Saltar al contenido

Peces: ‘alimentándose’ de plásticos

correo.oele@gmail.com

sábado, 2 noviembre 2024

COMPARTIR LA NOTICIA:

“Las partículas de plástico están presentes en todos los aspectos de nuestra vida: en el aire que respiramos, el agua que bebemos y la comida que ingerimos”: Fundación Aquae.

Del petróleo sale plástico, y así como ese combustible está afectando al planeta por la emisión de dióxido de carbono (CO2) – gas de efecto invernadero -, el uso del plástico, en múltiples formas, está acelerando su proceso de degradación, porque contamina el agua, el aire, la tierra, los alimentos, etc. Estamos tan acostumbrados a emplearlo que ya nos parece natural verlo cubriendo las playas, navegando en los ríos, flotando en el mar y cubriendo la capa vegetal.

Este material tiene otra versión, el polietireno, polímero termoplástico, cristal o vidrio de plástico duro, convertido en uno de los más importantes del mercado – según lo tiene publicado Wikipedia – y que es empleado como recipiente de alimentos, laboratorios, juguetería, etc. Plástico o polietireno son parte de todas las formas y usos obtenidos a partir del oro negro. Por eso, la ‘guerra’ no es solo contra los combustibles fósiles, sino también contra los plásticos, si se quiere dar un respiro al planeta y a la humanidad. 

Además, la Conferencia de las Partes (COP) en sus reuniones anuales debe adoptar decisiones acordes con sus propósitos de lucha contra el cambio climático y la defen-sa de la biodiversidad, dentro de los cuales están también el no uso del plástico y la promoción de otros materiales menos peligrosos. Según lo socializa Iberdrola en su página web, “se debe eliminar el vertido de residuos plásticos”. La que referimos, es una empresa española dedicada a actividades relacionadas en el negocio de producción y comercialización de electricidad mediante instalaciones que utilicen fuentes de energía sostenible.  

Lea tmabién: En Armenia se entregó John Emerson Esquivel, relacionado con una inversión en el caso Daily Cop

La defensa de la vida y las advertencias de su extinción son bien conocidas: “Es fundamental tener un planeta sano para que el futuro sea próspero y pacífico. Todos debemos contribuir a proteger nuestro único hogar”, recalca António Guterres, secretario general de Naciones Unidas. Es tanta la basura asociada al plástico vertida a todos los rincones de la Tierra, que ya los científicos hablan de la “era del plástico”, o ‘plasticeno’.  Así que, este será el tema del artículo dominical. 

El plomo: derrumbe de un imperio

Este documento tiene el respaldo de apartes del artículo: “Cuando el plástico puso en jaque al mar” de Cristina Romera Castillo, publicado en el suplemento del periódico El País de España el pasado 27 de octubre. Ella es investigadora del Ramón y Cajal – laboratorio – en el Instituto de Ciencias del Mar, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, España. Empieza afirmando: “En 1994, unos investigadores encontraron restos de plomo en el hielo de Groenlandia que provenía de la explotación de minas en Hispania durante el florecimiento de la República y el Imperio Romano, entre los años 500 a. C y 300 d. C”. 

¿Cómo afectó a los romanos de esa época? Wikipedia indica que la asimilación del plomo por parte de la aristocracia puede haber sido de hasta 1 miligramo/día; y se cree que afectó la capacidad mental y disminuyó la tasa de natalidad entre la clase dirigen-te, factor importante en la decadencia de ese imperio. ¿Pasará lo mismo con los combustibles fósiles y el plástico? Asevera Romera: “cuando dentro de miles de años los científicos del futuro tomen un testigo de sedimento del fondo del marino o de hielo de Groenlandia (si es que todavía queda), encontrarán una capa más o menos gruesa contaminada por plástico o ‘plasticeno’, como algunos lo llaman”.

Según lo reseña la aludida investigadora, “podrán saber cuándo se comenzó a usar plástico en masa y durante cuánto tiempo. Porque buena parte del plástico que estamos generando y tirando se está acumulando por todos los lugares del planeta. La producción anual de plástico en el mundo ya ha alcanzado los 400 millones de toneladas. De todo eso, se calcula que el 4 % llega al mar cada año. Aunque sea un pequeño porcentaje, estamos hablando de más de 16 millones de toneladas”. 

