Fue el primer mandatario elegido por voto popular de la ‘Ciudad Milagro’, reconocido como uno de los mejores que ha tenido el municipio.
Transparencia, humildad, profesionalismo, el amor por la ciudad y su civismo, fueron algunas de las cualidades que caracterizaron de César Hoyos Salazar, exalcalde de Armenia, quien falleció la noche del pasado miércoles 6 de septiembre.
Si bien la partida del líder y profesional en todo los aspectos llenó de tristeza a familiares y amigos cercanos, se reconoce como uno de los más importantes mandatarios que ha tenido la capital quindiana, y precisamente pensadores y hombres cercanos a él lo enaltecieron en NUEVA CRÓNICA QUINDÍO.
Nació el 19 de febrero de 1944, en Génova, Quindío, hijo de Floro Emilio Hoyos Gómez y Teresa Salazar Tamayo. Alumno de las primeras letras de la maestra Alicia Molano, en Armenia cursó primero de primaria en el Nuevo Gimnasio, mientras que segundo, tercero y cuarto, en la escuela Olaya Herrera. De quinto de primaria a tercero de secundaria en el Seminario Conciliador.
Cuarto de bachillerato lo hizo en el colegio San José, quinto en el Rufino José Cuervo, pero de nuevo retornó al San José para graduarse de secundaria.
Profesional del derecho egresado de la Universidad Nacional. Aparte de su labor como alcalde en 1990, se destacó en 1993 por su paso por la Federación Nacional de Cafeteros como jefe jurídico, y en 1999 fue el presidente del Consejo de Estado.
El legado
Gabriel Echeverri González, abogado, exprocurador regional y en la actualidad colaborador de NUEVA CRÓNICA QUINDÍO, fue una persona muy cercana a Hoyos Salazar. Manifestó que Armenia vivió una época antes, durante y después del exmandatario.
“Estamos tristes por la muerte de un gran amigo, sin duda una de las posiciones que tuvo fue la de alcalde de Armenia, probablemente la historia de la ciudad está marcada por ese hecho. Es que él marcó el punto más alto que ha tenido la ciudad, él desde el discurso de posesión mostró cuál era el talante con el que iba a manejar el municipio”.
Agregó: “Y así lo hizo, con una total y absoluta ética, un compromiso por las obras del municipio sin malgastar un solo peso, con una total pulcritud, dando ejemplo de que sí se pueden manejar los dineros del Estado con mucho cuidado y sin corrupción. En ese sentido, el mandato de César Hoyos Salazar es ejemplar e histórico para el Quindío”.
Una manera de homenajear a Hoyos Salazar es en las elecciones del 29 de octubre, votar a conciencia y los futuros mandatarios basarse en sus cualidades para gobernar: “Se puede ser un buen alcalde, se pueden manejar muy bien los intereses del municipio para llevar bienestar a los ciudadanos”.
Luis Fernando Ramírez Echeverri, también muy cercano al líder social y ciudadano, reconoció que fue sin duda uno de los más importantes referentes que ha dado el Quindío.
“Fue un eminente abogado que llegó a los altos tribunales del Estado, dada su sapiencia, su gran intelecto con el que se desempeñó con lujo de competencia como alcalde de nuestra ciudad. Fue un hombre probo, con una transparencia y una honestidad que debe ser un legado en una sociedad que cada día es abrazada por el tema de la corrupción”.
Dijo que indudablemente su personalidad era de aplaudir: “Queda toda su formación académica, su desempeño en lo público, fue la persona que ayudó a impulsar y dar el nombre al parque De la Vida. Por ello, las actuales y futuras administraciones deben mantener latente ese legado, que lo tomen como principio importante para actuar por la ciudad”.
Jaime Lopera Gutiérrez, de la Academia de Historia del Quindío, AHQ, manifestó que en la sesión de la entidad, llevada a cabo ayer jueves 7 de septiembre, se rindió un minuto de silencio a un hombre ejemplar en todos los sentidos.
