Las labores en favor de los recursos naturales en el sector La Rivera, vereda Cruces, comprende 23 hectáreas protegidas.
Filandia es el primer municipio del Quindío en disponer lo necesario para poner en marcha la figura Pago por Servicios Ambientales, PSA. El programa despegó en una finca enfocada en la sostenibilidad y equilibrio ambiental, ubicada en el sector La Rivera, de la vereda Cruces.
Son 23 hectáreas protegidas las que componen el sector favorecido con esta alternativa. El predio es de suma importancia porque por allí pasa uno de los afluentes que nace del río Barbas, además de la quebrada La Sonadora, los cuales abastecen a gran parte de la población de la ‘Colina Iluminada’.
El PSA es el incentivo económico, en dinero o en especie, que reconocen los interesados de los servicios ambientales a propietarios, poseedores u ocupantes de buena fe, exenta de culpa por las acciones de preservación y restauración en áreas y ecosistemas estratégicos, mediante la celebración de acuerdos voluntarios entre los interesados y beneficiarios de los servicios ambientales.
El favorecido
NUEVA CRÓNICA QUINDÍO contactó a José Manuel Patiño Gómez, uno de los favorecidos con el PSA, ya que se encargó de hacer de su finca familiar un lugar comprometido con la sostenibilidad y el equilibrio ambiental.
Todo inició en los años 70 cuando el abuelo de Patiño Gómez adquirió una finca en la zona. Cuando falleció el adulto mayor, en 1997, empezaron a declarar el lugar donde estaba la edificación como zona protegida, por lo que se pensaba que sería un problema para sostener el modelo productivo que se tenía y que era ganadería.
Sin embargo, José Manuel, a pesar de la oposición de algunos de sus seres queridos, buscó las acciones para no vender la finca y al contrario sacar provecho y a la vez ser un soporte de conservación ambiental.
“Le dije a mamá que la finca tenía potencial, que había que cambiar de pensar. No fueron momentos buenos en la familia por esta propuesta, pero tuve el apoyo de mi abuela, la propietaria, ya que le gustaba la idea de hacer algo”, dijo José Manuel.
La finca está entre Filandia y Salento, en medio de 2 áreas protegidas: “Está en el distrito de manejo integrado especial de la cuenca alta del río Quindío, corresponde a Salento; y en Filandia, en el distrito de conservación Barbas Bremen; por lo que tuve que aprenderme los planos para saber sobre conservación”.
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Al final, el ingeniero civil conoció que debía hacer una reconversión productiva de modelo sostenible: “No sabía qué hacer, busqué consulta y al final logré consolidar un centro de educación en estos temas donde se explica qué es un proyecto de conservación, cómo se estructura y cuáles son las fuentes de ingreso que se pueden lograr, que aunque no se crea, las hay”.
El propósito de conservación se convirtió también en una apuesta por el verdadero turismo de naturaleza: “Este concepto a veces está mal aplicado, se cree que en una zona meter 200 caballos y caminar por las quebradas tiene que ver con turismo de naturaleza, debe implicar que el lugar quede igual o mejor como estaba antes de llegar la nueva actividad”.
Se la jugó con la permacultura y otras alternativas: “La finca ahora es un hospedaje rural, recibimos personas que viven una experiencia auténtica campesina, es que generamos nuestra propia electricidad, ha gustado mucho esto en el visitante. Tenemos también unos modelos productivos, 2 hectáreas en cultivos en un bosque de comestibles que es distinto al modelo agricultura porque tenemos una mezcla de más de 30 especies comestibles todas sembradas con árboles nativos, por lo que llega mucha avifauna y mamíferos, no solo producimos para el humano sino para el ecosistema”.
Todo esto los ha llevado a tener ganancias y hasta beneficios tributarios: “Fuimos beneficiarios hace poco de un proyecto de la Fundación Natura que se llama Magdalena y Cauca Vive que apoya fincas en la cuenca alta, en áreas protegidas, nos ayudaron con árboles, cercos naturales, paneles solares y crear corredores biológicos en potreros”.
Agregó: “Nos acercamos a la alcaldía y la CRQ hace 2 años, les contamos el proyecto de la finca y lo que hacíamos, tuvimos receptividad al punto que logramos descuento en el impuesto predial, bajó la carga tributaria y ahora somos los primeros beneficiarios del PSA por las 23 hectáreas”.
Sobre el pago
Pagos por Servicios Ambientales, PSA, en el predio La Rivera en la vereda Cruces, se realiza por medio del artículo 111 de la ley 99 de 1993, donde se estipula que se puede destinar el 1 % de los ingresos corrientes de libre destinación.
El 30 % de dicho recurso es para adquisición de predios o PSA. Por lo anterior, y viendo la necesidad del municipio de proteger el recurso hídrico, se buscó un predio que beneficiara a la comunidad de Filandia con este recurso.
“Se hizo todo en conjunto con la CRQ, para ellos se efectuaron vuelos de dron, recorridos con GPS y se vio la factibilidad de realizarlo en este predio La Rivera, por lo tanto hoy es una realidad que podemos pagar por proteger los bosques y el recurso hídrico, a través de este beneficio, que el concejo aprobó por el acuerdo 007 el 25 de julio de 2022”, resaltó a este medio escrito el alcalde de Filandia, Jaime Franco Alzate.
El valor del incentivo es calculado teniendo en cuenta las líneas económicas como lo son la ganadería, producción de plátano, café, leche.
“Por lo que Filandia, de acuerdo con esa estimación del incentivo, en conjunto con la CRQ, se calculó para el año pasado un costo de oportunidad de $710.000 por hectárea, lo cual es el valor que se le va a destinar a este predio por las 23 hectáreas en conservación para un total de $16.330.000”, agregó el mandatario.
Para quienes deseen ingresar a Pagos por Servicios Ambientales deben aceptar el cálculo del nuevo incentivo que se determina teniendo en cuenta los datos recogidos por las líneas de producción para este año, que puede aumentar o disminuir.
“Sin embargo, hay que tener en cuenta que deben estar ingresados en la base de datos de focalización de la CRQ, que la pueden revisar en la secretaría de Gestión Rural y Desarrollo Sostenible”.
“Son pagos parciales y se realizan las visitas periódicas de verificación por parte de la alcaldía municipal, para determinar que durante el periodo del acuerdo no se haga ninguna intervención, corte de árboles, ingreso de ganado, entre otras afectaciones”, precisó el alcalde filandeño.
Reacción desde CRQ
El director de la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ, José Manuel Cortés Orozco, se pronunció sobre que Filandia sea la primera localidad beneficiada con el PSA.
En ese sentido sostuvo que se pagarán $32 millones, “la CRQ invertirá $16 millones y el restante la administración municipal”.
Al tiempo, el directivo indicó que se beneficiarán 60 usuarios del acueducto municipal de Filandia y parte del casco urbano.
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