Saltar al contenido

Aunque no hay focos críticos identificados, Planeación advierte que las condiciones climáticas están generando estrés en el arbolado urbano.

Las recientes lluvias y vendavales en el departamento del Quindío han generado la caída de árboles y afectado infraestructuras en municipios como Armenia y Calarcá, encendiendo las alertas sobre el estado del arbolado urbano y su manejo preventivo.

Lea también: Vendaval derribó árbol en la plaza Bolívar de Calarcá: dos heridos y un negocio afectado

Ante este panorama, el Departamento Administrativo de Planeación de Armenia reiteró que, aunque no existen actualmente focos críticos identificados de árboles en riesgo inminente, sí se atienden de manera permanente las solicitudes ciudadanas y se realizan inspecciones técnicas para prevenir emergencias.

Víctor Hugo González Giraldo, subdirector de la dependencia, explicó que es clave diferenciar entre la percepción de riesgo de la ciudadanía y un riesgo real determinado técnicamente. “Existen dos tipos principales: cuando el árbol afecta infraestructuras públicas o privadas, y cuando presenta problemas fitosanitarios, es decir, enfermedades o daños estructurales que comprometen su estabilidad”, señaló.

En ese sentido, indicó que cada caso es evaluado por profesionales forestales mediante visitas técnicas. Solo tras este análisis se determina si el árbol requiere poda, mantenimiento o, en casos extremos, tala. “Cortar un árbol nunca es la primera opción. Se prioriza su conservación siempre que sea posible”, enfatizó.

Las intervenciones se concentran principalmente en zonas públicas como parques, canchas y avenidas, priorizando espacios con alta afluencia de personas. Actualmente, se adelantan trabajos en sectores como Ciudad Dorada, Limonar, Gaitán y Nuevo Amanecer, así como en la avenida 19, donde se han retirado árboles secos de especies como guayabos, mangos y guamos que ya cumplieron su ciclo de vida.

Uno de los casos recientes ocurrió en el barrio Ciudad Dorada, donde un árbol colapsó pese a no presentar señales previas de deterioro. Según Planeación, este tipo de situaciones responde a factores externos como el aumento de lluvias y vientos, que generan estrés hídrico y estructural en los árboles. “Son fenómenos naturales que pueden provocar volcamientos incluso en individuos aparentemente sanos”, explicó el funcionario.

La atención de emergencias se realiza de manera articulada con diferentes entidades. En casos de afectación a redes eléctricas interviene la Empresa de Energía del Quindío, mientras que si hay impacto en acueducto o alcantarillado actúa Empresas Públicas de Armenia.. Por su parte, la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) es la encargada de otorgar permisos de aprovechamiento forestal, especialmente en predios privados.

Planeación aclaró que su competencia se limita a árboles ubicados en espacios públicos, mientras que los individuos en predios privados son responsabilidad de sus propietarios, quienes deben tramitar los permisos correspondientes ante la CRQ.

En la actualidad, el municipio tiene identificados cerca de 15.000 árboles en parques y avenidas, aunque se estima que podrían existir entre 4.000 y 5.000 más en zonas de protección aún no inventariadas.

Otro de los retos señalados por la administración es la falta de planificación histórica en la siembra de especies. “Durante años se sembraron árboles sin prever su crecimiento o impacto urbano. Hoy vemos especies como ficus, eucaliptos o palmas botella que generan riesgos o conflictos con infraestructura”, explicó Andrés Felipe Maya, profesional del área ambiental.

Precisamente, las denominadas palmas botella representan un riesgo adicional, ya que son vulnerables a plagas que las debilitan internamente, provocando caídas repentinas. Además, sus hojas pueden alcanzar pesos de hasta 30 kilos, lo que aumenta el peligro en caso de desprendimiento.

Ante este panorama, la administración municipal hizo un llamado a la ciudadanía a no sembrar árboles sin asesoría técnica. Para ello, el vivero municipal ofrece acompañamiento gratuito y suministro de especies adecuadas, en coordinación con juntas de acción comunal.

Finalmente, las autoridades reiteraron que en caso de emergencias relacionadas con árboles, la ciudadanía puede comunicarse a través de los canales de atención de bomberos y organismos de gestión del riesgo, desde donde se coordina la respuesta interinstitucional.

 

Sembrar sí pero con planificación y acompañamiento

El vivero municipal es una alternativa segura a la que la ciudadanía puede acudir a través del Departamento Administrativo de Planeación, para que en caso tal, se pueda verificar por medio de las Juntas de Acción Comunal y con supervisión de la alcaldía, los lugares y ejemplares que se puedan sembrar y sean acordes a la dimensión social y urbanística del barrio.


junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930