Saltar al contenido

Arqueología, educación, jardines vivos y servicios culturales hacen de este lugar un referente único para el aprendizaje patrimonial en la región.

La ciudadanía del Quindío y visitantes al departamento cuentan con un espacio cultural y único en la región, está ubicado en la carrera 14 #40 norte 80, justo en el corazón de Armenia, se trata del Museo del Oro Quimbaya y el Centro Cultural del Banco de la República, un espacio que va mucho más allá de la exhibición de piezas arqueológicas, un lugar lleno de aprendizaje, historia y educación que se ha consolidado como un eje fundamental para la memoria, la educación y la vida cultural del departamento.

Lea también: Más que soledad, la vida de los adultos mayores cuando Centros Vida están cerrados

La presencia del Museo del Oro Quimbaya no solo conecta a la región con su pasado prehispánico, sino que la proyecta como un territorio que valora, investiga y protege su patrimonio. Este museo hace parte de la red de seis Museos del Oro regionales del país y de los 29 centros culturales del Banco de la República, una apuesta nacional por descentralizar el acceso a la cultura y reconocer la riqueza histórica de las regiones.

 

En el caso del Quindío, su importancia se vuelve aún mayor al estar ubicado en una zona donde existieron grandes asentamientos arqueológicos, lo que permite narrar la historia del antiguo Cauca Medio desde el propio territorio.

 

Un recorrido por la historia y el conocimiento

Quienes visitan el Museo del Oro Quimbaya se encuentran con una museografía renovada que invita a recorrer la arqueología regional de manera no lineal. Las salas permanentes albergan hallazgos que dan cuenta de las sociedades prehispánicas que habitaron la región, sus diferentes formas de vida, sus prácticas, líticos, su relación con la naturaleza y su dominio de técnicas como la orfebrería y la cerámica.

Uno de los mayores atractivos es la conexión directa con el jardín arqueobotánico, un espacio vivo que reúne especies cultivadas en el territorio desde hace 6.000 y 12.000 años. Allí, el pasado se siembra y se cuida, gracias a un trabajo conjunto con custodios de semillas del Quindío, luego de la cosecha la cosecha es usada para realizar talleres de siembra y actividades pedagógicas que permiten comprender la historia desde la tierra misma y transformación de los alimentos, tal y como lo hicieron los primeros pobladores e inicios de la domesticación de plantas, comprender la horticultura

 

Servicios culturales para todos los públicos

El museo se integra a un complejo cultural que ofrece servicios pensados para distintos públicos. La sala infantil cuenta con más de 7.000 libros para niños y niñas, espacios de lectura desarrollados a lo largo de la semana, actividades creativas y una programación permanente que fomenta el hábito lector desde la primera infancia.

El centro de documentación, por su parte, es una herramienta clave para investigadores, estudiantes y periodistas. Allí se conservan y digitalizan colecciones sobre la historia del Quindío, cartografía histórica, archivos de prensa regional, autores quindianos y material especializado en arqueología y patrimonio. Además, el público puede acceder a bases de datos nacionales e internacionales, libros electrónicos y plataformas de consulta, con tarifas simbólicas con un costo de $20.000 y $3.000 para personas con sisbén y población adulto mayor de 60 años, esto busca facilitar el acceso al conocimiento, teniendo en cuenta que es una gran base de datos a nivel nacional por lo que, si el usuario desea algún libro de otro departamento, goza de este beneficio con el pago simbólico de la tarifa.

El espacio también cuenta con un auditorio, salas de exposiciones de arte con obras originales, un privilegio que solo tienen nueve centros culturales del país; tienda cultural, café y jardines abiertos al público, lo que convierte la visita en una experiencia integral.

Un legado arquitectónico y cultural que cumple 40 años

 

El edificio, diseñado por el arquitecto Rogelio Salmona, es en sí mismo una obra de arte, porque su arquitectura dialoga con el paisaje, el ladrillo, el agua y la tierra, reflejando una visión que integra cultura, territorio y sostenibilidad. Tras un proceso de restauración iniciado en 2019, el centro cultural actualizó sus normas estructurales, incorporó sistemas de aprovechamiento de agua lluvia y energías alternativas, y reactivó espacios que hoy fortalecen la relación entre el museo y la ciudad


junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930