viernes, 24 marzo 2023
La brecha asimétrica
Siempre es un placer volver a la librería Strand, aquel paraíso lector en la esquina de Broadway con la Calle 12 Este de Nueva York. Sus tres pisos y medio de estanterías albergan, como ellos mismos claman en su publicidad, más de “18 millas de libros”, una desbordante voluptuosidad literaria que con cada nueva visita vuelve a evocar en mí la inefable convicción de que es posible encontrar en ella, al menos, un libro sobre cualquier tema del que se quiera saber algo. Caminar por sus pasillos entre miles de títulos, tratando de esquivar el enjambre humano que se arremolina en ellos durante las horas de mayor afluencia, es un ejercicio casi catártico de humildad que, una y otra vez, me deja profundamente meditabundo sobre las limitaciones autóctonas de la cultura colombiana.