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A pesar de los reiterados anuncios por parte de las autoridades locales y departamentales, y las promesas de intervención de Empresas Públicas del Quindío, EPQ, la comunidad sigue esperando soluciones concretas.

La quebrada El Inglés, una de las principales fuentes hídricas que atraviesa el casco urbano del municipio de Pijao, enfrenta un grave deterioro ambiental por el constante rebosamiento de los colectores de aguas residuales. Según los habitantes del municipio, la situación se ha extendido por más de dos años sin una respuesta efectiva por parte de las autoridades competentes.

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Los residentes de la zona denuncian que los fuertes olores a “cañería”, la proliferación de moscas y zancudos, así como la contaminación visible del agua, alteran la vida cotidiana de las familias que habitan cerca del afluente.

Aunque Empresas Públicas del Quindío (EPQ) anunció en este medio de comunicación desde hace dos años su intención de intervenir el sistema de colectores, hasta la fecha la ejecución de las obras no se ha hecho efectiva.

En 2023, Fabio Suárez Valero, entonces gerente de EPQ, aseguró a La Crónica del Quindío que la entidad daría solución al problema mediante un contrato de regalías que comprendía varias obras en el sitio.

El funcionario explicó que el contrato era de más de $1.000 millones y que las intervenciones a realizar consistían en realzar las cámaras que se encuentran en el lugar para que no se sigan viendo afectadas por la creciente de la quebrada. 

La obra comprende aproximadamente 300 mts de intervención y elevará 6 cámaras un metro y medio. Así mismo, para las cámaras que perdieron la tapa el contrato incluye ponérselas nuevamente y las que tienen y no se han rebozado igual se van a realzar”, recalcó en su momento.

Respecto a los plazos de ejecución, Suárez Valero señaló que la obra tenía como fecha de entrega el 31 de diciembre de ese año en curso. “Sin embargo, se le da especial prioridad porque obviamente se tiene conocimiento de esa situación tan compleja pero depende también de las condiciones climáticas ya que el trabajo es dentro del río”, puntualizó.

Por su parte, el actual gerente de Empresas Públicas del Quindío, José Alejandro Guevara, señaló que conoce plenamente la situación y que la empresa se encuentra adelantando gestiones para intervenir el colector afectado.

“Tengo conocimiento total. Este es el colector de la quebrada El Inglés, que cruza todo el municipio de Pijao. Entiendo que hace más de dos años, en 2023, una creciente de la quebrada provocó que se taponara parte del colector”, indicó.

Guevara relató que recientemente realizó un recorrido junto a varios concejales y técnicos de la entidad para verificar el estado de la infraestructura.

“Hice un recorrido hace más o menos un mes con varios concejales. No todas las viviendas están afectadas, pero hay sectores donde sí es necesario hacer el destaponamiento del colector”, explicó.

“Agregó: Antes de mi llegada—en 2023—se intentó destaponar con sondas, pero no fue posible. Cuando me dieron a conocer nuevamente el problema este año, me di cuenta de que lo que hay que hacer es llevar el carro de succión-presión para colocarlo en las distintas calles donde hay más taponamientos. Este carro tiene dos objetivos: dar presión para destaponar y succionar los taponamientos que se tengan”. 

Sin embargo, el gerente advirtió que EPQ no cuenta con carro succión propio.

 “Nosotros tenemos un alquiler con una empresa de Pereira. Ese contrato ya había agotado el recurso cuando hicimos el compromiso con los concejales de Pijao y, más que con los concejales, con la misma comunidad. Ya estoy en proceso de contratación nuevamente del carro succión-presión, cuyo costo para esta labor es entre $20 y $25 millones. Estamos en ese proceso de contratación para llevar el carro y empezar el destaponamiento del colector de la quebrada El Inglés”, precisó.

Guevara agregó que después del destaponamiento, algunas viviendas deberán realizar reparaciones internas. 

“Algunos usuarios tendrán que reparar acometidas, porque directamente de algunas viviendas las aguas van a la quebrada. Ahí la empresa no tiene que ver, soy claro en ello. Pero eso se identifica más fácilmente después de que se destape el colector, que es lo que vamos a hacer nosotros como empresa operadora. Luego se le indicará a cada usuario de cada vivienda qué debe reparar, y en eso nos van a ayudar los concejales que han estado atentos, para que cada usuario haga la reparación que le corresponda. Lo que le corresponde a la empresa, es lo que vamos a hacer nosotros”.

Así mismo, aclaró que no se trata de una sola calle. “Es un tema de varias calles y varios recorridos a lo largo del colector que está sobre la quebrada El Inglés. Es necesario destapar varias cámaras en distintos puntos, en un tramo de más de 200 o 300 metros, diría yo. Se mete el carro por varias calles, se destapa la cámara y se empieza la limpieza desde la parte sur hacia la parte norte”, sostuvo.