Explica adicionalmente la científica que “la mayoría de este llega al mar a través de fuentes terrestres, principalmente ríos. Un estudio estimó que más del 80 % de todo el plástico mundial que llega al mar lo hace a través de diez ríos, ocho de los cuales se encuentran a Asía y África. Una vez en el mar, el plástico comienza a degradarse debido a múltiples causas, como la erosión, la oxidación o – lo que más contribuye – la radiación ultravioleta del sol. La degradación puede acabar fraccionando el plástico en trozos pequeños que cuando tiene menos de cinco milímetros se los llama microplásticos”.

Degradación acelerada en la playa

¿Qué pasa cuando los envases se tiran en la playa? Al respecto responde Romera: “se degrada más rápido que en el mar porque las temperaturas de la arena pueden alcanzar los 50 grados. Es importante mantener limpias las playas para evitar que este plástico que incluye mucho microplástico llegue al agua del mar. Hay otro tipo de microplásticos (primario) que no viene de la fracción de uno grande (secundario) sino que llegan al mar en ese pequeño tamaño. De estos, los más abundantes son las fibras de ropa que se suelta en los lavados, que las lavadoras no filtran y pueden acabar yendo al mar”.

Los carros no se quedan atrás con esta contaminación, y al respecto expone que “otro tipo de microplástico primario muy abundante son las partículas que sueltan los neu-máticos de los carros al rozar contra el asfalto o las partículas plásticas que vienen de las ciudades, como, por ejemplo, pintura de los edificios. Incluso se ha descubierto recientemente que otra fuente de microplásticos es el césped artificial, que con el tiempo se va rompiendo y sus partículas vuelan hasta llegar a ríos y mares”. 

Más adelante menciona que “hay plástico que es considerado biodegradable, pero que nadie sabe qué hacer con él. (…) Como su nombre pudiera indicar, hace pensar que se puede tirar en cualquier lado, y desaparecerá, pero no es así. La mayoría del plástico biodegradable no se degrada en las condiciones que se dan en el mar o en otras condiciones medioambientales. Se necesitan más de 50 grados y condiciones de humedad que solo se dan en una planta de compostaje”.

Ella resalta que “a pesar de todo el plástico que llega al mar cada año, los científicos solo han podido encontrar y contabilizar el 1 % de este. ¿Dónde está el plástico perdi-do? (…). Uno de los caminos pasa por toparse con organismos marinos. Pueden ser ingeridos por animales provocando su muerte o incluso pasar a un nivel mayor de la cadena alimentaria cuando estos son presa de otros animales depredadores, pudiendo llegar a nuestros platos”.

Compuestos químicos, otro peligro

Cristina Romera Castillo también presenta en su artículo el peligro implicado en compuestos químicos y esto nos enseña: “durante su degradación, el plástico va liberando compuestos químicos al agua del mar, especialmente si le da la luz del sol. Es lo mismo que ocurre con la migración de compuestos que pasan de los envases de plástico al alimento o bebida que contienen. El plástico no suele ser un polímero puro, sino que lleva una infinidad de compuestos químicos que se le añaden para darles las propiedades requeridas para su uso (retardantes de llama, antioxidantes, estabilizantes…)”. 

Argumenta que “hasta el 60 % de los plásticos pueden llegar a ser aditivos. Estos se liberan con facilidad especialmente si le da la luz del sol o si se calientan (…). Gran cantidad de estudios muestran que los compuestos químicos liberados por el plástico son nocivos para muchos organismos marinos. Por poner algunos ejemplos, se ha visto que inhiben el crecimiento y la producción de oxígeno de uno de los organismos fotosintéticos más abundantes del planeta, la cianobacteria Prochlorococcus, responsable del 10 % del oxígeno que se produce en el océano”.

Al final del artículo aclara que “no es posible limpiar el mar de todo el plástico que ya hay. Pero lo que sí debemos ahora es evitar que siga llegando, evitar generar residuos y gestionar bien los que sean inevitables”.  Además de evitar el uso del plástico, es preferible apostarle a bebidas y alimentos que vienen en recipientes de vidrio, un producto 100 % reciclables y que no contamina bebidas y comidas.   


junio 2026
L M X J V S D
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
2930