Edward Fernando Bedoya se encarga de trasladar los escritos a los jóvenes de áreas urbanas como rurales de Armenia.
Luego de 16 meses sin rodar por Armenia, el Yipao del Libro volvió con la lectura y la oralidad a los sectores urbanos y rurales de la capital quindiana.
La propuesta, impulsada por la Biblioteca Municipal de Armenia y Corporcultura, visita diferentes escenarios, pero en esta oportunidad, lleva a cabo un trabajo permanente, donde a través de visitas a escuelas de las veredas Villa Oliva en El Caimo y San Juan, se encarga de transportar la magia de las letras a los más pequeños, en espacios donde los textos son escasos.
Descubriendo sonrisas con la lectura
Con una variedad literaria y obras con carátulas llamativas, Edward Fernando Bedoya Galvis inicia su labor desde las 6 a. m. preparando toda la indumentaria que hace parte de este espacio maravilloso que libera la imaginación de los más chicos y sus familias.
El Willys que lo lleva hasta la institución educativa de El Caimo, sede Villa Oliva, es conducido por don Hernán Parra, un hombre de 73 años que ve en estos niños “la esperanza de un mejor presente y futuro”.
Luego de equipar el Willys con obras literarias, el recorrido de 45 minutos inicia, y en la puerta de esta escuela rural, la cancha y el corredor, los infantes esperan con ansias que llegue el momento de abrir una nueva aventura.
En esta oportunidad, 10 jóvenes y algunos padres de familia se dejan maravillar por la primera historia que habla del perdón y la importancia de compartir, la cual conmueve a los pequeños y les permite seguir soñando, corriendo a escoger un nuevo libro para dar inicio a la magia en su imaginación.
Algunos sentados y otros acostados, con gran atención y curiosidad siguen la narración que Edward hace y se asombran y ríen con cada una de las acciones de los personajes.
Al finalizar la lectura, los pequeños corren hacia el salón como si allí existiera un tesoro oculto que ellos quieren mostrarle al mundo, y al salir nuevamente a la cancha donde se encuentra el Yipao del Libro, llegan sonrientes con unos librillos, hechos con hojas blancas y carátula de cartulina, adornados con dibujos y colores, son los libros creativos que los menores han hecho para inmortalizar su experiencia con este yipao que los transporta a otros mundos.
La lectura ha despertado su creatividad, ahora ellos se disponen a crear una final para esta historia, con dibujos coloridos, pequeños textos y muchas sonrisas. Los niños encuentran en su libro de creaciones una oportunidad para hacer realidad el sueño de algunos, ser escritores.
Un libro que construyen desde la segunda llegada del yipao y que no solo contiene cuentos, también tiene adivinanzas, dibujos, canciones y frases.
Terminan su labor con las letras propias, cierran su libro y con atención escuchan la siguiente historia. Al finalizar esta, aplauden con gran alegría y se despiden del vehículo que en Armenia ya no significa solo cultura y tradición cafetera, ahora también representa la magia y el encanto de la literatura.
Edward, junto con don Hernán, empieza a guardar todos los elementos que componen este singular yipao y dejan descansar un poco a los libros, mientras se preparan para otra nueva aventura en el sector urbano o rural de la capital quindiana.
Amantes de la lectura
LA CRÓNICA estuvo en la vereda El Caimo y conoció el proceso adelantado por el Yipao del Libro, el cual busca promover la lectura del libro en físico, tratando de recuperar la esencia de este elemento que ha sido relegado por la tecnología.
Héctor Pulgarín, padre de familia
Me siento muy contento de tener la biblioteca, hace muchos años esto no se veía y es como volver en el tiempo a hace 20 o 30 años. Realmente es muy bonito compartir con los niños para generar esa confianza y abrir espacios para la unidad familiar.
Deisy del Carmen Trejos, madre de familia
Me parece muy importante porque aparte de que le dejan un aprendizaje, los niños toman más amor por la lectura. Mi hija llega feliz, ha estado muy entusiasmada y antes era muy floja para la lectura.
Alejandro Bonilla Chaparro, grado 1
Me gustan mucho los libros y me gustaría que todos los niños lean así como nosotros y puedan aprender. La historia que más me ha gustado se llama ‘Lágrimas de cocodrilo’ porque el cocodrilo no compartía nada y se secó el bosque, pero los osos perezosos fueron y perdonaron al cocodrilo y aprendí a compartir.
María José Hernández Ibarra, grado 2
Me gusta mucho leer y escribir historias, y me encanta que el yipao venga a la escuela porque me prestan libros y me gusta tener tiempo para leer cuentos con mi mamá.
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