ancízar García Hincapié, subdirector de Gestión Ambiental de la CRQ, estas acciones están acompañadas de un diagnóstico de las condiciones ambientales del corredor biológico para identificar las aves que habitan en el área, reconocer los recursos naturales, de tal manera que los residentes de la zona ayuden a protegerla y se conviertan en difusores de la información, aprovechando el potencial turístico del departamento.
El proyecto Biodiverciudades tiene 3 componentes principales, el primero está encaminado a la restauración ecológica con la siembra de árboles de especies nativas, con el fin de fortalecer la interconexión tanto de flora como de fauna entre el sector urbano y el rural.
El segundo tiene que ver con la recuperación y mejoramiento de los suelos degradados por procesos erosivos, como la reconformación de los taludes.
Mientras que el tercer componente incluye la generación de espacios de esparcimiento comunitario para que residentes y visitantes puedan contemplar y disfrutar de la belleza escénica.
El director de la CRQ, José Manuel Cortés Orozco, aseguró que en este proceso se invierten $128 millones que permitirán promover los negocios verdes.
La idea es poner un kiosko donde se puedan comercializar cafés especiales, artesanías y todos los productos derivados de la biodiversidad para que generen nuevas dinámicas económicas para la comunidad de la zona. Se harán 2 plazoletas para apreciar el paisaje, con la siembra de árboles se incentivará el regreso de fauna silvestre”.
La Congala originalmente se llamó El Congal, nombre que se le dio debido a la gran cantidad de matas de congo que rodeaban la zona, sin embargo, luego del terremoto de 1999, en el corregimiento se construyeron 2 barrios con ese mismo nombre, así que la gente para diferenciarla transformó el sustantivo en femenino y la fuerza de la costumbre hizo olvidar el nombre original.
El líder comunitario Daniel Cruz Nieto, residente en el corregimiento desde hace 50 años y quien trabaja en la conservación de la quebrada y las zonas verdes aledañas, destacó el trabajo de la CRQ, aunque manifestó su preocupación con el vertimiento de aguas residuales y la continuidad del proyecto.
Son preguntas que ya elevamos a la corporación y nos han respondido que sí va a haber un seguimiento y un cuidado del corredor. Yo recuerdo que cuando era niño, uno podía pescar en la quebrada, pero esto fue cambiando en la medida que se construyeron más barrios en los alrededores”, relató Cruz Nieto.
Efectivamente, La Congala se ha visto afectada con el crecimiento urbanístico y, sobre todo, con la incultura ciudadana. En enero del año pasado, antes de la pandemia, un sector de la quebrada, se represó por la gran cantidad de basura que obstaculizaba su cauce.
En lo que va del proceso de recuperación que adelanta la CRQ se han extraído 4 toneladas de residuos sólidos, no solo de la quebrada, también de los alrededores, de ahí la importancia de crear conciencia entre la gente.
Encuentro de corporaciones
Para marzo está prevista la visita de los 33 directores de las corporaciones autónomas regionales del país, por lo que la CRQ aspira a tener listas las obras de embellecimiento en ese mes, con el fin de dar a conocer oficialmente los resultados.
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