La Fundación NeoSentidos realizó una experiencia completamente sensorial piloto el pasado martes 28 de octubre en la Escuela La Nubia de Salento, para enseñar a los niños la importancia de conservar el páramo de Chilí y ecosistemas similares.
Los niños de la Escuela La Nubia, en Salento, vivieron una experiencia sensorial única. El aula de clase se convirtió en una muestra que evocó el ecosistema de alta montaña y se transformó en un pequeño páramo similar al páramo de Chilí, donde el arte, la ciencia y la emoción se unieron para enseñar sobre la importancia de conservar este ecosistema vital.
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La iniciativa nació de la Fundación NeoSentidos, liderada por el biólogo y representante legal Juan Pablo Ruiz Rojas, quien junto a un grupo de biólogos profesionales del Quindío lograron crear un modelo educativo que busca despertar el amor por la naturaleza a través de los sentidos en la primera infancia. “Promovemos que los niños utilicen los cinco sentidos para facilitar el aprendizaje y lograr que la educación ambiental deje una huella emocional y duradera”, explicó Ruiz Rojas.
El proyecto piloto, fue implementado por primera vez en esta institución rural. Con el apoyo de la Universidad del Quindío, los niños pudieron observar y tocar colecciones biológicas, recorrer infografías y fotografías, e incluso vivir un recorrido inmersivo con niebla artificial, sonidos del bosque y proyecciones audiovisuales que los transportaron al páramo de Chilí.
Mientras dentro del aula el aprendizaje se daba a través de la experiencia, fuera del aula un mural cobraba vida. “Ese mural quedará como un recordatorio permanente del día en que el páramo visitó la escuela”, destacó Ruiz Rojas.
Más allá del impacto artístico y emocional, el proyecto busca medir el cambio en la percepción de los niños frente al medio ambiente. “Queremos saber si realmente aprenden, si entienden la importancia del páramo y si esta metodología puede replicarse en otras escuelas del departamento”, señaló Ruiz Rojas.
La propuesta también ha despertado el interés del sector privado. Empresas como Ancestral Organics, Esto Es Quindío, ropa de marca quindiana y Comfenalco Quindío, quienes apoyaron la iniciativa, demostrando que la articulación entre la comunidad, la academia y las organizaciones puede generar transformaciones reales.
El próximo año, la Fundación NeoSentidos planea llevar su modelo a seis escuelas rurales de los municipios de Salento, Pijao, Córdoba y Génova, donde esperan seguir formando pequeños líderes ambientales y fortalecerlos mediante material científico que es parte fundamental del aprendizaje en las instituciones. “Ya identificamos niños que muestran un gran amor por la naturaleza. La idea es fortalecerlos, invitarlos a siembras participativas, huertas caseras y ofrecerles materiales como binoculares, guías de aves y todo lo complementario para motivarlos a seguir aprendiendo”, agregó Ruiz.
Con recursos limitados, pero con gran creatividad y pasión, la Fundación NeoSentidos quiere ir un paso más allá de la educación ambiental y más allá de una charla o un formulario de asistencia, sino que sea la oportunidad de convertirse en una experiencia transformadora, capaz de despertar conciencia, curiosidad y ternura por la tierra que habitamos.
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