Mientras muchos municipios del Quindío enfrentan los efectos de un turismo invasivo, Génova sobresale por preservar con esmero su patrimonio cultural y natural. Sus casas de bahareque, su legado arqueológico, su biodiversidad y la obra literaria de su fundador conforman una ruta única hacia un turismo respetuoso e identitario.
La implementación de planes y recorridos de Patrimonio Cultural en los municipios del Quindío es una prioridad, por cuanto se debe corregir el rumbo del turismo que, en los últimos años, se ha vuelto arrollador y destructor, lo que desdibuja el cariz cultural que debería tener el departamento, habida cuenta la vigencia de sus tradiciones y la existencia de atractivos culturales y ambientales de mucha valía.

Varios ejemplos muestran el riesgo de perder un factor de autenticidad y el sentido del Paisaje Cultural Cafetero Colombiano (PCCC) en materia de sus cuatro atributos, como son el Patrimonio Arquitectónico, el Patrimonio Arqueológico, el Patrimonio Urbanístico y el Patrimonio Natural.
Lea también: Buenavista, sus fechas históricas y personajes de la vida ciudadana (Segunda Parte)

No obstante, hay localidades que conservan el encanto. En el Quindío es Génova la población que guarda con celo sus tesoros culturales. Están en la órbita de la arquitectura, la arqueología y el reconocimiento de la biodiversidad. Sin despreciar el legado bibliográfico, como que hay que destacar a su fundador, el señor Segundo Henao, quien también fue un escritor empírico, que dejó para la posteridad trozos de su creación literaria.
La arqueología
Por el saqueo arqueológico (también llamado guaquería) no es satisfactorio el balance de investigaciones arqueológicas en el Quindío, en comparación con las regiones circunvecinas. No obstante en Génova se registra la primera y única excavación facilitada por la oficialidad. Ocurrió ello en 1985, a instancias de la gobernación del Quindío, específicamente en una dependencia llamada Dirección de Cultura, Artesanía y Turismo, en ese entonces en cabeza de la profesional Nora Cecilia Garay Giraldo. La gobernación financió el proyecto de investigación, cuyos resultados fueron presentados el 31 de mayo de ese año. Un detallado informe, uno de los pocos y valiosos documentos que se rescataron de las ruinas del terremoto de 1999, da cuenta de las únicas excavaciones arqueológicas realizadas en Génova. Los antropólogos y arqueólogos responsables aportaron, por primera vez, datos fidedignos sobre el trabajo arqueológico,en un municipio signado entonces por la guaquería, actividad ilegal que aún persiste. En los siguientes párrafos del informe de 94 páginas se destacan algunos pormenores:
“Se hicieron recorridos por algunas veredas del municipio para detectar sitios y también se obtuvo mucha información por parte de guaqueros y conocedores de la región…

…Dos tumbas se excavaron en la vereda Gibraltar, procediendo a quitar la capa vegetal y luego el relleno, una vez que se “encerró” o delimitó el diámetro del pozo de las tumbas“(1).
Este trabajo arqueológico representa para Génova y el Quindío un gran avance,en medio de las dificultades que se han tenido para reconstruir la historia prehispánica en el Cauca Medio.
Otro “tesoro” arqueológico se conserva en el municipio,está a manera de exhibición en el recinto cultural que recibe a turistas y visitantes en la entrada principal.Se llama Plaza Café. En su interior, una sencilla, hermosa y bien dispuesta colección de cerámica y líticos del pasado aborigen de Génova introduce a los curiosos en la profundidad del Patrimonio Cultural en todos los órdenes, porque también incluye información sobre el potencial biodiverso de Génova, donde sus bosques,el páramo y otros lugares albergan los tesoros naturales. Entre ellos, el loro coroniazul,un ave que, según sus pobladores y los conocedores de la riqueza ornitológica, “permaneció sin ser visto durante más de 60 años, hasta 2002, y protagoniza la biodiversidad de Génova, un pueblo que en el pasado sufrió por el conflicto armado”(2).
En la sala de exhibición se destacan dos facetas: las urnas funerarias de los antepasados,las más grandes del Quindío, muy perseguidas por guaqueros y valoradas coleccionistas de cerámica arqueológica. Y, por lo mismo,traficadas en el comercio ilícito de bienes arqueológicos.
El otro aspecto se constituye en un mensaje de tipo didáctico, que agrada mucho a los estudiantes, pues relata, a través de una figura que encarna a un personaje de la imaginación mítica, la historia de los antiguos pobladores, que algunos llaman los burilá o bulirá. El siguiente fragmento se puede leer al pie de una de sus vitrinas:
“Hola, soy Totorombó. Nací en el territorio de Burila, nombre original del actual municipio de Génova. Quiero que recorramos juntos el territorio para que podamos comprender toda la riqueza de su patrimonio cultural y natural” (3).
La arquitectura
A la salida de la Plaza Café comenzamos a apreciar el otro tesoro cultural de Génova, sus casas de bahareque. Es irónico, pero hay que afirmarlo. Ellas se conservan porque el turismo mal direccionado no ha llegado todavía, con sus influjos negativos, a desfigurarlas. Y, también, porque Génova fue el municipio que menos sufrió con el terremoto de 1999, por lo que el conjunto de viviendas antiguas tampoco se deterioraron. Pero puedo afirmar que hay otro factor: la conciencia de sus gentes, centrada en el valor afectivo hacia las casas donde nacieron y crecieron. Uno de los apelativos o perífrasis que identifica a Génova es el de “Pueblito Paisa del Quindío”, muy relacionado con el paisaje urbano de sus calles y entrecalles, donde se ven altivas esas casas de material originario (todavía con uno dos tonos cromáticos en sus fachadas) y que nos recuerda la marca colonizadora de muchos antioqueños que llegaron después de su fundación en 1903.

