Saltar al contenido

Concejal y defensor de los menos favorecidos en Estados Unidos

socialmedia@cronicadelquindio.com

miércoles, 7 junio 2023

COMPARTIR LA NOTICIA:

Vive en Dover, New Jersey, donde cerca del 72 % de la población es latina.

Carlos Alberto Valencia Agudelo nació el viernes 30 de septiembre de 1960, en el municipio de Montenegro; sin embargo, se considera cuyabro porque desde los 5 años sus padres lo llevaron para Armenia. Sus primeros recuerdos de la ciudad tienen que ver con el centro, vivía en la 20 con 20, cerca del teatro Canaima, a pocas cuadras del Santuario del Sagrado Corazón de Jesús. A los 8 años, su padre compró una casa en el Primero de Mayo, donde creció junto a sus 2 hermanos. Solo se apartó de su hogar cuando encontró el amor de su vida, un año antes de tomar la decisión de emigrar a Estados Unidos.  

“Estudié en la Eudoro Granada y soy del Inem José Celestino Mutis, aunque mis últimos 2 años los hice en el Liceo Armenia. Cuando estaba en quinto bachillerato y cumplí mis 18 años entré a trabajar a la Contraloría Departamental de Quindío. Allí fui revisor, auditor de todos los municipios de Quindío y el último cargo que desempeñé fue de visitador investigador”, cuenta desde Dover, New Jersey, Estados Unidos. 

Decidió viajar porque su puesto en la Contraloría era muy incierto y a los 25 años pudo más la fascinación de alcanzar un sueño que la inestabilidad de un cargo político.  “Entonces decidí ir a la embajada americana, fue en enero del 85, me dieron visa y en abril para época de Semana Santa emprendí vuelo”. 

Como muchos de los que viajan al país del norte, llegó a trabajar: lavó platos, limpió pisos, sirvió en cafeterías. Llegó solo, pero un año más tarde llegó su esposa con su hija mayor, luego llegó una segunda y una tercera bendición. Quizás fue la etapa más difícil. Empezaba a trabajar a las 6:30 a. m. y terminaba la jornada a las 12:30 p. m., mientras su esposa cuidaba a los niños para no tener que pagarle a una niñera.  

“Los primeros años son muy duros, pero si uno tiene voluntad en este país se puede progresar”.  

Vivió 13 años en Morristown, New Jersey, luego se mudó a Dover, donde conoció a Eduard Correa, otro quindiano con muchas aspiraciones que lo fue vinculando a la política. “Creamos un grupo político y durante 16 años estuve luchando por la comunidad haciendo cambios, tratando mejorar todo para los migrantes, hace 4 años fui elegido concejal donde estuve hasta el 31 de diciembre del año pasado”. 

El contacto con las personas que ven en él a un líder, a un representante que tiene el carácter y la determinación para luchar por quienes más lo necesitan es algo que le halaga porque lo lleva en el corazón desde que estaba en el colegio. 

Hoy a sus 62, casi 63 años, ya no es su anhelo regresar al Quindío, su núcleo familiar -hijos y nietos- viven en Estados Unidos, pero, además, porque padece 3 tipos de cáncer y confía en la atención médica que le brinda el sistema de salud norteamericano. “Prefiero estar yendo al Quindío a pasear en invierno, estar aquí en verano, con todos mis hijos y mis nietos”. 

Antes, hace muchos años, extrañaba mucho a sus amigos, pero con el paso del tiempo han ido desapareciendo, porque también se han ido para otras tierras o porque han fallecido. “Mantengo una vinculación muy estrecha con socorristas de la Cruz Roja del año 77, de la cual fui miembro activo, y sigo vinculado en un chat con ellos, nos escribimos diariamente contando anécdotas, dándonos buenos mensajes, es una voz de aliento por mi condición de salud”. 

Dover es un pueblo pequeño, don Carlos asegura que es más o menos dos veces el tamaño de La Tebaida. Tiene unos 42 restaurantes, 32 iglesias y 17 panaderías. Además, en todo el centro cuenta con terminal de tren y de buses. Allí, como en muchos lugares del Quindío, todo el mundo se conoce, pues el 72 % de la población es latina y un gran porcentaje de esta es colombiana, compatriotas que se caracterizan por ser ‘echados pa’ lante’. 

“Este país le da la oportunidad a uno y hay que aprovecharla, con esfuerzo y dedicación se puede lograr. Eso sí, si uno se cae debe levantarse y seguir intentándolo”.  


septiembre 2026
L M X J V S D
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930