El candidato escogió Armenia para adelantar el trámite ante la registraduría y va con el aval del Nuevo Liberalismo.
Ayer el quindiano Juan Javier Baena Merlano inscribió su candidatura al Senado de la República para las elecciones de 2026. El exconcejal de Bogotá realizó el trámite en la Registraduría del Quindío con el aval del Nuevo Liberalismo, partido con el que buscará representar al departamento donde vivió su infancia y juventud.
Antes de formalizar su inscripción, Baena conversó con La Crónica sobre su decisión de llegar al Congreso tras renunciar a su curul en el concejo de Bogotá.
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Usted es quindiano, pero varios no lo conocen. ¿Quién es Juan Javier Baena?
Nací en Bogotá porque mi papá fue a buscar oportunidades a la capital. Soy hijo de un montenegrino que se enamoró de una costeña. A los seis años nos mudamos al Quindío, donde me criaron y viví hasta los 18 años. ¿Por qué soy quindiano? Porque aquí lo aprendí todo. Nací en Bogotá, pero la mayor parte de mi infancia la viví en el Quindío, hasta ser mayor de edad.
Estudié en el Gimnasio Inglés. Mi promoción fue la primera que completó todo el proceso educativo, desde kínder hasta el grado. Después salí a estudiar Derecho en la Universidad del Rosario en Bogotá, donde comencé a dar mis primeros pasos en política.
¿Qué recuerda del departamento del Quindío?
Viví en varios lugares de Armenia, en un condominio llamado Las Colinas, subiendo hacia Circasia, a la derecha, cuando no había peaje. Recuerdo cómo Circasia se movilizó para evitar que instalaran el peaje que nos alejaría de Armenia. Llegaron a poner esas casetas y nosotros, de jóvenes, protestábamos contra el cobro.
Recuerdo el terremoto. Me tocó vivirlo en el Quindío. Venía del recreo en el Gimnasio Inglés cuando ocurrió el sismo, al llegar del segundo descanso. Fue muy particular: un niño había aprendido bien que debía estar debajo del marco de la puerta, pero todos los compañeros estábamos dentro del salón. Tocó empujarlo, se cayó al suelo y le pasamos todos por encima.
Recuerdo hacer fila en el Yuldana y en el Yanuba para ver cine. Cuando la película era buena, las filas le daban la vuelta a las cuadras.
¿Cuáles son sus preocupaciones respecto al Quindío y qué podría trabajar desde el Senado?
Una muy importante es que el Quindío está aislado de todas las conversaciones nacionales porque no hay senadores quindianos. Entonces, si hay recursos para el agua, ningún senador trabaja para que esos recursos lleguen al Quindío.
Primero, quiero trabajar por el adulto mayor. El Quindío es particularmente un departamento envejecido, con una población mayor de 60 años. Quiero ser el senador de los adultos mayores. ¿Cuáles son las filas que deben hacer para reclamar un medicamento o para pedir una cita? ¿Cómo se están recreando?
Segundo, quiero trabajar a nivel nacional por el agua. Todos vertemos desechos en nuestros ríos. Colombia fue el país donde más llovió el año pasado, pero no tiene gobernanza del agua. En los países árabes lo más importante son las políticas del agua, y aquí, como abunda, la despreciamos. Tenemos problemas de agua en La Tebaida, Circasia, Montenegro y Armenia.
Tercero, y esto seguro generará polémica: trabajar para despolitizar al Quindío y a Colombia. ¿Cómo? Dándoles oportunidades a las personas. El mayor empleador del Quindío son la gobernación y la alcaldía. La pregunta es: ¿les interesa ser los mayores empleadores? Claro, porque esa gente vota por ellos. ¿Cómo rompemos ese statu quo? Logrando que haya oportunidades, buscando empleabilidad.
Dice que uno de sus intereses es trabajar por Colombia como lo hizo por Bogotá, pero esos 50.000 votantes, ¿no se sienten traicionados porque los dejó a mitad del periodo?
Yo le digo sí al Senado, pero no le estoy diciendo no a Bogotá. Renuncio al concejo porque limita las posibilidades de acción. Quiero seguir trabajando por Bogotá y por Colombia. ¿Por qué? Porque el Quindío, Bogotá y Colombia necesitan un país que funcione, y el país no está funcionando. No dejo de trabajar por Bogotá ni por esas personas que depositaron su confianza y su voto en mí. Les doy la tranquilidad de que vamos a trabajar ahora también por ellas.
¿Qué comisión le gustaría integrar de llegar al Congreso?
La séptima, porque es la de servicios públicos, y ahí puedo trabajar el tema del agua. También es de trabajo, y quiero crear empleos en este país.
¿Qué puede hacer para acabar con la desconfianza que existe hacia el Senado?
Lo primero es que soy un exconcejal dispuesto a trabajar por el Quindío y muestro resultados. Mis debates de control político han tumbado a personas importantes. Nuestras gestiones por lo público han mostrado resultados ejemplarizantes.
¿Qué lectura política hace hoy del país y del Congreso?
Todo el mundo critica al Congreso, pero si no fuera por él, hoy no tendríamos ese muro de contención que en muchas cosas ha frenado a Petro. Le pongo un solo ejemplo: la Constituyente.
Recordemos que Petro quiso convocarla. Firmó dizque en mármol que no iba a modificar la Constitución con una Asamblea Nacional Constituyente, pero tuvo toda la intención de hacerlo para perpetuarse en el poder. Si no fuera por el Congreso, eso habría pasado, y particularmente por el Senado, porque en la Cámara tenía los votos para que pasara.
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