Dentro de la arquitectura, ya clásica, se destaca el templo San José, con sus puertas de bronce repujado y los vitrales interiores de su cúpula. Si continuamos nuestro recorrido hacia arriba del parque principal, encontramos la casa más representativa e icónica. Es la histórica Villa Gloria, a su alrededor corren las aguas torrentosas de uno de los ríos que atraviesan el poblado, lo que constituye otro tesoro ambiental, el recurso hídrico. El río transcurre raudo y contrasta con el silencio del interior de la casa, debido al murmullo de su correntía. Mientras tanto, adentro en Villa Gloria, apreciamos su cielorraso, otra maravilla de talla en madera de las casas de bahareque del Quindío.
Por la relativa lejanía y la tranquilidad en el recorrido de sus calles y andenes, la disponibilidad de tiempo nos da cabida para apreciar los diseños de sus andenes grabados. Muy pocos quedan, de aquellos que imprimieron los primeros pobladores en las superficies de cemento, allá por los años 20 y 30 del siglo XX. Y que lograron con rodillos de madera, que eran tallados con las imágenes de la ocurrencia mental de sus artífices. Por eso es interesante apreciar uno de los últimos diseños zoomorfos que se conservan en el Quindío. Se encuentra al interior de la humilde casa de una planta, la de don Luis Felipe Castellanos. Es la imagen de un pato. ¿Será acaso la representación de otro de los especímenes de la rica fauna del páramo, el pato que vive y nada en las lagunas de las alturas?
No podemos olvidar que ese detalle de la iconografía de los andenes grabados, también lograda en forma artística por la artista Elena Vargas Tisnés, se figura en la sala de exhibición de Plaza Café, pues allí podemos apreciar un gran fragmento de andén grabado, recuperado por alguien para disponerlo en modo museográfico.

La literatura

No se puede dejar pasar el aporte bibliográfico que dejó don Segundo Henao. Curioso personaje que, aunque era guaquero consumado, también escribió prosa, poesía y hasta textos para dramaturgia. De su autoría es La Miscelánea, sencilla obra escrita en 1921. En ese curioso libro describe él sus aventuras por caminos de la región, en son de aventura y guaquería, lo que llevó al viejo colono a fundar Calarcá y Génova.
Los niños de las escuelas de Génova conocen bien la obra de don Segundo, hecho que se convierte en una fortaleza para reforzar el sentido de la identidad y la historia del municipio. Por tal razón, dos profesores de la Institución Educativa Instituto Génova trabajaron con sus estudiantes de Quinto de primaria la construcción de un texto, otro de los insumos educativos del municipio (4). Se podrá llevar ello a otros municipios, como vehículo educador para la difusión del turismo histórico y cultural? Ojalá que se aproveche.
La observación de las aves
Las reservas de la sociedad civil, los bosques que rodean a Génova y sus páramos son otro tesoro ambiental. De allí que, gracias a varias Fundaciones, se promueva el tipo de turismo sustentable que se necesita para resaltar el valor ambiental. A través de la acción educadora de Proaves, en su reserva, se organicen visitas guiadas para recorrer el bosque y el páramo y efectuar avistamiento de aves. No solo es la Reserva -que también es un espléndido mirador natural- el espacio para desarrollar la nueva modalidad de turismo responsable. La Reserva es el hogar del coroniazul y de otros loros que se encuentran en peligro de desaparecer, entre ellos el perico de páramo, catánica de páramo, tororoi medialina, tororoi ruficenijo, azulejo de Wetmore y el saltador chusquero.
Si no es posible visitar el páramo, la Reserva o las alturas protegidas del municipio, también encontramos, dentro de la sala de exhibición de Plaza Café, las fotografías y los montajes museográficos sobre las lagunas del páramo y la biodiversidad del municipio. Nos muestran el otro tesoro de Génova, el ambiental.
Las rutas especiales
Como ocurre en otros municipios del Quindío, que ya han establecido conciencia sobre el turismo que se debe implementar, el de la armonía con la naturaleza,las nuevas rutas sugeridas se introducen en esa dinámica. Por tal razón el visitante puede disfrutar,entre otras, la Ruta de la Panela (desde el uso del trapiche) y la Ruta de los Cafés Especiales.
Ese potencial, el que permite apreciar el valor histórico del cultivo del café (el producto icónico de Génova), fue precisamente el que motivó la instalación de Plaza Café, la construcción que recibe a los turistas en Génova, para introducirlos en el conocimiento de sus tesoros, los del turismo histórico y cultural.
(1).”Prospecciones y excavaciones en el municipio de Génova”. Documento mecanografiado. Dirección de Cultura Artesanía y Turismo. Gobernación del Quindío.Armenia.1985.
(2).”Génova,un refugio para las aves”. En Revista Semana, julio de 2015.
(3).Restrepo, Roberto.”Génova y el goce de su relativa lejanía”. En La Crónica del Quindío. Diciembre 21 de 2021.
(4).Gil, Delfa y Zambrano, Andrés. “La historia de mi pueblo”. Duplicar Suministros.Armenia, 2013.
- Temas relacionados :
- Cafés especiales
- Génova
- Paisaje Cultural Cafetero
