Saltar al contenido

En el Quindío está disparado el consumo de sustancias ilícitas

socialmedia@cronicadelquindio.com

miércoles, 29 diciembre 2021

COMPARTIR LA NOTICIA:

El Eje Cafetero concentra las más altas cifras de consumo de alucinógenos como marihuana, basuco y heroína.

En el Quindío continúa siendo elevado el consumo de sustancias estupefacientes. Desde el Observatorio de Drogas del Eje Cafetero indican que en el departamento —en especial la ciudad de Armenia— va en aumento el consumo de heroína y otras sustancias ilícitas.

Maribel Restrepo Mesa, coordinadora del observatorio, manifestó que esta región del país concentra los más altos niveles de consumo de todas las drogas. Aunque las cifras reales se conocerán el próximo año, se estima que en la última década en el departamento 800 personas han solicitado tratamiento por trastornos por opioides, actualmente unas 300 personas están en tratamiento con metadona.

Aunque se presenta una disminución en las edades de iniciación en la droga, los 8 años es la edad más temprana detectada.

Cifras 

El Observatorio de Drogas de Colombia del ministerio de Justicia y del Derecho, en coordinación con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, realizaron el tercer Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas 2019. Mediante encuesta realizada a partir de un muestreo en hogares en población general de 12 a 65 años, residentes en todos los municipios del país con más de 30.000 habitantes en el área urbana, sobre la base de una muestra final de 49.756 personas que representan a una población de 23.747.363 habitantes del país, 48.3 % de hombres y 51.8 % de mujeres. 

Entre los resultados se concluye que entre los territorios del país con mayores prevalencias de consumo de sustancias ilícitas en el último año se encuentran Risaralda con el 6.8 %, Quindío 5.9 %, Medellín 5.4 %, Caldas 5.1%, Amazonas 4.4%, Bogotá 4.3 % y Cauca 4.2 %.

En pandemia

Según la coordinadora del observatorio, durante la pandemia los expendedores de drogas no detuvieron su accionar, y aumentaron las afectaciones en salud mental por el encierro y la incertidumbre económica, lo que llevó a un mayor consumo de sustancias. 

Identificación

Aseguró que en un reciente trabajo que se presentó en la ciudad de Armenia se atendieron a 266 personas. Además, se identificó un grupo flotante de consumidoras de heroína entre las ciudades de Armenia y Pereira y, sin revelar el número, anticipó que se refleja un alto índice de contagio de hepatitis entre esta población. 

En contraste, la directora del observatorio destacó el trabajo que se efectúa desde el Centro Escucha, espacio que ha contribuido como puente para los consumidores y ha servido como facilitador en el acceso a servicios de salud.

“Es admirable sostener el Centro Escucha, proceso articulador que ha ayudado a reducir los riesgos y daños de los consumidores”, precisó.

Otras drogas

Advierten con preocupación desde el observatorio, que adicional al elevado consumo se está presentando una adulteración de sustancias ilícitas. Esta situación además de afectar el sistema nervioso central como lo hacen las drogas habituales, afecta otros sistemas del cuerpo humano. 

“Hemos identificado que los llamados cocineros inventan fórmulas —adulteran— con las drogas y adicionan suplantadoras que simulan efectos a la sustancia original. Por ejemplo, el tucibí que hemos encontrado no es real, sino que se cambia por ketamina, la cual ocasiona un daño renal impresionante. También vemos esta situación con lo que se vende por éxtasis, que también resulta ser mezclado y deteriora el sistema nervioso central”, dijo.

A considerar 

Sugiere la coordinadora que quienes se encuentran en el programa de transición a la metadona —sustancia medicada que busca sustituir a la heroína— no están obteniendo los resultados esperados. 

“Esto se tendría que revisar a fondo, en algunos casos es que estas personas están incurriendo en mezclas entre la sustancia original y la sintetizada lo que deriva en sobredosis y otros efectos lesivos”.

Narcocultura

Así mismo, advierte un elevado consumo de cocaína, pues no hay números que permitan hablar de una disminución y, por el contrario, sigue aumentando desde hace varios años. Algunos acceden por un falso estatus social, pero en realidad, según análisis, se trata de la sustancia más alterada, con un escaso 5 % de pureza.

“La estamos viendo en todos los estratos, se podría decir que hay una narcocultura muy difícil de deconstruir, pero lo que se vende es de mala calidad —hemos encontrado cocaína con bastante levamisol— sustancia de uso veterinario, que hace creer que se está comprando un producto de calidad- ocasionando daños y riesgos mayores a la salud”, dijo. 

Más acompañamiento

De acuerdo con José Marcial Apablaza Yañez, líder social en el departamento y quien ha recibido galardón de la ONU, gracias a su trabajo con la población habitante de calle, el asunto de drogas en el departamento está ligado a la ubicación estratégica, lo que permite la llegada de sustancias y el tránsito de personas en la búsqueda de la misma.

Frente al consumo, manifiesta que las más usadas son la heroína y el basuco, sustancias catalogadas de alta dependencia y que ocasionan pérdida de autoestima, lo que facilita que la persona termine en condición de calle. 

Señala que además de las barreras a la metadona, se suma la de otros medicamentos y la falta de prevención con los menores. 

“A pesar que en una de las líneas de la política pública de habitante de calle está contemplada la parte de prevención, es poco lo que se hace. Preocupa que niños, niñas y adolescentes no cuentan con elementos suficientes que garanticen que no continuarán en este círculo”. dijo.

En conclusión, indica que se requiere de un compromiso real de las autoridades, puesto que el consumo crece y no hay herramientas que permitan vislumbrar una reducción en los próximos años. 

“Hace falta prevenir y mejorar los escenarios de atención para quienes buscan dejar la droga, pues la falta de oportunidades y barreras facilitan las recaídas”, concluyó. 

La metadona 

Es una droga usada como terapia de mantenimiento en usuarios de heroína, pero tiene otro uso mucho menos conocido: el tratamiento del dolor. De hecho, se desarrolló como fármaco analgésico. Fue creada a finales de la Segunda Guerra Mundial ante la escasez de morfina. En 1950 apareció su forma de administración por vía oral, pero no fue hasta la década de los 60 del siglo pasado cuando se empezó a emplear como terapia de sustitución para heroinómanos en Estados Unidos. Desde entonces es utilizada en programas de deshabituación frente a la morfina o la heroína, pero no ha desaparecido completamente su utilidad más antigua.

Recomendado:  Se han asfaltado 2 kilómetros de la vía entre Circasia y Montenegro
 

 


septiembre 2026
L M X J V S D
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
282930