“En la sesión plenaria de la Academia de Historia del Quindío, su presidente ordenó un minuto de silencio por César Hoyos Salazar. Es un reconocimiento a un gran hombre que, en la administración pública y en la rama jurisdiccional, cumplió un papel con altura, eficiencia y honestidad”.
Añadió: “Como amigo inigualable, adornaba con su talento y su buen humor las tertulias y con su enorme memoria nos ofrecía rasgos históricos de la vida quindiana y nacional. Paz en su tumba y saludo a su familia”.
Cordón de Los Fundadores
Si bien fueron constantes y merecidas las condecoraciones que recibió Hoyos Salazar, quizás la orden Cordón de Los Fundadores en octubre de 2022 quedará en la retina de muchos, porque fue una de sus últimas apariciones en sociedad y también por el mensaje que dejó en referencia con la construcción de ciudad.
“Hay que avanzar en la construcción de la convivencia pacífica, comprometernos a forjar una nueva sociedad que supere la violencia, la envidia, el egoísmo y el individualismo. Una sociedad que sea justa y que le brinde a todos la oportunidad de estudiar, trabajar, producir y disfrutar el alimento, la vivienda, el vestido y el descanso”, destacó el dirigente.
Hoyos Salazar aseguró, en esa oportunidad, que se requieren líderes políticos que acepten y entiendan las diferencias de opinión y no la enemistad personal, sino que practiquen un diálogo que enriquezca a la sociedad y contribuya a precisar las diferencias.
“Que esta sociedad respete y mantenga la naturaleza como fuente de nuestra subsistencia, que las diferencias y controversias se resuelvan empleando la inteligencia y el trato respetuoso”.
Voces de condolencias
Al confirmarse el deceso del exmandatario de la ‘Ciudad Milagro’, rápidamente las voces de condolencias se hicieron notar dentro del departamento.
El gobernador del Quindío, Roberto Jairo Jaramillo Cárdenas, fue uno de los primeros en referirse al legado: “Pocos hombres resumen la vida de este departamento como César Hoyos Salazar. Con su partida, que enluta a toda la comunidad, despedimos un hombre que desde la academia, la administración pública, la economía y lo jurídico, dieron forma al Quindío que conocemos”.
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José Manuel Ríos Morales, alcalde de Armenia, quien otorgó en el 2022 la Orden Cordón de Los Fundadores a Hoyos Salazar, expresó: “Lamentable la pérdida del exalcalde, gran profesional, hombre intachable del que tuve la oportunidad de tener su visita en la administración. Lo reconocemos como uno de los mejores hombres al que debemos destacarle toda su actividad política como profesional; creo que es una gran pérdida para la ciudad pero también nos deja un gran legado basado en el derecho, en la seriedad, en la elegancia, en la pulcritud en el hacer muy bien el trabajo y ante todo en amar esta tierra para hacer lo mejor por ella”.
Desde el Congreso también se dieron a conocer mensajes, como el de la representante a la Cámara por el Quindío, Piedad Correal Rubiano: “Lamento profundamente el sensible fallecimiento del doctor César Hoyos Salazar, insigne ciudadano quindiano, nacido en Génova, quien puso en lo más alto al partido Liberal, como alcalde elegido popularmente, magistrado y presidente del Consejo de Estado. Gran jurista y académico, exejecutivo de la Federación Nacional de Cafeteros y exárbitro de la Cámara de Comercio de Bogotá, muy respetado en la capital del país. Se nos adelanta uno de los más destacados patricios liberales”.
El presidente del Colegio de Abogados del Quindío, Luis Alfonso Ramírez Hincapié, fue otros de los que se manifestó: “Aunque sabíamos de su ya larga enfermedad y estábamos al tanto de su evolución, no deja de causar dolor su partida. Cuando nos aprestamos a elegir nuevo alcalde de Armenia, todos los ojos de sus habitantes y dirigentes, tendrían que tenerlos puestos en su figura como el más vivo ejemplo de lo que es actuar con honestidad, con rectitud y un desinteresado amor por la ciudad”.