Aseguró que la labor con el carro succión-presión se iniciaría el 22 de octubre de este año. No obstante, de acuerdo con los residentes, ese día no hubo movimiento. Ante esta situación, el gerente respondió que averiguaría con el ingeniero y daría una respuesta, pero no hubo comunicación posterior.

Tras conocerse las denuncias por parte de la ciudadanía, La Crónica del Quindío consultó al alcalde de Pijao, John Jairo Restrepo Gallego, quien afirmó desconocer el caso a pesar de las reiteradas quejas de la comunidad. El mandatario indicó que revisaría la situación para ofrecer una solución, pero después de varios días no entregó información adicional ni dio respuesta alguna.

Retos y acciones institucionales

Eduardo Cifuentes Aranzazu, ingeniero civil de profesión y secretario de Planeación, Medio Ambiente e Infraestructura de Pijao, explicó el panorama que enfrenta el municipio frente a esta problemática.

“Esto es una problemática que viene desde hace mucho tiempo. La verdad es que se ha ido trabajando desde la Secretaría y se han aglomerado diferentes entidades, entre ellas la Secretaría de Salud y la Secretaría de Infraestructura. También, se ha convocado a las Empresas Públicas del Quindío, EPQ, como administradoras de las redes, y se ha trabajado con la comunidad involucrada de este sector. Es una problemática que requiere soluciones de fondo”, afirmó.

Frente a la información recibida recientemente desde EPQ y la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ, el funcionario indicó:

“La verdad es que se requiere optimizar ese colector que pasa por la quebrada, pero ese es un proceso que está en cabeza de las Empresas Públicas del Quindío y en este instante está en estudios y diseños. El colector es una obra que lleva un poco más de 30 años; ya cumplió su ciclo y consideramos que no está trabajando eficientemente. Por tal motivo, se requiere su optimización”, subrayó.

En ese sentido, Cifuentes destacó que desde la Secretaría de Planeación se busca articular esfuerzos institucionales para sacar adelante los proyectos.

“En este instante, lo que estamos haciendo desde la Secretaría es convocar las fuerzas vivas con el fin de poder unir esfuerzos y sacar adelante estos proyectos.  Además, en el Plan de Saneamiento y Manejo de Vertimientos, lo que hay en este momento planteado es la optimización y la construcción de mil metros lineales de colector, pero más que todo, es para la conducción hacia el posible lote donde va a quedar la planta de tratamiento de aguas residuales”, indicó.

En cuanto al propósito del colector, el funcionario detalló lo siguiente: “La función del colector es tratar toda la parte de las aguas que drenan sobre este sector. Es importante tener presente que hace mucho tiempo, cada una de las viviendas que colindan sobre la quebrada El Inglés vertían directamente sus aguas negras hacia la misma”. 

Sobre los puntos específicos afectados, señaló que “es desde la calle 10 hasta la calle 15 o 16, en la cual se está presentando la problemática”.

En relación a la participación de la comunidad, Aranzazu aseveró que las recomendaciones iniciales son que los residentes cumplan con la obligación de mejorar el vertimiento proveniente de las conexiones domiciliarias. 

“Nosotros lo que estamos haciendo es ir de la mano de las Empresas Públicas del Quindío. De todos modos, en estas oficinas, por más que se quiera contar con personal de apoyo, no disponen de los recursos necesarios para ejecutar algún proyecto específico. Aquí hay un rubro de agua potable y saneamiento básico, con ese recurso podríamos entrar a hacer un aporte conjunto, puede ser con el departamento o con EPQ para mejorar el colector, pero no para mejorar las salidas de las casas que lindan sobre la quebrada. Eso ya es una responsabilidad de cada uno de ellos”, mencionó.

El secretario añadió que para complementar estas acciones, es necesario realizar campañas con la Secretaría de Salud, con el Plan Local de Salud y con la parte social de EPQ.

Acerca de los pasos a seguir y el acompañamiento de las entidades públicas, precisó que en este momento el proyecto debe seguir su curso en los procesos de optimización del colector, porque finalmente esta infraestructura ya cumplió su ciclo.

“Buscamos el acompañamiento de la CRQ, en el sentido de que va a haber una ocupación del cauce, y esas ocupaciones del cauce tienen que ser autorizadas desde esta entidad”, dijo.

Con referencia al compromiso pendiente del carro succión-presión que EPQ había programado para el 22 de octubre, recalcó que “no se registró ninguna intervención y no se tuvo conocimiento de que hayan asistido”.

Desde la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ, el subdirector de regulación y control ambiental, Jhoan Sebastián Pulecio Gómez, ratificó que la entidad ha realizado varias visitas y elaborado un informe técnico frente a la problemática presentada por la ocupación de cauce en la quebrada El Inglés para la adecuación de algunas recámaras, así como por vertimientos directos a la fuente hídrica sin previo tratamiento.

