La contraloría de Armenia concluyó que el deterioro de la malla vial de la ciudad requiere más que un contrato de reparcheo. El ente de control descartó daños en algunos puntos que habían sido intervenidos.
La Contraloría de Armenia se dio a la tarea de revisar llamados ciudadanos que daban cuenta de daños y falta de estabilidad en labores de reparcheo que fueron ejecutadas en el mes de octubre del año anterior en diferentes puntos de la ciudad. El ente de control concluyó que son nuevos huecos y fisuras muy cerca donde ya se había intervenido.
Lo anterior, tras revisar el contrato 002 de 2020, mediante el cual se intervinieron 12 puntos en concreto rígido y asfáltico en las zonas catalogadas como críticas de la capital quindiana, pero tras inspeccionar cada uno de los puntos concluyó que el contratista cumplió con lo estipulado y los baches existentes son nuevos ante un desgaste de la malla vial que es evidente.
Según Isabel Cristina Carvajal Ramos, contralora de Armenia, “desde el punto de vista técnico el contrato rehabilita 12 tramos según diagnóstico presentado en los estudios previos de la secretaría de Infraestructura de Armenia. La intervención consistió en pavimento flexible y rígido. Se debe tener en cuenta que tras el diagnóstico y la fecha de adjudicación del contrato hay un desgaste mayor del pavimento, si se le suma el problema del invierno y el uso diario”.
Aunque lo ideal sería una rehabilitación definitiva en los sectores más críticos, esto requiere de la destinación de recursos económicos. Afirma el ente de control que el contrato no alcanzó con la totalidad de la necesidad —reparación de la malla vial— pero en lo expresamente contratado y referenciado presentó estabilidad de obra y calidad en los materiales, pero ante el avanzado deterioro de algunas calles, carreras y avenidas queda menguado y el daño aparece muy cerca de estas zonas referenciadas.
“Hicimos un recorrido y encontramos 3 tramos con unas condiciones realmente críticas en las que ni siquiera un reparcheo podría mejorar la transitabilidad. Se trata de Tres Esquinas a la glorieta Malibú, Carrera 19A —sector barrio Miraflores— y la calle 23 hasta la glorieta de El Bosque. La necesidad que había no era de una rehabilitación, sino de una reposición absoluta, es decir de la base y subbase”, dijo.
Para Carvajal Ramos, está claro que cada uno de los proyectos del municipio deben estar respaldados con apropiaciones presupuestales, por lo que en virtud de la poca disponibilidad, se acude a esta serie de contratos que terminan siendo insuficientes para rehabilitar una malla vial en malas condiciones a lo largo de varios años.
“Lo que hemos visto en comparación con otras ciudades tiene que ver en la diferencia de los contratos. En ciudades vecinas se acude a un contrato de suministro, ya sea de asfalto o concreto, lo que permite que el municipio disponga de este material para las reparaciones que estime convenientes, quiere decir, de acuerdo con las necesidades. Está claro que las vías de la ciudad casi necesitan ser pavimentadas y recuperadas integralmente, pero esto implica una cifra considerable de recursos”, expresó la titular de este organismo de control.
Riesgo antijurídico
La contralora del municipio de Armenia afirmó que al riesgo de alta accidentalidad se suma el correspondiente al daño antijurídico que se puede presentar, es decir, las demandas que puede percibir el municipio ante la falta de mantenimiento a las vías y que como consecuencia cause daño a terceros, situación que obligaría a la alcaldía a pagar cuantiosas sumas de dinero en procesos ante la jurisdicción contenciosa administrativa.
Sin asfalto
Para el alcalde de Armenia, José Manuel Ríos Morales, la actual situación de paro nacional y que ha generado un desabastecimiento de algunos insumos, entre ellos los de construcción, derivó en la suspensión de labores de reparcheo que estaba efectuando la administración en las zonas más urgentes.
“Tuvimos que suspender los programas de reparcheo. El paro afectó muchísimo, pues los materiales que se consiguen están a unos precios que no son nada razonables. Estamos confiados en que ahora en el mes de junio podamos adjudicar el contrato para poder comenzar con las intervenciones”, dijo el mandatario.
Opinión de conductores
Jorge Eliécer Celemín Martínez, líder de motociclistas en el Quindío, aseveró: “Uno ve que muchos huecos intervenidos se destapan y cuestionamos la calidad de los materiales empleados. Inclusive nos tocó presenciar hace poco cómo el conductor de un vehículo de alta gama cerró la vía en la calle 23 cerca del parque El Bosque, en señal de protesta por el daño causado en su automotor tras caer en un profundo hueco. El alcalde ese día se comprometió para que el 15 de junio fuera adjudicado el contrato para los arreglos y esperamos que esto se cumpla”.
Para Ramón Orjuela, conductor de automóvil, “a la falta de intervención de las vías se suma que por estos días ha estado transitando mucho camión que llega desde Bogotá por la vía Fresno, sabemos que se trata de algo de fuerza mayor, pero antes del paro ya estaba el deterioro y no se tomaron las acciones”.
Lucía López, habitante del barrio Berlín, manifestó: “El tramo cerca del instituto Comfenalco por la calle 23 es desastroso, hay huecos que se llenan de agua en época de lluvia y ocasionan daños y accidentes. También afecta a los transeúntes debido a que cuando los vehículos pasan por esas zonas inundadas lanzan agua hacia los caminantes”.
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