Agregó “que los valores y principios que encarnó y de los cuales fuimos fieles testigos, lo llevó a lo más encumbrado de la justicia contenciosa administrativa con su desempeño como presidente del Consejo de Estado, ni qué decir de la profunda huella que dejó entre quienes tuvieron el privilegio de nutrirse de su gran experiencia y su enorme riqueza jurídica, en su rol como docente universitario”.
Discurso de posesión como alcalde
El 1 de junio de 1990, César Hoyos Salazar tomó posesión como alcalde de Armenia, tras elección popular. Para muchos, ese día el discurso que ofreció a la comunidad fue uno de los más significativos y recordados que haya dado un mandatario en la región y que incluso aplica para la actualidad.
En primer lugar reconoció su fe en Dios, en una época que se erigían el dinero, el poder, el éxito, el placer. “Su amigo, el alcalde, les expresa su fe en Dios y que gobernará invocando la inspiración y fuerza de su espíritu y la bondad de la palabra del Dios que se hizo hombre, para marcar el camino de la verdad y la vida”.
A continuación ratificó ante un juez el juramento de cumplir con la ley: “Vine porque estoy convencido que como alcalde me corresponderá presidir en el orden municipal, se dignifica y ennoblece con este acto de respeto y acatamiento a la justicia”.
Se refirió acerca de la crisis de la justicia: “El país, se dice, padece una grave crisis en la justicia, personalmente pienso que la crisis no está en la administración de justicia. Esta puede tildarse de ineficiente, demorada y aún denunciarse la corrupción de algunos de sus miembros. Pero estos males encuentran solución en el aumento y mejoramiento de recursos humanos, económicos y técnicos”.
Agregó: “La administración de justicia ha puesto al servicio del país todo lo que se le ha pedido: la vida de innumerables servidores, el sometimiento al trabajo en condiciones precarias, bien por los locales y mobiliario desvencijado, bien por la carencia de utilería, o bien por los menguados salarios e injustas demoras en su pago”.
“Ni la ley, ni los jueces pueden por sí solos hacer virtuosos a los hombres. Tampoco puede responsabilizarse a los jueces de la injusticia que vive el país. Quizás lo justo sea asumir todos su cuota de responsabilidad en esta crisis. Nos hemos ido acostumbrado a creer que ser buenos es no participar en el mal, cuando la verdadera bondad está es en hacer el bien”.
Sobre cómo recibe a la administración, tras el empalme, afirmó que no le correspondía reformar el pasado, si no empeñarse en las expectativas del futuro de la ciudad. “No pretendo conducir la ciudad mirando por el espejo retrovisor, sino por la espaciosa panorámica de su futuro”.
De objetivos de gobierno remarcó que habían obras no ejecutadas o inconclusas por lo que había que revisarlas y actualizarlas en vez de reincidir en la formulación de un nuevo plan.
Y no dudó de la importancia del ciudadano: “Esos espacios son el escenario para el ejercicio pleno de los derechos y deberes. El lema Ciudadano Alcalde resume el objetivo: incorporar el ciudadano a la administración de su ciudad. Que cada uno sienta y cumpla el compromiso con su ciudad, que se vincule a las tareas que determinan su desarrollo. El alcalde es un intérprete y coordinador de la acción ciudadana”.
Para ello dijo que nombraría “un gabinete que reúne ciudadanos de probada capacidad y reconocida solvencia moral, el cual he seleccionado con total libertad e independencia”.
Se empeñó en reorganizar la administración y las finanzas municipales. Además convocó a las personas de buena voluntad y a todas las entidades cívicas, gremiales, profesionales, deportivas, culturales, ecológicas, voluntariados sociales, juntas de acción comunal, juntas administradoras locales y organizaciones políticas a contribuir con su pensamiento.
“Para mantener vigente y vigoroso este propósito acordé con la Federación Nacional y el Comité Departamental de Cafeteros asignarle el nombre de parque De la Vida, al que dicha entidad ha de construir sobre los terrenos del antiguo ancianato”.
“Ni la ley, ni los jueces pueden por sí solos hacer virtuosos a los hombres. Tampoco puede responsabilizarse a los jueces de la injusticia que vive el país. Quizás lo justo sea asumir todos su cuota de responsabilidad en esta crisis…”
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