“Desde la subdirección se elaboró el respectivo informe técnico y fue remitido a la oficina de pro sancionatorios ambientales, la cual ya emitió una medida preventiva de suspensión de cese de actividades de ambas conductas, tanto de la ocupación de cauce como de los vertimientos directos a fuente hídrica”, describió.

Pulecio Gómez indicó que se está a la espera de la información por parte de la empresa prestadora frente el cumplimiento de la medida preventiva, así como del cronograma de actividades para mitigar los vertimientos que se vienen presentando en la quebrada. 

A su vez, declaró que aunque la problemática está identificada, la autoridad ambiental ha venido actuando y realizando el seguimiento correspondiente.

“Se han atendido diferentes denuncias presentadas por la ciudadanía, así como los requerimientos realizados por la Procuraduría Ambiental y Agraria. Nosotros hemos brindado acompañamiento técnico y hemos realizado los requerimientos a la empresa prestadora, que es la responsable de llevar a cabo las adecuaciones necesarias para mitigar los impactos ambientales que se vienen presentando”.

Señaló que también se busca adelantar el proceso sancionatorio respectivo, con el fin de que los responsables o las entidades competentes actúen y realicen las actividades que la ley les ordena. Una vez culmine dicho proceso, se podrán ordenar las medidas compensatorias o resarcitorias para garantizar que los infractores respondan por las afectaciones causadas a los recursos naturales.

Por último, reiteró que se espera que las entidades encargadas del saneamiento del municipio adelanten previamente los estudios y diseños necesarios para culminar con las obras y mitigar los impactos ambientales que actualmente se presentan en el sector.

 

El olor que desespera: aguas negras y el agobio de salud pública 

Para conocer los detalles de la situación, La Crónica del Quindío se desplazó hasta el lugar y recogió los testimonios de varios habitantes afectados, quienes coincidieron en señalar el deterioro del sistema de alcantarillado y la ausencia de acciones concretas por parte de las autoridades locales y departamentales.

Mónica Liliana Flórez Arcila, habitante de la calle 11 e integrante del movimiento Pijao Cittaslow, expresó que el problema ha sido reiteradamente denunciado, pero sin resultados concretos. 

“Soy de Pijao y desde hace dos años los ciudadanos de la calle 11 hemos estado denunciando y hablando del grave problema de los colectores. Esos colectores se reventaron; son los que recogen las aguas negras de cada una de las viviendas que están alrededor y ahora esas aguas están sobre toda la quebrada El Inglés, una de las vías principales del municipio. Hasta el momento no lo han solucionado. Nosotros lo que esperamos es que se solucione. ¿Cuándo? No sabemos. Aquí toca la presión de la sociedad civil”, mencionó.

La habitante agregó que la contaminación no solo afecta la calidad ambiental del municipio, sino también su imagen como destino turístico y su valor patrimonial.

“Primero, los olores. Segundo, el problema de salud pública. Tercero, la imagen del lugar, porque esta cuadra y parte del municipio se ha recuperado gracias al esfuerzo de la sociedad civil: cuidar un jardín, recuperar una fachada e instalar un pequeño negocio de café. Un visitante que vino a Pijao me escribió literalmente: ‘La quebrada El Inglés está llena de popó, porque los olores que se generan son espantosos y es una de las calles principales del pueblo”, relató.

Flórez añadió que la preocupación no es solo por el turismo, sino también por los ciudadanos que viven alrededor.

 “Nos toca ver los zancudos y una quebrada tan hermosa, contaminada por la ineficiencia continua de los funcionarios públicos, de empresas como EPQ y de instituciones como la Alcaldía Municipal de Pijao. Nosotros, como ciudadanos que estamos en la calle 10, 11, 12 y de ahí para abajo, estamos afectados porque ya hay un problema de salud pública. Imagínese lo que pasa con una quebrada que se crece y, además, está contaminada, que nos trae malos olores y riesgos sanitarios”.

Complementó: “Ahora están hablando de grandes fiestas para el fin de año, o sea, ¿de qué forma estamos pensando? ¿No será que primero tenemos que solucionar este tipo de problemas antes de invertir en unas fiestas de fin de año, o es que la ciudadanía prefiere las fiestas a que se solucione el problema de la quebrada?”

Con respecto al carro succionador que EPQ había anunciado para el 22 de octubre de 2025, Mónica declaró que finalmente no se presentó. La residente afirmó que tras estar pendientes miércoles, jueves y viernes, ningún miembro del equipo acudió a revisar la situación. Además, consultó con los vecinos y tampoco recibieron visita alguna.

Diana Milena Arango, residente en la carrera 15, también manifestó que la principal problemática en el sector está relacionada con el tubo de aguas negras cerca de la quebrada. 

“Esos tubos se dañaron hace muchísimo tiempo y Empresas Públicas del Quindío no ha venido a arreglarlos. Además, tenemos problemas con el suministro de agua”, dio a conocer.

De esa manera, cuestionó la gestión del acueducto local: “No entendemos por qué, si se supone que tenemos una bocatoma que cumple con todos los requisitos de ley, en Pijao siempre se va el agua cada que llueve”.

Desde un local comercial, Sofía Peña, trabajadora de la tienda El Buen Vivir, describió el impacto que el problema de la quebrada está generando en el sector económico y en la salud de los habitantes.

“Lo que me preocupa y me afecta son los olores de la quebrada, porque los colectores se reventaron. Como dice la gente, el olor a popó es impresionante y el mosquerío es constante. Por ejemplo, la gente está consumiendo en la tienda y las moscas aparecen por todas partes; me toca espantarlas con el matamoscas”, relató.

Al mismo tiempo, la comerciante advirtió el posible riesgo sanitario.  “Uno realmente se ve afectado. Cuando una mosca se posa en esa quebrada contaminada y luego en una torta, por ejemplo, eso daña el producto y puede resultar en una enfermedad para los turistas o para uno mismo.”

Sobre el impacto de los fuertes olores en su salud, afirmó: “A uno le da tos, picazón y a veces uno siente como si se fuera a asfixiar”. 

En ese contexto, envió un mensaje de solidaridad al alcalde: “Por favor, póngase la mano en el corazón. Usted dijo que iba a luchar por el pueblo”.

Para Luz Edith Reyes Capera, quien vive hace 11 años en el municipio junto a su familia y cerca de la quebrada, el problema también pone en riesgo la salud de los menores. 

“Mi patio queda cerca, al lado de la quebrada, y sentimos olores a puro baño e inodoro sucio. En verano es peor. Aquí los zancudos no pican, muerden. Sería muy importante que nos acabaran con esa problemática. Tenemos un niño de 17 meses, a él no lo dejamos acercar a la cocina porque es donde están los olores. Lo mantenemos en la sala, que queda más lejos. La salud de él es nuestra mayor preocupación”, dijo.

Reyes recordó que hace varios meses las autoridades prometieron intervenir, pero no hubo resultados. “Hace como nueve meses vino el alcalde y dijo que nos iban a organizar el puente, pero ya pasó junio, julio, agosto, septiembre y octubre, y nada. Pagamos impuestos, pagamos servicios, pero el municipio no nos cumple”, puntualizó.

Para Mónica Nieto López, administradora del Hotel Balcón de las Garzas, la situación también tiene repercusiones económicas y ambientales. 

“Siempre se generan mosquitos a raíz de eso. Cuando llueve o cuando hace mucho calor, siempre tengo el olor. A veces se entran zarigüeyas o chuchas. Pagamos a alguien para que limpie la maleza junto a la quebrada para que no se vea tan afectado el hotel”, comentó.

Nieto afirmó que se comunicó con un funcionario de EPQ para solicitar atención, pero solo recibió explicaciones sobre el colapso del sistema.

“Le envié un audio preguntándole por una cámara que estaba abierta y por los malos olores, y esta fue la respuesta: Ese tema es con nosotros. Allí ese colector está colmatado; me imagino que le van a seguir esos olores porque —donde está esa cámara— enseguida está reventada la salida de la otra vivienda y toda esa red la tenemos colmatada. Ahí, pues, taparla igual el olor va a continuar. Esa cámara no está funcionando”.

La residente Martha Cristina Flórez Arcila informó que la problemática ha sido puesta en conocimiento de las autoridades ambientales competentes.

“Son varios años atrás y familias somos bastantes, porque la quebrada El Inglés atraviesa Pijao de norte a sur y desemboca en el río. La afectación ambiental es grande, lo mismo que la salubridad de las familias. Tenemos el problema de la fetidez que sale en algunos momentos, el olor es muy fuerte”, manifestó.

Finalmente, Adriana Jiménez Gómez, otra afectada, expresó que decidió mudarse a Armenia ante la imposibilidad de convivir con los olores. “El olor a cañería cuando hace calor, salir al balcón y ver ese paisaje es repugnante y desagradable, antihigiénico. Es un reflejo del abandono y la falta de salubridad con la gente del sector”, concluyó.

Así entonces, los pijaenses llevan meses esperando respuestas concretas de las autoridades. La población exige una solución definitiva que garantice la salubridad y evite posibles enfermedades, tanto en los residentes como en los turistas que visitan la zona. La incertidumbre y la larga espera han generado preocupación y malestar entre los habitantes, quienes reclaman acciones efectivas para resolver de manera inmediata esta situación.


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